CRÓNICA NATURAL: Vientos Santana, cada vez más destructivos e impredecibles

Incendio que alcanzó a la comunidad indígena Kumiay de San José de La Zorra, donde causó grandes estragos. Foto de Gilberto González Arce, rrsidente Kumiay

Los vientos Santana o Santa Ana también son influidos por el cambio climático; por eso, son cada vez más destructivos. Son comunes en el sur de California y Baja California. Se desplazan con dirección hacia la costa, moviéndose en sentido contrario al flujo normal en tierra que transporta aire húmedo del Pacífico.

Mapa tomado de internet el día 25 de octubre del 2019. Muestra la magnitud de los incendios en los municipios de Tijuana, Rosarito y Ensenada. Nótese que Ensenada es la más afectada. Estos son los efectos de los Vientos Santana más destructivos que se tenga memoria en Baja California.

Arnulfo Estrada Ramírez* / 4 Vientos

Se caracterizan por ser extremadamente secos y se presentan en la región costera de Baja California en los meses de otoño e invierno, y en algunos casos hasta en primavera.

Son fenómenos naturales que también tienen perjuicios y beneficios. Entre sus desventajas podemos citar:

Son causantes de grandes incendios debido a que se presentan en los meses cuando los pastizales están secos. Con frecuencia, alcanzan los conjuntos habitacionales causando grandes pérdidas materiales y, en algunos casos, vidas humanas.

Son causantes de alergias (en el momento que escribo este artículo soy una de las víctimas) y diversas enfermedades respiratorias), debido a que los vientos levantan grandes cantidades de polvo.

Cuando son muy fuertes, derriban árboles, anuncios luminosos, techos de las viviendas, etcétera. Y también nos resecan la piel.

Mapa tomado de Internet que muestra los beneficios que los Vientos Santana llevan al oceano. Al soplar de tierra a mar, los fuertes vientos llevan nutrientes que sirven de alimento a los primeros niveles de las cadenas tróficas (alimenticias).

Y son ventajas:

El polvo que transportan al mar, fertiliza las aguas costeras.

Igualmente favorecen un fenómeno oceanográfico que se conoce como “surgencias”, debido a que el viento proveniente de la tierra desplaza el agua superficial hacia mar adentro, lo que de inmediato impulsa a la superficie aguas del fondo marino que son más frías y ricas en nutrientes, acción que favorece a la vez el crecimiento del fitoplancton, elemento primario de la cadena alimenticia en el mar que nutre a una gran cantidad de especies.

A los primeros Santanas le siguen las primeras lluvias de la temporada de invierno. Así, estarán intercalándose durante todo el proceso de ambos fenómenos.

Efectos en la fauna porcina en una granja de Tecate. Autor: Alfredo Alvarez. Tomada de redes sociales.

Historial de los vientos Santana en Ensenada

¿Por qué hay cada vez más incendios en los alrededores de Ensenada? Es una pregunta que me hago desde hace aproximadamente 30 años.

Tal vez la respuesta más correcta es que desde hace tiempo ya no se presentan las densas neblinas que penetraban varios kilómetros tierra adentro y que permanecían varias horas, y en ocasiones días, de tal manera que siempre mantenían verde la vegetación.

Ejemplo de ello es la región de Salsipuedes, Jatay y La Misión, donde antes eran cubiertas por frecuentes neblinas que mantenían húmeda la vegetación, pero ahora, ante la ausencia de humedad, ocurren intensos incendios.

Convencido de que estaba presenciando cambios importantes en el clima, hace 25 años decidí elaborar mi propia bitácora ambiental en la que tomo datos de días de lluvia, neblinas, mareas rojas, días cuando hay condición Santana

Asimismo, registro el comportamiento de ciertas aves e insectos y sigo a una colonia de murciélagos cola larga que se asentó en los techos de una vivienda hace algunos años.

Capa de neblina formada por los vientos Santana en la Bahía de Ensenada. El fenómeno natural es uno de los efectos positivos de la condición Santana. Foto: Arnulfo Estrada Ramírez. Octubre-24-2019

El resultado de 22 años de observaciones

Respecto a los datos colectados desde octubre de 1997 hasta el 8 de octubre de este 2019 de los vientos Santana, comparto algunos de sus resultados.

De 22 años analizados, 17 vientos Santana iniciaron en el mes de octubre, es decir, el 77.3% del total. Tres empezaron en noviembre, es decir, el 13.7% del total. Dos ocurrieron en septiembre, es decir, el 9.0% del total.

Respecto a las fechas en que terminaron la temporada, 1 terminó el mes de enero (4.5% del total). 7 terminaron en el mes de febrero (31.8% del total). 6 terminaron en marzo (27.3% del total). 6 terminaron en abril (27.3% del total), y 2 fueron los más tardíos ya que terminaron en el mes de mayo, con el 9.1% del total.

Las cinco temporadas con mayor número de días de vientos Santana fueron las de 2007-2008, con 38 días; 2008-2009, con 36 días; las del 2017-2018 y 2005-2006, con 34 días cada una; y la temporada del 2006-2007, con 33 días.

Las temporadas con 20 o menos días de vientos Santana, fueron las del 2001-2002, 2009-2010 y 2015-2016, con 20 días cada uno; 2000-2001, con 19 días; 2003-2004, con 18 días y la temporada con menos días fue la de 1997-1998, con 16 días.

Las cinco temporadas más largas, es decir el intervalo que hay entre el inicio y el final de la temporada, son las siguientes: 2013-2014, con 222 días; 2016-2017, con 218 días; 2007-2008, con 203 días, 2012-2013, con 198 días y la temporada del 2015-2016, con 191 días.

Las cinco temporadas más cortas fueron las siguientes: 1998-1999 y 2000-2001, con 91 días cada una; 2001-2002, con 105 días; 2003-2004, con 111 días y la temporada de 1997-1998, con 114 días.

De los últimos dos puntos podemos inferir que los vientos Santana cada vez se presentan con más frecuencia.

Es probable que estén relacionados con los incendios que cada vez son más comunes e intensos en la región. Es decir, entre más días están presentes, más secan la vegetación y la hacen vulnerable a los incendios.

Vista del incendio que afectó la zona vinícola del Valle de Guadalupe. Autor: Jaime Nieto

La reciente temporada 2019-2020, la más devastadora

La anterior temporada que inició el 15 de octubre del 2018 y terminó el 15 de marzo del 2019, se caracterizó por haber tenido pocos días con vientos Santana, que además de no haber sido tan secos y calientes, se combinaron con frecuentes lluvias que permitieron el crecimiento de arbustos y maleza en la región.

Por eso, los vientos secos y cálidos de la presente temporada encontraron abundante material flamable. Los resultados saltan a la vista:

En solo tres días, hay alrededor de 14 mil hectáreas siniestradas en Baja California, de las que la mitad son del Municipio de Ensenada.

Además, hay más de cien viviendas con pérdida total o parcial, varios vehículos quemados, se dice que al menos hay cuatro personas que perdieron la vida y más de mil personas desplazadas.

Por último, hay que destacar que se quemaron zonas que nunca habían sido alcanzadas por el fuego. Al menos, no se tenía conocimiento.

*Arnulfo Estrada Ramírez es Oceanólogo por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC); integrante de la Estación de Oceanografía de la Secretaría de Marina-Armada de México en Ensenada; investigador, traductor y rescatista de la lengua nativa kiliwa; colaborador de A los 4 Vientos y Cronista Oficial de Ensenada.