A DOS DE TRES CAÍDAS: ¿Pan  y circo, o justicia en Baja California?

Llueve sobre la sedienta tierra del norte, y el agua es promesa de vida nueva, de tiempos nuevos.

Jorge Arturo Ruiz Contreras, El Súper Cívico/ 4 Vientos.

Llueve y la naturaleza en Baja California cumple su ciclo en invierno a diferencia del resto del país, en donde predominan las lluvias veraniegas.

La lluvia en el Mediterráneo Mexicano, pone pausa a la época de incendios provocados por los Vientos de Santa Ana y da inicio a la temporada de nevadas en las serranías del noroeste mexicano, en donde destacan la Sierra Juárez y San Pedro Mártir.

Lluvia y nieve  que alimentaran los mantos freáticos que son  la base de los ya menguados acuíferos de esta región del norte mexicano.

Llegó la lluvia dando fin al otoño y marcando el inicio del invierno, y mientras tanto, el gobierno de Jaime Bonilla va tomando forma entre tumbos jurídicos, desaciertos de gobernantes improvisados e incertidumbre financiera.

«El que se equivoca se va; regresen los moches», dice Jaime Bonilla a miembros de su gabinete de gobierno.

En un amplio sector de la sociedad, persiste la esperanza de un mejor gobierno, mientras Bonilla y su equipo aterrizan en un paraje, en donde prevalecen los hoyos financieros, la sequía de recursos económicos extraordinarios por parte de la federación y un rechazo creciente a la colonización priista de MORENA que se refleja en un gabinete en donde predominan personajes del viejo PRI que copan a un gobierno que se esperaba estuviera conformado por personas sin el lastre de un pasado de corrupción, mapachismo y prepotencia.

Y ante un gobierno endeudado, con fuertes presiones para resolver el pago a la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), al pago de maestros interinos y a pensionados y jubilados del magisterio y de la burocracia estatal, así como la severa crisis en materia de inseguridad y el hoyo financiero en que se encuentra el ISSSTECALI, Bonilla se verá en un verdadero viacrucis para cumplir con sus promesas de campaña de grandes inversiones en obras de infraestructura para el estado.

Esta lacerante realidad, se reflejó en la desesperación y enojo del gobernante bajacaliforniano, durante la ríspida reunión que sostuvo con Arturo Herrera en su calidad de Secretario de Hacienda, reunión, en la que trascendió que el titular de hacienda no accedió a prometerle recursos extraordinarios ni un trato preferencial. Situación que hizo explotar a Bonilla quien insultó al titular de hacienda llamándolo “enano”, “mensajero” y “empleado”.

Ante esto, y si se ratifica en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) el periodo de gobierno de dos años, tal como fue acordado antes del proceso electoral, el margen de operación de Bonilla y sus pretensiones de establecer un Bonillato transexenal en Baja California a través de sus antiguos jefes y amigos del viejo PRI, Bonilla se concentrara en tres ejes:

  • Cumplirle a los norteamericanos con el negocio del agua que pasa por la aceptación de un menor flujo de agua del Río Colorado: la construcción y operación de la planta desaladora de Playas de Rosarito y la culminación y operación de la planta cevecera de Constellation Brands en el Valle de Mexicali.
  • Iniciar una cacería de brujas en contra del exgobernador panista, basándose en el sucio manoseo del dinero público y enorme crisis financiera que dejo Francisco Vega en las finanzas estatales y
  • Promover y adjudicarse los programas sociales del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, procurando generar la percepción que las inversiones federales se deben a su gestión de gobierno.

Por tal razón, para obtener la aceptación y reconocimiento popular, Bonilla requiere meter a la cárcel a Kico Vega y a exfuncionarios del gobierno panista, adjudicando su falta de resultados a la crisis heredada por el panismo y a la falta de apoyos extraordinarios del gobierno federal. Y sobre todo, fincar el respaldo político electoral de MORENA en los beneficiarios de becas económicas y programas sociales del gobierno federal.

En síntesis, Bonilla, le apostara a la vieja estrategia del PAN y CIRCO para justificar su incapacidad de establecer un gobierno de verdaderos resultados y de obras trascendentales para la gente y su desarrollo.

Recordemos que esta práctica es milenaria y sigue dando resultados, sobre todo con pueblos en donde priva el desinterés por la cosa pública, el analfabetismo funcional y el conformismo. Sabedores de tal comportamiento de un amplio sector de la raza humana, los antiguos hombres de la política  romana diseñaron una estrategia en el año 140 a.C. para mantener conforme a la servidumbre que era el sector más desprotegido regalando comida o haciéndosela más accesible y ofreciéndoles entretenimiento como un método efectivo para controlar a las masas y mantenerse en el poder.

De acuerdo con algunos historiadores, esta práctica romana de proveer trigo y presentaciones del circo romano, llego al extremo de que Julio César mandaba distribuir trigo a más de 200 mil beneficiarios iniciando así la práctica de un populismo eficaz, mientras que el emperador Aureliano, trecientos años después, seguía repartiendo pan a más de 300 mil personas al día, aunado a costosas representaciones circenses  cargo del tesoro público y poder así mantener a la mayoría de su sociedad ajena a los temas importantes para la sociedad.

Por tal razón, esperemos que se aplique una verdadera justicia a los desmanes, corruptelas y tráfico de influencias en que incurrieron Kico Vega y sus secuaces. Y que no solo sea una estrategia circense en donde la gente llena de morbo vea a ex gobernantes sometidos al escarnio público y a encarcelamientos temporales que terminan en liberaciones y exoneraciones posteriores, debido a procesos viciados de origen.

El tiempo dirá si Bonilla y su pandilla de priistas están realmente intentando aplicar la justicia en contra de Kico y sus secuaces. O si todo es parte de un teatro circense de manufactura política, para controlar a las grandes masas de la sociedad… ¿O no?

PD: Un aplauso y amplio reconocimiento al Presidente AMLO y a su equipo de relaciones exteriores por su actuación frente al golpe de estado en contra de Evo Morales en Bolivia.