Continúa en Rusia el proceso de liberación de orcas y belugas cautivas en el Mar de Ojotsk

En noviembre del 2018, unas imágenes aéreas proporcionadas por medios rusos locales hacían saltar todas las alarmas. Revelaban el mayor encierro de orcas y belugas del mundo en una zona prácticamente inaccesible del mar de Ojotsk, situado en la parte occidental del océano Pacífico, entre Rusia y Japón.

4 Vientos / El País (foto principal) / BBC / La Vanguardia y Notimex

Ensenada, B.C., 22 de enero 2020.- En total, se contabilizaron 11 orcas y 87 belugas que se cree llevaban allí desde el verano de ese año. Se trata de una instalación ubicada lejos de la civilización donde las ballenas se reparten entre una especie de corrales de dimensiones extremadamente pequeñas teniendo en cuenta su envergadura y necesidades.

Dado el escándalo internacional que significó la revelación de los corrales, el pasado 8 de abril, el gobierno ruso firmó  un acuerdo con un grupo de científicos internacionales, entre los que está Jean-Michel Cousteau, hijo del oceanógrafo francés Jacques Cousteau, para liberar a las casi cien ballenas retenidas durante meses en las pequeñas piscinas.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó entonces que los cetáceos fuesen devueltos al mar y abrir una investigación sobre las empresas captoras, que aparentemente vendían por millones de dólares, dependiendo de la especie.

Cada ejemplar se vende por un millón de dólares, aunque los acuarios chinos explican en sus webs que el precio de una orca comprada en Rusia puede ser de unos 6,5 millones de dólares (5,77 millones de euros), según el Instituto ruso Investigación de Pesca y Oceanografía.

Los mamíferos marinos fueron capturados en la isla de Sajalín entre el verano y otoño del 2018 por cuatro compañías vinculadas a una sola persona. Algunas de estas empresas, con antecedentes y multas por comercio ilegal de animales.

Las autoridades estatales, las regionales de Primorski —donde algunas ballenas aún permanecen cautivas— y el grupo de científicos, firmaron un protocolo de liberación, que será gradual.

Imagen tomada desde un dron que reveló el encierro de los cetáceos (Internet)

El plan incluye la creación de una instalación especial de rehabilitación para estos mamíferos, que se asemeje a su entorno natural.

Los científicos del equipo de Cousteau y los científicos rusos decidirán cuándo y qué animales liberar”, afirmó el gobernador de la región de Primorski, Oleg Kozhemyako, a los medios tras la firma del programa.

De acuerdo con el diario El País y diversas agencias internacionales de información, entre ellas la BBC, indicaron que la operación es inmensa y millonaria: puede costar unos 300 millones de rublos (unos 4,1 millones de euros), según los expertos del Instituto Oceanográfico Vniro de Rusia.

Eso incluye los costes del traslado individual de los animales en unos contenedores a medida y el trabajo de un grupo de especialistas que ayudarán a las orcas y ballenas a adaptarse a la vida en la libertad.

Finalmente, el 20 de junio del año pasado, personal del Instituto de Investigación de Pesca y Oceanografía de toda Rusia liberaron a las primeras ocho (dos orcas y seis belugas) frente a las costas de Siberia.

El resto serán liberados más cetáceos en un proceso que se calcula duraría entre cuatro y seis meses.