Bonilla hace lo mismo que «Kiko» Vega con el «Fondo Técnico» (de Reserva) de los burócratas y éstos no lo denuncian penalmente

Tal y como lo hizo el gobierno estatal que presidió el panista Francisco Vega de Lamadrid, el de Jaime Bonilla Valdez usó el dinero de los Fondos de Técnicos (de Reserva) del sindicato de burócratas para pagar gasto de nómina y prestaciones de su administración a los empleados del gobierno.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto principal: ContraRéplica

Ensenada, B.C., 13 de diciembre 2019.- Este día, el mandatario estatal confirmó que sacó 600 millones «del fondo» para cubrir “el aguinaldo a todos los maestros y a los burócratas, a los jubilados y a los pensionados, y a los (profesores) interinos que entre paréntesis tenían tres años que no se les pagaba”.

El pasado 7 de noviembre, 200 empleados del gobierno estatal interpusieron ante la Fiscalía General del Estado una denuncia penal en contra de Francisco Vega de Lamadrid y Arturo Gutiérrez Vázquez, Secretario General del Sindicato de Burócratas de Baja California, porque convinieron, a espalda de los trabajadores, usar 863 millones de pesos «del Fondo de Reserva» para pagar la pensión y jubilación a 7 mil maestros.

Lo hecho hoy por Jaime Bonilla, que en el caso de Vega de Lamadrid los burócratas lo calificaron como “delito de desvío de recursos”, ahora no motivó en ellos una acción judicial en contra del morenista.

De hecho, la dirigencia del sindicato y el encargado gremial del fondo fueron notificados por el operador bancario Scotiabank, el 6 de diciembre, que el gobierno estatal se quedó con 600 millones de pesos de la reserva especial.

Sorprendidos por el retiro, las dirigencias de las secciones sindicales se limitaron a enviar un oficio a Jaime Bonilla, “para que eso no suceda y que se busquen otras vías de financiamiento” del gasto corriente del gobierno.

Antes, Arturo Gutiérrez y Miguel Ángel Ibarra, representantes sindicales ante el Fideicomiso que opera el fondo de reserva de los burócratas, revelaron que ni el fideicomitente ni el gobierno de Bonilla les proporcionan información de los estados de cuenta del producto financiero que se integra con el descuento del 6.3% del salario que se aplica a todos los trabajadores del estado.

El secretario General del sindicato de burócratas, Arturo Gutiérrez Vázquez, al informar que «Se quisieron retirar 600 millones de pesos del fondo de reserva técnica que maneja Issstecali» (Foto: toma de video del portal Periodismo Negro»)

Y fue hasta hoy que Bonilla Valdez respondió que sí usó dinero del fondo, al que identificó como “la reserva técnica del ISSSTECALI (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Paraestatales y Municipios), porque “esa es su función: garantizar a los cuentahabientes el aguinaldo”.

Explicó que “es un fondo que se va reponiendo”, por lo que, al usarlo, el gobierno del estado adquiere una deuda que se agrega al pasivo de la administración pública que en algún momento se tendrá que pagar.

“Ya se autorizó (en el congreso) la reestructuración de la deuda que nos va a poner en excelentes condiciones  para los próximos años”, acotó el titular del ejecutivo.

Al respecto, cabe informar que de acuerdo con la Sección II del Capítulo Decimocuarto del Patrimonio e Inversiones del ISSSTECALI, contenida en la Ley del Instituto, las reservas técnicas para prestaciones económicas del organismo paraestatal se constituyen con las cantidades que resulten de las diferencias entre los ingresos por cuotas y aportaciones para el Fondo de Pensiones y Jubilaciones, otros ingresos, aportaciones adicionales que se convengan entre las partes para dicho fin, y los egresos para el pago de pensiones y jubilaciones, indemnizaciones globales, pagos póstumos, pagos de gastos de funeral, gastos administrativos y prestaciones sociales.

La administración de las reservas técnicas esta a cargo de dos fideicomisos y éstos se sujetarán a principios administrativos, financieros y contables que no afecten la liquidez requerida por el Instituto para hacer frente al pago de prestaciones económicas a sus derechohabientes.

Otra vez, la vieja y viciada práctica de retirar recursos del ISSSTECALI para afrontar gastos que debería cubrir directamente la administración pública del estado y no con recursos de reserva de los trabajadores, que terminan así subsidiando el gasto corriente del Ejecutivo (Foto: Enlace Informativo).

De esta forma, el apartado V del Artículo 127 de la Ley del ISSSTECALI ordena que las reservas técnicas “solamente podrán ser utilizadas cuando los ingresos del Instituto, por concepto de prestaciones económicas, sean inferiores a los egresos (…) y solamente podrá utilizarse el monto de dicha referencia.”

Por el ocultamiento que se hace desde el ejecutivo y el congreso del estado de la situación financiera y contable de estas reservas, no es posible confirmar si el retiro de 600 millones de pesos hecho por el gobierno de Bonilla Valdez cumple con lo que establece la citada norma.

Activismo selectivo

Cuando los burócratas denunciaron penalmente a Francisco Vega y al dirigente gremial por “desviar” los recursos del fondo -en junio y diciembre del 2018-, afirmaron que el dinero no se reintegró y que por eso el ISSSTECALI enfrentaba una grave crisis financiera que lo imposibilitaba a dar servicios de calidad a los derechohabientes.

También explicaron que el Fondo de Reserva se creó para atender emergencias económicas y financieras de los burócratas, y que si bien lo administra el ISSSTECALI, para retirar cantidades como las que Vega Lamadrid hizo -600 millones primero y 263 millones después- se debe consultar previamente a la asamblea del sindicato para que ésta apruebe o rechace la solicitud.

Finalmente, enviaron una carta al Presidente Andrés Manuel López Obrador en donde solicitaron la aplicación de la Ley de Extinción de Dominio a Francisco Vega, tomando en garantía de pago la residencia que el ex gobernador tiene en el fraccionamiento residencial Cumbres de Juárez, de Tijuana.

Hoy, cuando Jaime Bonilla Valdez hace lo mismo que su predecesor en el gobierno estatal, los sindicalizados no actúan con el mismo activismo.