PCM 100 AÑOS: Raíz roja de ayer, hoy.

Con alegría en el reencuentro y nostalgia en el corazón, orgullosos de su trayectoria pero reflexionando en el presente y la mirada en el futuro, los ex militantes chihuahuenses del Partido Comunista Mexicano celebraron el primer siglo de la fundación del PCM, histórico en las luchas de los trabajadores, del pueblo todo, por sus reivindicaciones más profundas y su afán de construir una vía hacia la transformación socialista de nuestra patria, por el camino de las libertades políticas y el florecimiento de la democracia.

Olga Aragón/ 4 Vientos

El 24 de noviembre el PCM cumple su primera centuria. En Chihuahua adelantaron la celebración al sábado 16, para que una delegación asista a los actos de festejo en la capital de la república.

Colmada de simbolismos, la conmemoración inició con una ofrenda floral en el Altar a la Patria de Miguel Hidalgo, en Palacio de Gobierno, donde la maestra Irma Ramírez Orozco destacó la congruencia de los comunistas e hizo una remembranza de los camaradas que entregaron la vida por sus ideales.

“La existencia de nuestro partido significó mucho en la vida de esta nación. La gran insurrección electoral de julio de 2018 y los cambios que deberá traer la Cuarta Transformación a nuestro pueblo, no se podrían explicar sin la aportación de miles de sus militantes, muchos de ellos anónimos y algunos verdaderos gigantes”, dijo Marco Leonel Posadas, ex dirigente de la Juventud Comunista de México y miembro durante años del Comité Central del PCM.

Ex militantes del PCM en Chihuahua, depositan una ofrenda floral en el Altar de la Patria, al inicio de la conmemoración de los 100 años de la fundación del Partido Comunista Mexicano

Orador central del acto solemne en el Teatro Fernando Saavedra, de Chihuahua capital, Posadas enfatizó que la tarea de los comunistas hoy, es defender y orientar hacia la izquierda la Cuarta Transformación que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“La Cuarta Transformación puede frustarse. Andrés Manuel recibe muchas presiones, debido a la composición de fuerzas creada para ganar la presidencia, pero también desde la oligarquía y la extrema derecha contrarias a los cambios democráticos, agregó Posadas.

Ahondó la idea.

Se trata, dijo, de salvar a la Cuarta Transformación y crear condiciones para iniciar la Quinta Transformación: la socialista.

«Debemos construir la organización de los revolucionarios en el México actual»dijo Marco ocialismo»; dijo Marco Leonel Posadas, quien fue miembro del CC del PCM y actualmente forma parte del Movimiento Comunista Mexicano. Foto: R. Gutiérrez

Ese fue el centro del discurso del representante de la organización Movimiento Comunista Mexicano (MCM), creada hace siete años.

Sus palabras fueron escuchadas con avidez por los ex militantes del PCM, muchos de ellos ahora miembros del Movimiento Regeneración Nacional, preocupados por la ausencia de Morena en los movimientos sociales y la carencia de iniciativas para reforzar la transformación democrática que encabeza el presidente.

Construir partido

Si se calla el cantor calla la vida

porque la vida, la vida misma es todo un canto

Si se calla el cantor, muere de espanto

la esperanza, la luz y la alegría

(Horacio Guarany)

“En la realidad actual no hay solución a los problemas del pueblo y del país, no hay salida si no es en el camino de la lucha por el socialismo, por el comunismo, por la libertad”, reiteró Marco Leonel Posadas.

Crítico, a la vez, de la tesis de López Obrador sobre la corrupción como el problema más grave de México y su afirmación de que “aquí ya se acabó el neoliberalismo”, Posadas advirtió que una tarea titánica del gobierno podrá abatir la corrupción, pero aun así persistirán la explotación y las injustas diferencias sociales, porque son males estructurales de un modelo internacional que no se erradica por decreto.

Encendió la alerta. «Si creemos que el neoliberalismo ya no existe, cuando en realidad permanece intacto, vamos a fallar en el análisis de la realidad y en la definición de los  cambios que requiere México”, insistió.

“Recuperar el pasado y ponerlo al servicio del presente y del futuro de nuestro país, es el reto comunista”, dijo al destacar la más valiosa aportación del PCM: la conclusión, elaborada en los Congresos XVI y XVII de los años 60 y 70, sobre la necesidad de un nuevo cambio fundamental en la vida de la nación.

El PCM dirigido por Arnoldo Martínez Verdugo, secretario general de 1963 a 1981, concluyó que la Revolución Mexicana de 1910 no era el camino hacia la trasformación profunda que requiere el país. “Eso no fue cosa menor”, observó Posadas, “porque nos ayudó a trazar la ruta hacia la revolución socialista”.

Valentín Campa (izquierda) y Arnoldo Martínez Verdugo (derecha), ambos líderes comunistas han sido reconocidos por sus aportaciones a la democracia y a las mejores causas del pueblo mexicano. Estarán en la Rotonda de las Personas Ilustres en la Ciudad de México a partir de este año en que el PCM celebra la primera centuria de su fundación. Foto: Marco Cruz (archivo)

¿Pero cómo y con qué hacemos una nueva revolución? Menuda pregunta planteó el representante del MCM.

La respuesta, dijo, se encuentra en las mismas tesis del partido de Martínez Verdugo -que deben ser actualizadas- y que plantean, en esencia, reforzar el movimiento de masas en la  lucha por sus propias reivindicaciones, contra el corporativismo, con autonomía, independencia, vida propia”. Pero a vez, enfatizó: construir la organización de revolucionarios que México requiere en el presente y hacia el futuro”

La poesía, un arma cargada de futuro

“Si no creyera en la locura

de la garganta del cenzontle…”

(La masa. Silvio Rodríguez).

La conmemoración de los 100 años del PCM en Chihuahua, fue combinación perfecta de reflexión y emotividad. Las intervenciones de Posadas, de Ramón Sánchez y de los panelistas estimularon la capacidad de análisis, pero el canto intercalado de Archi Paz, hizo aflorar sentimientos de nostalgia y alegría.

Archi Paz amenizó con su canto la celebración de los 100 Años del PCM. Foto: R. Gutiérrez.

El derecho de vivir en paz”, de Víctor Jara; “La Masa”, de Silvio Rodríguez, “Prosa Tarahumara”, de José Luis Aguayo, “La carta” de Violeta Parra; “El Corralero”, de Belén de Necochea – canción que trajo a la memoria colectiva el recuerdo del camarada bohemio Zaqueo Villegas-, fueron parte del repertorio de Archi, quien concluyó su concierto con la “Canción al Partido Comunista”, de Anthar López.

En la ceremonia solemne, Marina Salazar Amaro interpretó la “Internacional Socialista” (arriba los pobres del mundo..!), cumbre emotiva del encuentro comunista.

Entre aplausos y aclamaciones, se entregaron reconocimientos a los profesores Antonio Becerra Gaytán, líder histórico del PCM y de la izquierda en Chihuahua; a Ramón Sánchez Soto, por su trayectoria militante en el PCM del que fue secretario general en el estado. Avelino Soto Ugalde, por su militancia comunista y en el sindicalismo magisterial; a Efrén González, por encabezar los trabajos del comité organizador de la Conmemoración de los 100 años del PCM, en el cual participaron los aquí mencionados y Obdulia Becerra Ramírez, quien hizo público reconocimiento a todas las mujeres comunistas, particularmente a Obdulia Ramírez Orozco, esposa del profesor Antonio Becerra y la maestra Yolanda Rodríguez, esposa de Ramón Sánchez.

Efrén González Ledezma, en uno de los momentos más emotivos de la ceremonia solemne, a nombre de todos los ex militantes comunistas en el estado hizo un reconocimiento a los líderes comunistas del partido en la entidad, en primer lugar al maestro Antonio Becerra Gaytán , por su  congruencia, liderazgo y compromiso con las mejores causas del pueblo y del país

 Raíz roja.

Puedo vivir como nací

 libre sencillo y optimista,

 de pie sobre la tierra como un árbol,

mi amor es del Partido Comunista

(Anthar López)

Anónimos, miles; verdaderos gigantes, algunos. Militantes comunistas, todos. Así fueron recordados con inmenso cariño aquellos militantes del PCM que abonaron con sus vidas la raíz roja del árbol de la insurrección electoral de 2018, que ahora crece en México como un movimiento libertario.

Orgullo, admiración y gratitud. Sentimientos que latieron en los corazones ante el recuerdo de los camaradas que murieron sin ver los frutos de sus afanes revolucionarios.

Muchos fueron victimados por el régimen despótico y represor. Algunos sufrieron años de cárcel y tortura. Otros más, fallecieron tras una vida entregada a la militancia partidista, motivados sólo por sus ideales.

«Está llorando la tierra/herida por un cuchillo/ lo que le duele en el vientre/ la muerte de Jaramillo»

José Guadalupe Rodríguez, líder agrarista que combatió con las armas en Durango  la asonada derechista del general Gonzalo Escobar. Es el primer mártir del PCM, fusilado en 1929 por órdenes del expresidente  Plutarco Elías Calles; Rubén Jaramillo, masacrado por militares junto con su esposa Epifania, su hijo por nacer y toda su familia, en 1962, en el gobierno de Adolfo López Mateos; Ramón Danzos Palomino, comunista y dirigente de grandes movimientos campesinos, candidato presidencial del PCM en 1964, falleció en febrero de 2002.

Con el mismo honor, los comunistas en el estado: Socorro Rivera, asesinado en abril de 1939, en la expropiación del latifundio de la Babícora, de Chihuahua; Casimiro Cázares, veterano de la Revolución Mexicana; José Viezca, fundador de ejidos y reorganizador del partido en la entidad;  José Luis Aguayo, maestro, líder campesino y escritor, quien falleció en 2010; Enriqueta Levario, militante del PCM y destacada dirigente agrarista, fallecida hace dos años.

«Si mil veces naciera, mil veces sería comunista», dijo Ramón Sánchez Soto, exsecretario general del PCM en Chihuahua. De manos de su hija Pasionaria Sánchez Rodríguez, recibió el reconocimiento que le hicieron todos sus camaradas. Foto: R. Gutiérrez.

Ramón Sánchez Soto, mircrófono en mano hizo un viaje imaginario por el extenso territorio de Chihuahua, para destacar en cada región los movimientos sociales, las luchas campesinas, el movimiento inquilinario, las batallas por la democracia sindical, la enorme aportación de los maestros comunistas, especialmente los de la Sección 8 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Othón Salazar, el más grande líder magisterial en México, fundador y dirigente del Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), quien falleció en diciembre de 2008, fue mencionado por Ramón Sánchez junto al nombre de Jesús Orozco Mendoza, combativo sindicalista, secretario general de la Sección 8 del SNTE, en 1974 a 1977, falleció en 1991,

En el marco conmemorativo de los 100 años de la fundación del PCM, la comisión organizadora de los festejos, previamente realizó actos de homenaje a dos comunistas: José Luis Aguayo (dejaron en su tumba -en su natal Salaices, Chihuahua-, una cápsula del tiempo para abrirse dentro de diez años) y Jesús Orozco, con una placa en la que distinguen sus cualidades de «profesor y sindicalista comprometido con las mejores causas del magisterio y merecidamente miembro honorable de la Rotonda de los Maestros Ilustres de Chihuahua».

También fueron recordados el obrero Félix Guzmá y su esposa Martha, ambos  líderes de la lucha inquilinaria, fundadores de la colonia Martín López y abnegados comunistas hasta el último aliento de sus vidas.

Mario Loya, un comunista muy demócrata, organizador del partido, fue mencionado con profundo cariño. También Zaqueo Villegas, organizador de colonias populares, estudioso autodidacta del marxismo, músico y cantante fundador del grupo artístico “Fantasma Rojo” junto con Archi Paz, Luis “El Tigre” Aguilar, Olga Aragón, Rodolfo Gutiérrez y otros camaradas.

Ética y política

El burgués tiene la mesa

La iglesia tiene la misa

El proletario la masa

Y el fascismo la camisa

(Cancioneta. Rafael Alberti)

La ética en política, la convicción por la democracia, el espíritu de militancia y sobre todo el compromiso con las causas del pueblo mexicano, fueron ejes del discurso del profesor Antonio Becerra Gaytán en el panel sobre el PCM y su historia.

“La persistencia en la lucha por la democratización del país es la mayor contribución de la izquierda comunista a la lucha del pueblo mexicano por lograr la transformación del país”, dijo el profe Becerra Gaytán.

Con un liderazgo de casi seis décadas en la izquierda chihuahuense, contadas a partir de su ingreso en 1962 al PCM, del que fue secretario general desde 1964 hasta 1980, Becerra Gaytán destaca en el país como uno de los comunistas más congruentes y un auténtico demócrata. Aun a contracorriente, ha sido capaz de ejercer a plenitud su libertad para exponer los errores y horrores del poder en los países del “socialismo real”, así como una autocrítica genuina al autoritarismo partidista y las limitaciones programáticas en los proyectos de nación propuestos desde la izquierda.

Al centro de la vanguardia de la marcha por la libertad sindical en la ciudad de México, a principios de los años 80´s, el profesor Antonio Becerra Gaytán, a su derecha Pablo Gómez y a la izquierda el líder nacional del PCM, Arnoldo Martinez Verdugo. foto: Pedro Valtierra.

Tras desaparecer el PCM cediendo su registro en aras de la unidad de la izquierda democrática, el profe Becerra fue presidente estatal y miembro de la dirección nacional de los partidos Socialista Unificado de México (PSUM), Mexicano Socialista (PMS) y de la Revolución Democrática (PRD). Ahora es un respetado militante de MORENA.

Irma Ramírez, conductora del panel, destacó un episodio en la trayectoria de Antonio Becerra. Su secuestro en Chihuahua el 2 de octubre de 1969 y su confinamiento en el Campo Militar Número Uno, donde fue torturado.

La respuesta del pueblo chihuahuense, recordó la maestra Irma Ramírez, obligó al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz a liberarlo.

Agrupaciones izquierdistas, organizaciones sindicales, instituciones educativas, asociaciones religiosas e incluso dirigentes panistas realizaron movilizaciones mulitudinarias por la libertad del carismático comunista.

Dos años antes, el profe Becerra había sido candidato a diputado federal, al igual que Lucio Cabañas –quien después se iría a la guerrilla como lo hizo Genaro Vázquez Rojas ante la cerrazón del régimen priista-. En más de 170 distritos del país, el Frente Electoral del Pueblo (FEP), postuló candidatos a legisladores federales, ninguno obtuvo el registro.

Ramón Danzos Palomino, comunista y organizador de movimientos campesinos, fue el  candidato presidencial sin registro del FEP que contendió en 1964 contra el priista Gustavo Díaz Ordaz.

Ramón Danzós Palomino, candidato presidencial del FEP pronunciando su discurso en Ciudad Obregón, Sonora. Foto: Revista Política.

Diez años después de ser secuestrado, Antonio Becerra fue diputado federal de 1979 a 1982 como integrante del Grupo Parlamentario de Izquierda, constituido por 18 legisladores, nueve de ellos militantes destacados del PCM: el propio Becerra, Arnoldo Martínez Verdugo, Valentín Campa, Pablo Gómez, Othón Salazar, Gilberto Rincón Gallardo, Ramón Danzós, Gerardo Unzueta y Eduardo Montes. Por primera vez en la historia política del país, la izquierda comunista tenía un espacio en el poder legislativo.

Maestros comunistas

Que se levanten todas las banderas

cuando el cantor se plante con su grito.

Que mil guitarras desangren en la noche

una inmortal canción al infinito

(Horacio Guarany)

Avelino Soto Ugalde, uno de los chihuahuenses de más larga militancia en el PCM, relató con detalle la lucha de los maestros organizados en el MRM, fundado y dirigido por Othón Salazar. Esta corriente sindical fue protagonista, junto con otros maestros de izquierda, en la lucha por la democratización sindical, especialmente en la huelga de 1967 que estalla en Chihuahua, por dos demandas básicas: aumento salarial de 26% y la democracia en el sindicato. 

Avelino Soto homenajeado por su trayectoria partidista y su lucha por la democracia sindical en el SNTE, aquí con sus compañeros Efrén Gozález y Ramón Sáchez. Foto. R. Gutiérrez.

Soto Ugalde destacó la participación de los maestros comunistas que lograron conquistar la dirección sindical de la Sección 8 del SNTE, misma que perderían mediante un “charrazo” perpetrado por Carlos Jongitud Barrio.

El comunismo es el futuro

Levántate y mírate las manos

para crecer, estréchala a tu hermano…

(Plegaria de un labrador. Víctor Jara)

Víctor Quintana Sylveira, actual secretario de Desarrollo Social del gobierno panista de Javier Corral en el estado, sin haber sido militante del PCM aceptó la invitación a participar, “como sociólogo y como activista”, en el panel sobre la historia de este partido.

Los aportes que al presente de México y de Chihuahua hicieron las mujeres y los hombres del PCM deben ser reconocidos plenamente, dijo Quintana, porque de no ser así,  “el pasado recuperado será un pasado incompleto, injusto”, señaló citando la tesis sobre la “Sociología de las Ausencias”, del sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos.

Quintana citó al periodista recientemente fallecido John Berger, para  hablar del Momento comunista.

“No me interesa tanto si el PCM logró ser un partido como marca la doctrina marxista-leninista, o hasta qué punto ustedes fueron o no agentes de una filosofía de la historia, de un devenir ya determinado por la inexorable dinámica autodestructiva del capitalismo”, dijo Quintana a los ex militantes chihuahuenses.

Explicó:

“Para mí el PCM fue, ante todo el Movimiento Comunista, así, con mayúsculas. Por eso los invito a que retomen y recreen aquellos momentos de decisiones personales, los encuentros con otras y otros camaradas, las iluminaciones de su quehacer y de su entender, los nuevos deseos suscitados en el contexto de las batallas, esos momentos de tragedia o de euforia, esas experiencias colectivas bien localizadas en el tiempo y el espacio de total libertad”.

Reiteró que esta recuperación del pasado es necesaria para “entender mejor el presente y extraer todo el caudal de libertad, de solidaridad, de utopía que representa el legado comunista, vertiente insoslayable de la 4ª. Transformación que México ahora experimenta”

Trataron de imponernos la idea de que con la caída del Muro de Berlín, se abrían totalmente las posibilidades para la realización de la utopía capitalista. Sin embargo, expresó el sociólogo, luego de 30 años, la triple dominación articulada del capitalismo, del colonialismo y del patriarcado se ha intensificado y profundizado.

La camaradería, la cultura, el arte y la entrega a la lucha por un país más justo, formaron los momentos comunistas. Foto: R. Gutiérrez

“Las desigualdades sociales se han exacerbado -salvo en lugares donde se construyeron experiencias alternativas, como en la Bolivia de Evo Morales-, se han roto las solidaridades sociales, han estallado las identidades. Vivimos una múltiple crisis planetaria: crisis climática y energética, crisis de gobernabilidad mundial; crisis alimentaria para una cuarta parte de la humanidad; crisis de sentido, sobre todo para los jóvenes que tocan a las puertas falsas de las adicciones, la violencia o el suicidio; crisis que hace irrumpir las muy diversas violencias en la vida de las personas y de las comunidades: criminal, étnica, sexista, familiar…”

¿Tiene sentido el comunismo ante esta realidad global que vivimos?, preguntó Quintana, para afirmar que ante el abismo al que nos arrastra la crisis del capitalismo, emerge la esperanza de marchar hacia la “refundación de poder construido y compartido desde abajo; un poder construido, no desde las instituciones, sino por los movimientos y la acción de las y los ciudadanos, un poder como bien común, promoviendo experiencias comunitarias que desde lo micro vayan confrontando y construyendo alternativas al capitalismo, al colonialismo y al patriarcado”.

El sociólogo chihuahuense, en su discurso fue resaltando el significado del comunismo.

“Consideramos con un enfoque de comunes el agua, el suelo, la biodiversidad, el aire, los bosques, el patrimonio cultural, la diversidad humana, los saberes tradicionales, todo ello dentro de un esfuerzo cotidiano de todas y todos por cuidar el planeta como nuestra casa común”;

Conminó a emprender, desde el nivel comunitario, la construcción de una economía del cuidado que nos haga responsabilizarnos de la supervivencia, la protección y el florecimiento de los otros, sobre todo de las y los más vulnerables.

“Si llevamos a la práctica dicha economía del cuidado, estaremos operando el mejor antídoto contra la desigualdad y la violencia”, afirmó.

Quintana comentó que el futuro de la emancipación, sólo puede significar el crecimiento autónomo del espacio de lo común, creado por la libre asociación de hombres y mujeres. Citó a Jacques Ranciére, para señalar que a este esfuerzo prefiere llamarle comunismo, más que democracia.

Lo importante, insistió, no es que triunfe la idea comunista; sino que llevemos a cabo la tarea gozosa de combinar las muy diversas construcciones del pensamiento, los imaginarios, las utopías, las energías comunales de muy diversos sujetos colectivos, con experiencias emancipadoras locales y singulares, pero transmisibles, compartibles para construir con todo ello, no un solo sujeto de una filosofía de la Historia, sino muchos sujetos que desde su diversidad edifiquen un futuro común, para la comunidad de todos los seres que habitamos en esta Casa Común.

Y concluyó:

“El Comunismo así entendido, no es que tenga futuro; es el futuro”.

El Gobierno y el Poder en la 4T

¿Se apagará el ojo avizor? ¿Viviremos de nostalgias?

Maiakovski

Desde su origen en 1919, año en que fue asesinado Emiliano Zapata, los líderes y militantes del PCM participaron e impulsaron grandes movimientos de masas por una reforma agraria que terminara los latifundios y entregara la tierra a los campesinos, por salarios dignos y seguridad social para los trabajadores, por la democracia plena, la defensa de los recursos naturales como propiedad la nación y la soberanía del país.

En el panel sobre la historia del PCM, la autora de esta crónica señaló que el PCM, antes que ninguna otra fuerza política o gobierno posterior a la Revolución Mexicana, planteó las propuestas más avanzadas en materia social y política.

En 1929, a sólo diez años de su fundación, el PCM participó en las elecciones a través del Bloque Obrero y Campesino Nacional (BOCN), con un programa en el que destaca además de la reforma agraria radical, la propuesta de nacionalizar Ferrocarriles, Petróleos, Minas y Fábricas textiles; suspender el pago de la deuda externa y disminuir los sueldos de los funcionarios.

El PCM también se adelantó en la iniciativa para la creación de lo que sería el Instituto Mexicano del Seguro Social. En 1934 propuso crear el Seguro Social pagado solo por gobierno y patrones, que cubra todos los riesgos: desempleo, accidentes, enfermedades, maternidad, invalidez, vejez y muerte.

Planteada a través del BOCN y su candidato presidencial Hernán Laborde, la propuesta precisaba que la Administración de Fondos del Seguro quedara en órganos especiales electos por los asegurados. Eso que constituye una riqueza enorme y que, décadas después, sería entregada por los gobiernos neoliberales a los especualadores financieros, a través de lo que ahora conocemos como Afores.

En una lucha constante contra el régimen priísta autoritario, el PCM aún en medio de la represión, asesinatos brutales y encarcelamiento de sus militantes, siempre luchó por abrir espacio a la democracia.

En 1954 ya proponía la elección de legisladores de representación proporcional y el registro local a partidos políticos que demostraran tener un mínimo de 10 mil miembros en un estado.

Partido Comunista Mexicano, una larga lucha por la democracia en México. Foto: internet

En 1958 – adelantándose 20 años a la reforma política que el régimen atribuiría en 1977 a Jesús Reyes Heroles, secretario de gobernación de José López Portillo-, el PCM propuso crear un Consejo Nacional Electoral Independiente del poder público.

También planteó la ciudadanía de las mujeres desde los 18 años.

En 1964, en la campaña presidencial sin registro de Ramón Danzós Palomino postulado por el Frente Electoral del Pueblo, se planteó por primera vez la necesidad de una nueva transformación profunda, denominada Nueva Revolución  Democrática de Liberación Nacional.

Este fue el punto exacto en el que los comunistas mexicanos ajustaron cuentas con la ideología de la Revolución Mexicana de 1910.

Teniendo enfrente la candidatura presidencial de Díaz Ordaz -quien cuatro años más tarde ordenaría la masacre de estudiantes del 2 de octubre de 1968-, el PCM y sus aliados en el FEP, propusieron en su plataforma electoral, en la que se reconocen ya las aportaciones del nuevo equipo de dirigentes comunistas recién encabezados por Arnoldo Martínez Verdugo.

Democratización del régimen político mexicano; Desarrollo Económico Independiente del país; Cumplimiento íntegro de la Reforma Agraria;  Democracia sindical; Igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres; Soberanía nacional.

La campaña de Danzos Palomino inicia dos años después del más sanguinario crimen político cometido en el sexenio de Adolfo López Mateos, el asesinato del más importante líder agrarista de ese tiempo, el campesino que combatió junto a Emiliano Zapata y luego ingresó al PCM, Rubén Jaramillo, masacrado junto con su esposa y sus hijos.

En los siguientes años, luego de una negativa tras otra del gobierno a otorgar el registro electoral del PCM, los comunistas optaron por el abstencionismo activo. Llamaron a las ciudadanos, desde la campaña sin registro de Danzos y los demás candidatos del FEP; a escribir en las boletas electoral tres letras mayúscula: RED, iniciales de su demanda: Reforma Electoral Democrática.

En 1976, por acuerdo de su XVII Congreso, el PCM postula de nuevo su propio candidato a la presidencia de la república, también sin registro electoral.

El 25 de noviembre -a 100 años de la fundación del PCM-, en ceremonia solemne, los restos de Valentín Campa serán trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres, en el Panteón Civil de Dolores. De esa manera, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador reconoce sus aportaciones al desarrollo democrático del país y a la defensa de los derechos de los trabajadores: Foto: Proceso

Martínez Verdugo explicó en 1976:

«Debido a las dificultades para integrar un frente común de partidos y organizaciones de izquierda, el Congreso adoptó una resolución de gran importancia y responsabilidad: designar su propio candidato a la presidencia de la república, para cuya tarea eligió al camarada Valentín Campa, símbolo de la resistencia obrera y popular, personificación de todo aquello que hace de la clase obrera la fuerza más revolucionaria y combativa de nuestra sociedad.

«Hoy, lo más revolucionario es luchar por las libertades políticas”, agregaría luego.

“Marcha por la democracia”, fue la consigna de la histórica campaña del  líder ferrocarrilero Valentín Campa, único contrincante que enfrentó, y sin registro electoral, al candidato del PRI José López Portillo.

Después de esa campaña, en la que el candidato del PCM obtuvo, así afirma en su libro «Mi testimonio. Memorias de un comunista mexicano», más de Un millón 600 mil mil votos, no reconocidos, inició en México un vigoroso proceso de unidad de la izquierda mexicana.

En 1978 el partido logra su registro condicionado a las elecciones federales de 1979. Por primera vez, participa en los comicios con el registro del PCM una Coalición de Izquierda y los comunistas acceden a la Cámara de Diputados.

En 1988 el PMS postula a Heberto Castillo como candidato a la presidencia de la República. Declina a favor de Cuauhtémoc Cárdenas.

La mayor aportación del PCM al proceso de acumulación de fuerzas democráticas y de izquierda que en 2018 culminó con la insurrección electoral de más de 30 millones de ciudadanos, llevando a la presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador, fue la entrega generosa y de enorme congruencia ética y política de los comunistas que en 1981 cedieron su registro electoral y todos sus bienes materiales a la formación de un nuevo partido que fusionó a gran parte de la izquierda en el PSUM; en una segunda etapa unificadora se funda el PMS y postula a Heberto Castillo para la presidencia de México, quien declina su candidatura a favor de Cuauhtémoc Cárdenas y tras el descomunal fraude electoral que impone como presidente al priista Carlos Salinas de Gortari se funda en 1989 el PRD, teniendo aún como patrimonio político y económico el registro y los bienes cedidos por los comunistas para la unificación de la izquierda mexicana.

Esa es la raíz roja del árbol de la Cuarta Transformación, la herencia e influencia de los comunistas y los socialistas.

Los comunistas, sin embargo, deben estar conscientes de que en julio de 2018 sólo se ganó el gobierno, más no el poder.

La oligarquía, los grupos fácticos de poder, la ultraderecha mexicana, aquello que AMLO calificó como “la mafia del poder”, desde el primer día del triunfo de Morena en las urnas, empezaron a trazar su estrategia para derrocar a López Obrador, por las vías que estén a su alcance.

Realizar la cuarta transformación que requiere México, exige la interacción de tres factores fundamentales, como dijo en entrevista periodística el fundador del partido Podemos de España, Juan Carlos Monedero. Esos tres factores son: 1.- El líder (“lo tienen, capaz y confiable, porque AMLO no va a traicionar, no lo van a doblegar”, dijo Monedero) 2.- La calle, es decir, a los ciudadanos, al pueblo movilizado para defender las propuestas trascendentales de la cuarta transformación y 3.- El Partido.

Andrés Manuel López Obrador festeja el triunfo contundente en las urnas. Más de 30 millones de ciudadanos lo llevaron a la presidencia de la República.

El más importante de esos tres factores, en opinión del fundador de Podemos, es el Partido, porque si Morena no es capaz de estructurarse y consolidarse rápidamente como organización partidista que convoca a los ciudadanos a la movilización en defensa del proyecto de cambio de régimen, la cuarta trasformación puede frustrase.

Con un razonamiento similar, Marco Leonel Posadas, del MCM, urgió a los comunistas a reagruparse, participar en los movimientos sociales, estudiar la realidad y actuar en consecuencia para que la Cuarta Transformación se consolide e incline hacia la izquierda en el cumplimiento de sus objetivos centrales: erradicar la corrupción, separar al poder político del estado, aplicar una política que fortalezca la economía nacional y el mercado interno, e impulsar la democratización del país en todos su ámbitos.

Sin Cuarta Transformación, advirtió Posadas, no podemos construir el camino a la quinta transformación: el socialismo. Sin cuarta transformación, el proceso de construcción de una sociedad donde la justicia, la igualdad, la democracia y la libertad sea para todos, puede postergarse por siglos.

De esa magnitud es el reto de los comunistas del presente.

Ese mensaje está haciendo eco en los ex militantes del PCM en Chihuahua que celebraron la primera centuria de la fundación de su partido, con gran emoción y nostalgia, pero mirando al futuro.