BC repuntó a primeros lugares nacionales en incendios forestales; ahora, alerta por su impacto combinado con lluvias

A 19 días de que termine el año, Baja California se ubica en séptimo lugar nacional en superficie siniestrada por incendios forestales y quinto en el promedio de hectáreas dañadas por incidente, posiciones que obtuvo tras las quemas significativas ocurridas en la región costera de la entidad los días 24 y 25 de octubre.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto principal: Diario AM

Ensenada, B.C., 12 de diciembre 2019.- El inventario abarca hasta el pasado 5 de diciembre y corresponde al boletín semanal del Centro Nacional de Manejo del Fuego que depende de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR).

Coincide con una alerta que Alejandro Hinojosa Corona, técnico académico del Departamento de Geología del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), hizo en un artículo de divulgación que se publicó el 21 de noviembre en el portal Todos@Cicese con el tituló “Los incendios de Santa Ana (o de otoño), vistos desde el espacio”.

Ahí, el científico anota en relación a los incendios forestales y las lluvias invernales que ocurren este fin de año en Baja California, que es necesario que las autoridades gubernamentales tomen precauciones ya que las cenizas, lodo y escombro producto de las igniciones, serán transportados aguas abajo de las cuencas de escurrimiento que los contienen, “produciendo posibles flujos peligrosos.”

Recuerda que los pasados 24 y 25 de octubre, los vientos de Santa Ana desencadenaron algunos incendios en la zona de Ensenada-Tijuana que se extendieron por varios días, donde se requirió evacuar lugares amenazados por su rápido avance, como Bajamar, Primo Tapia, San José de la Zorra, La Misión, Las Peñitas y Playas de Rosarito, entre otros.

En la gráfica del Cicese, la cicatriz de incendio de mayor extensión. Cubrió desde los cerros al oeste de Valle de Guadalupe hasta Bajamar, pasando por la mesa de El Tigre.

“La cicatriz de incendio de mayor extensión fue de 27 mil hectáreas. Cubrió desde los cerros al oeste de Valle de Guadalupe hasta Bajamar, pasando por la mesa de El Tigre”, describió el académico.

Otra zona afectada dentro de la mancha urbana de Ensenada fue la colonia Peñitas, cerca del Cañón de Doña Petra y de la presa “Emilio López Zamora”, donde “desgraciadamente hubo pérdida de vidas humanas por el fuego.”

Describe que los vientos intensos y secos del desierto hacia el mar, conocidos como vientos de Santa Ana, son la principal causa de los incendios de otoño (de septiembre a octubre) que consumen cada año el abundante combustible de los matorrales y chaparrales de las Californias.

“Cualquier chispa o quema accidental puede iniciar incendios que rápidamente se salen de control, emprendiendo un devastador recorrido con apetito insaciable por más combustible.”

Ese “apetito” provocó en Baja California, del 1 de enero al 5 de diciembre del presente año, un acumulado de 102 incendios (lugar 13 a nivel nacional) con 38,518 hectáreas quemadas, lo que le da el séptimo lugar nacional con una media de 378 hectáreas consumidas por incendio, para quedar en quinto lugar nacional como la entidad más afectada por incidente.

La conflagración en la carretera de cuota Tijuana-Ensenada (Foto: Telediario).

Respecto a las especies vegetales dañadas, el reporte de la CONAFOR informa que 27,567 hectáreas fueron arbustos y matorrales, 9,474 herbáceas (hojarasca y pastizales), y 1,476 árboles adultos.

A nivel nacional, el estado de México ocupa el primer lugar por número de incendios al llegar a 1,475 de los 7,358 que se han registrado en el año.

Por su parte, Jalisco ocupa el primer lugar en superficie siniestrada con 82 mil 61 hectáreas, cantidad que representa el 13% del total de la superficie afectada; 631 mil 494 hectáreas.

Sin embargo, corresponde a Nayarit ser el estado más afectado por los incendios forestales ya que éstos consumieron una media de 718 hectáreas en cada evento.

Cabe destacar que el año de 1998 fue el que mayor número de siniestros reportó en el país, con 14,445 eventos, y que 2011 fue el más dañino en superficie afectada: 954,826 hectáreas.