REDES DE PODER: Mi nombre es El Chapo Jr

La captura de Ovidio Guzmán es una proeza del estado mexicano. Que el presidente López Obrador diga que no tenía información respecto al operativo militar es simplemente ridículo.

Alfonso Torres Chávez/ 4 Vientos

La mística del poder en México no ha cambiado. El presidente sigue siendo el hombre mejor informado del país.

Lo que vaya a pasar en el país después de la crisis de seguridad de Sinaloa es un misterio, lo que queda claro es que el gobierno de López Obrador no tiene ningún control sobre la situación general del país. Lo que sucedió en Sinaloa es sintomático del clima de ingobernabilidad del país.

En el pasado, las crisis de seguridad pública por la captura de narcotraficantes eran controladas por el ejército y la armada, contra el poderío armamentístico del narcotráfico, pero hay cambios en la ecuación.

No existe un control del estado en materia de seguridad pública.

Y a los sabios nadie parece oírlos. Los críticos y los defensores no se logran conjuntar, pero la realidad ya nos rebasó y en todo el país el clima de inseguridad ya llegó a límites insoportables.

Baja California para ejemplo, porque ya no es solamente Tijuana la que está envuelta en el escándalo, también Ensenada está por el estilo donde todos los días hay ejecuciones reportadas u homicidios sin que se encuentre a los responsables.

Por otro lado, el presidente se ha portado como un verdadero imbécil. No se niega su buena voluntad, pero lo que es una realidad es que declarar en su conferencia mañanera que desconocía los detalles del operativo, solo lo deja en ridículo y le roba todo el halo que como jefe de estado debería tener.

No es creíble que el presidente de México, no tenga información respecto a las acciones de sus fuerzas armadas, pero peor lo que es que salga en televisión nacional para admitirlo públicamente sin reparo.

Nadie le cree desde luego esa postura ridícula de yo no sabía, y aquí la pregunta es… ¿Cómo puede ser que el presidente de México no estuviera enterado de un operativo militar para capturar a un hijo de Joaquín Guzmán Loera, que además terminó escapando mientras López Obrador se quedaba con  un palmo de narices y haciendo el ridículo en red nacional?

Esa es quizá una pregunta sin respuesta, pero lo que queda claro es su falta total de capacidad para conducir los destinos del país.