MUSA VERDE: Greta, una necesidad de nuestros tiempos

Si la urgencia de las acciones necesarias para prevenir y aminorar el cambio climático no habían sido contundentes porque las causas no eran claras o habíamos ignorado las realidades ambientales, ya no podemos negar que con la presencia de Greta Thunberg en los medios de comunicación ha cambiado nuestra perspectiva sobre el cambio climático.

Horacio de la Cueva / 4 Vientos

Greta empezó su protesta sola, sintiéndose traicionada por un sistema educativo que no la prepara para un mundo bajo el calentamiento global y la apatía de adultos que funcionamos como si el calentamiento global fuera un problema del futuro que no nos importa y no nos toca resolver. Su protesta se ha hecho mundial, principalmente entre los adolescentes y adultos jóvenes que tendrán que enfrentarse casi solos al problema. Es tal su impacto que Donald Trump se esforzó en ignorarla cuando se encontraron en las Naciones Unidas.

Greta no es una persona ordinaria, ella misma acepta honesta y desafiantemente que es una persona con síndrome de Asperger, una forma de autismo. También sabe que una característica del síndrome que padece es la persistencia en un comportamiento hasta obtener la respuesta satisfactoria y por eso cualquiera puede descalificarla por tratarse de actitud terca. Opino que esa cualidad es necesaria, pero no suficiente porque la negación del cambio climático también es terca.

El sistema económico capitalista mundial funciona con combustibles fósiles y derivados del petróleo. Los primeros para mover cualquier parte de la economía; los segundos, para el consumo como plásticos, telas o productos químicos. El uso irrestricto y la quema de los combustibles que demanda la economía mundial han causado el calentamiento global.

El panel internacional de las Naciones Unidas sobre el calentamiento global, el IPCC, lo ha dicho de muchas formas y cada vez menos equívocamente, las consecuencias de no reducir la concentración de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera afectan nuestras vidas. Pero todas las advertencias han caído en oídos sordos, o todos esperan que la justicia se haga en las corvas de su compadre. El cambio climático no distingue corvas. No es coincidencia o accidente que los eventos climáticos extremos, como huracanes, tifones o blanqueamiento de corales, se den cada vez más seguidos y con mayor fuerza.

A primera aproximación parece imposible cambiar el rumbo de la economía mundial. Sin embargo, el no cambiar el rumbo colapsaría capitales, naciones, sociedades y ecosistemas. El cambio es inevitable e impostergable.

La respuesta de la ignorancia y el capital a su lucha es la descalificación, el odio y la desinformación mediática (Foto: Channel 3000)

Greta y todos sabemos que la solución es, en principio, simple. Hay que disminuir la emisión de GEI y sacar de la atmósfera estos gases, principalmente el CO2. Es en la discusión de cómo, dónde y quién tiene que hacer los deberes donde estamos atorados, a pesar del riesgo cada vez más grande que todos vivimos.

La solución más orgánica, pero no única o completa, es plantar árboles. Estos son la forma más barata y fácil de sacar el CO2 de la atmósfera y capturarlo en un ente difícil de degradar, la madera. Al plantar, hay que asegurarse que se trate de una especie nativa, de buena tasa de crecimiento y que pueda vivir independientemente del cuidado humano en algún momento de su vida. Esta forma de captura de CO2 crearía empleos a corto y largo plazo y no requiere gran inversión de capital, de grandes tecnologías o empleos altamente especializados. Este es un uso amigable de los impuestos al carbón que se empiezan a cobrar en varios países, repartiéndolo entre muchas personas.

Es aquí donde el capital asoma su horripilante cabeza. Los barones del petróleo opinan que se puede seguir explotando y quemando los combustibles fósiles, siempre y cuando desarrollemos la tecnología que absorba el CO2 y lo enterremos en tiros de minas a gran profundidad. No debe sorprendernos que con este esquema no cambiáramos nuestro estilo de vida y el gran capital seguirá feliz por su vida. Alguien tiene que pagar, este es un mal destino para los impuestos al carbón.

La solución a un problema multifacético como el calentamiento global requiere de muchas acciones coordinadas de sociedad, gobierno y empresas.

En otra ocasión analizaré los porqués de los ataques a Greta Thunberg.

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz y el secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad! Que beba Mexicali, dejemos a Constellation sin agua. Sólo dos años de Gobierno en BC. Apoyo a G Sheridan y H de Mauleón.