SALTO CUÁNTICO: Siempre será tú decisión

“Es difícil liberar a los necios de las cadenas que veneran”

Voltaire

No había escrito nada porque estaba enojado, así que no iba a permitir que la víscera ganara a la razón. Son demasiadas cosas las que están pasando, me cansa estar respondiendo a cada estúpido conservador. Hemos vivido un infierno bajo los regímenes neoliberales, ahora que no están en el poder, atacan todo, todo. La peor parte, es escuchar al más jodido de los jodidos, defender al borracho necrófilo de Felipe Calderón, anhelar la impunidad y culpar del desastre a quien desea componerlo. Es como cuando te dicen que existe una puerta de salida al laberinto, y cuando la encuentras, simplemente la ignoras o no crees que sea real. El Laberinto de la Soledad se repite inexorablemente.

José Luis Treviño Flores/ 4 Vientos

Aún con la caída de Genaro García Luna, Marko Cortés continúa irascible y ridículo, defendiendo su estéril  punto reaccionario. Denise Dresser, cual la canción de Nacha Guevara, “Para ser dama de beneficencia hay que ser buena sin condescendencia.” Escribe con cuidado de no caer en las garras de la inteligencia. Agustín Basave, repunta su frustración con columnas retóricas tratando de parecer crítico fundamentado, solo deja entrever el chucho chayotero.

Imaginar siquiera, el horror de saberse vulnerables y estar en manos de un Chapo, un García Luna, otroras, guardianes de toda impunidad, excesos y masacres. Seguirán cantando como lindos canarios enjaulados a cambio de ciertas garantías ajenas pero cercanas. Hijos, esposas o hermanos por los que pedirán y seguirán pidiendo inmunidad. Solo escuchar el profundo silencio de Salinas de Gortari, el señor de los anillos, el gurú de la extorsión y el asesinato, debe dar escalofríos espinales a toda la ristra de ex presidentes promovidos y aconsejados por él. El mundo globalizado ya observa sin vidrios ahumados, la cruenta realidad de nuestro pueblo masacrado. Aquellos encumbrados y perfumados personajes, que vendían cada pedazo de patria sin nosotros, no tienen escondite seguro, devorados por las redes sociales y la prensa seria y comprometida con la verdad, como verdugos implacables.

Los falsos comunicadores de la prensa fifí, caen como moscas en las mañaneras de AMLO, encuerados con cada frase despellejadora de un presidente claridoso, certero, con lecciones históricas imbatibles. Y ni modo, rodeado de ex priístas, panistas, perredistas y otros, que se dicen reformados, convertidos hasta con piel nueva, han salido catapultados al infinito de su muerte política, al no encontrar remanso para repetir balandronadas dentro la 4T. Tan solo Carlos Urzúa es suficiente como ejemplo.

Carlos Urzúa (Milenio)

¡Ay del EZLN! Y tantas otras organizaciones en manos de puercos neoliberales que vivían del presupuesto excesivo. Mexicanos Primero, “académicos” patito, Krauze, Sarmiento y muchos más que se enriquecieron obscenamente con mentiras. Ese México no debe regresar, el México de esos pocos criollos narcisistas, esclavistas, malinchistas.

Aunque se retuerzan de rabia, ¡Viva Evo! ¡Viva la Argentina, la Cuba y Venezuela! ¡Viva mi México sin neoliberalismo! Cada, rincón de Latinoamérica será, de izquierda, será nuestra. Hasta donde alcance la memoria, habremos de desenterrar cada ignominia, para no permitir otra más. El enorme cúmulo de muerte y desolación, apesta hasta la Patagonia, no hay perfume para disfrazar el hedor. Menos aún, que los corifeos de la vergüenza, repiten y difunden sin cesar, cada crimen, desaparición, tumba y destrozo, tratando de embarrar al nuevo gobierno de su mierda generada décadas atrás. Cual Erinias despiadadas, aguijonean las conciencias de los justos.

 Toda la culpa es la ambición desmedida, los apetitos banales, el todo por nada, el desprecio hacia los desposeídos, el ultraje permanente. Luego se espantan del coraje femenino, la toma de calles y los gritos ahogados por años.

Tanto nos han quitado, que no queda otro camino que arrebatar. Nunca terminó la resistencia, estaba socavada por el miedo, ya no hay miedo. Ya sabemos quien es el enemigo y no habrá piedad ante su embate. Éstas nuevas generaciones ya no nos observan con desdén, saben cuanto ha costado sacar a los asesinos del Palacio Nacional.

Ahora debemos permanecer firmes, no caer en la trampa de nuevo, simple y llanamente, el conservadurismo no es opción. A lo largo y ancho del globo, han sembrado muerte y saqueo.

El Conservadurismo por Udo J. Kepler (1907).

Es verdad, ¿cómo reeducar siglos de sabernos esclavos? No es sencillo, no es ya. Primero el caos, siempre el caos. El fuego, la demolición del régimen. Para que el voto fuese efectivo en julio del 2018, tuvieron que morir miles, para mantener el triunfo, ojalá no muriera nadie más, pero ellos, la ultraderecha siguen matando para que odiemos la posibilidad de ser libres.

Si decir la verdad es polarizar, entonces se dirá. Si gritar quienes son los asesinos, es señalar, entonces se señala. Va a comenzar el año, 2020 es crucial, los conservadores se encuentran al borde de su extinción, tú tienes el arma final, no votes por ellos en el 2021, es su última apuesta, soltarán toda la maquinaria mediática para hacerte creer lo increíble, tú decides el futuro de México. Observa sus rostros, observa sus líderes, mira la cara de Marko  Cortés, de Felipe Calderón, de Carlos Salinas de Gortari, de Josefina Vázquez Mota, de Agustín Basave, de Vicente Fox… y otros que conoces perfectamente. ¿Volverías a su proyecto oscuro de impunidad? ¿Permitirías otra década bajo su yugo?

El arma perfecta, ni un solo voto al conservadurismo, ni un solo escaño a sus esbirros.

Ser oposición, es buscar mejorar, no retroceder y ellos no son opositores, son asesinos y ladrones. La oposición sirve, cuando se avanza, cuando lo más importante es la patria, no los privilegios y ellos luchan por seguir ostentando la obscena riqueza a costa de la pobreza de muchos.

“No hay camino sencillo hacia la libertad en ninguna parte y muchos de nosotros tendremos que pasar a través del valle de la muerte una y otra vez antes de alcanzar la cima de la montaña de nuestros deseos”:

 Nelson Mandela.