Gobierno de Ensenada asigna al menos 14 policías como «escoltas» de funcionarios y servidores públicos

El gobierno municipal de Ensenada evade atender dos de los 50 principios éticos y morales que desde el año pasado el Presidente Andrés Manuel López Obrador exigió como norma de conducta, a los funcionarios públicos y representantes populares emanados del Partido Morena.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos

Ensenada, B.C., 18 de diciembre 2019.- Este día, el director de Seguridad Pública Municipal, Luis Felipe Chan Baltazar, aceptó que al menos hay 14 policías municipales asignados a servir de “escoltas” (guardaespaldas o “guaruras”) a funcionarios del XXIII Ayuntamiento, a un representante del gobierno estatal, a un ex presidente municipal y un miembro del cabildo local.

Lo admitió al comparecer al mediodía ante los integrantes de la Comisión de Regidores de Seguridad y Tránsito, a quienes dijo desconocer por qué el Subsecretario de Gobierno del Estado en Ensenada, el ex perredista Joaquín Bolio García, tiene asignados para su protección particular a cuatro escoltas municipales.

También reconoció que el Presidente Municipal Armando Ayala Robles, emanado del Partido Morena, tiene 6 guardaespaldas proporcionados por la Dirección local de Seguridad Pública, y que el ex alcalde priista Marco Antonio Novelo Osuna tiene concedido uno.

De acuerdo con información del abogado Julio César García Ortiz, asesor legal del regidor independiente Miguel Orea Santiago, Chan Baltazar -ex Director de la desprestigiada Policía Estatal Preventiva (PEP) por ser una de las tres instancias de gobierno que más quejas por violación a derechos humanos acumula al año-, informó igualmente a los ediles comisionados que la Síndico Procuradora Elizabeth Muñoz Huerta, del Partido del Trabajo (PT), tiene para su cuidado a un policía municipal.

Imagen: Facebook

Y el mismo director de Seguridad Pública usa en exclusiva para para su protección a cuatro elementos de la corporación.

En contraste con esta práctica de sobreprotección a funcionarios, ex funcionarios y ediles, el policía reconoció, por ejemplo, que para cuidar a los habitantes de las colonias Los Encinos, El Roble y la 89, solo hay establecidos cuatro policías por turno.

Antes de iniciar su labor como presidente municipal, el pasado 1 de octubre, Ayala Robles dijo que reincorporaría al servicio ordinario a los elementos de Seguridad Pública asignados a funciones de guardaespaldas y choferes de diferentes funcionario, ya que “no hay suficientes elementos para la prevención de la delincuencia en Ensenada.”

De hecho, al dar a conocer ayer los avances que el gobierno federal ha tenido en materia de seguridad, el Secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, informó que Ensenada es el segundo municipio de Baja California en la lista de los 20 más letales en muertes dolosas en el periodo enero-octubre del presente año, con 228 homicidios, para ocupar el lugar 18  a nivel nacional de entre 2,457 ayuntamientos.

Esa cifra se actualizó este día cuando la Secretaría de Seguridad Pública del Estado dio a conocer la estadística delictiva hasta el mes de noviembre, en donde Ensenada acumuló 253 víctimas; es decir, la misma cifra que registró en todo el año pasado.

El director de Seguridad Pública (a la derecha) en su comparecencia con regidores comisionados al sector (Foto: Facebook)

El “temor” de los priistas

A los 4 Vientos conoció hace dos años que cada uno de los policías que cubrían funciones de guardaespaldas de los servidores y funcionarios de la administración local percibían, además de su salario que promediaba 16 mil pesos mensuales, una compensación al mes de 4 mil pesos.

El uso de policías como “escoltas” de los funcionarios y servidores públicos no es nuevo en Ensenada. En 2014, el entonces Presidente Municipal Gilberto Hirata Chico, del PRI, reconoció que tenía 4 a sus órdenes por instrucción directa del gobierno federal.

En octubre del 2017, Marco Antonio Novelo nombró como Director de Seguridad Pública Municipal al jefe de sus cuatro escoltas, Jorge Iñiguez Díaz quien se encargaba de su seguridad desde que el edil era diputado local (periodo 2013-2016).

También en el gobierno del priista Novelo Osuna, al menos dos policías de Ensenada se encargaban de proteger al regidor de Playas de Rosarito Eligio Valencia López, hijo del eterno líder cetemista de Baja California y dueño del diario El Mexicano, Eligio Valencia Roque.

La entonces esposa del alcalde Novelo, Mirna Ibarra, tenía un policía escolta a su disposición. A ese agente, en mayo de 2018, le robaron de su automóvil un arma larga M4 calibre .223, dos cargadores y 60 cartuchos útiles.

Asimismo Alfredo Rosales Green, el ex director de Seguridad Pública y asesor del regidor independiente Rodolfo Mellado Pérez, tenía un agente municipal asignado a su seguridad, misma cantidad que poseía –en calidad de “asesor legal”– el regidor priista Samuel Albestrain Pérez, ex titular de la Secretaría de Desarrollo Social Municipal (Sedesom) en el trienio de Gilberto Hirata.

Novelo e Hirata, ex alcaldes priistas adictos a los «guaruras» que les paga el erario (Archivo).

Los “fantoches” y sus pecados

El 13 de julio del 2018, en una reunión con gobernadores, alcaldes, diputados y senadores de Morena, electos 12 días antes, Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a dejar atrás todos los vicios y malas prácticas de la política en México.

– “Nada de politiquería, nada de hacer política en el viejo molde de la política tradicional. Ese molde se rompió, se hizo pedazos el primero de julio; la gente ya no quiere a los políticos corruptos, prepotentes, fantoches. Eso ya se acabó”, dijo el entonces virtual presidente de México quien fue enfático al advertir que si Morena incurre en las mismas prácticas de los partidos políticos corruptos, “muy pronto morirá este movimiento.”

El discurso de López Obrador fue prácticamente la “lectura de la cartilla” a los nuevos gobernantes, a quienes recordó la frase pronunciada al día siguiente de la elección que Juntos Haremos Historia ganó por más de 30 millones de votos:

– “Sobre aviso no hay engaño. Se actuará contra parientes, compañeros de lucha y funcionarios que incurran en actos de corrupción. Va en serio.”

Y dio lectura a los 50 conceptos de ética, honestidad y moral a seguir por todos los funcionarios y servidores públicos emanados de Morena, en donde destacan dos puntos que hoy, en el gobierno morenista de Ensenada, no se cumplen:

“19.- Con la excepción de los funcionarios directamente relacionados con la aplicación de políticas de seguridad pública, ningún otro contará con guardaespaldas.

“36.- Las policías y los militares de las distintas corporaciones no estarán al servicio de funcionarios o particulares sin plena justificación.”