SALTO CUÁNTICO: Pacificación o guerra

“Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales, se acerca a la muerte espiritual.”

Martin Luther King.

Como lobos tras su presa que les atrae el olor a la sangre fresca, el caos y la desesperación de inocentes corriendo por sus vidas los excita, los motiva. En la pradera fresca donde apenas comienzan a apacentar los primeros indicios de pacificación, con los depredadores sueltos entre los más desprotegidos, agazapados, listos para soltar el infierno si se ven acorralados.

José Luis Treviño Flores / 4 Vientos

El poder de matar lo tiene cualquiera; el poder de salvar vidas, no. Un solo individuo con el poder de matar, porque así le fue conferido desde su nacimiento y después con el permiso de funcionarios de gobiernos anteriores que supieron sacar provecho de ese poder, mediante sobornos, contubernios e impunidad, ahora que ya no pueden recibir los beneficios, aúllan por migajas.

No, no les importan las vidas humanas, Felipe Calderón fue muy claro en su gobierno, el costo humano lo justificó desde el principio con el argumento del Estado concebido por ellos, por sobre todas las vidas.

El Estado mexicano siempre había jugado el papel de verdugo parcial, siempre bajo el falso principio de proteger las instituciones, masacró a miles de compatriotas. Hoy, que el presidente actual, decide ponderar la vida de muchos, a cambio de soltar un lobo para que corra a su madriguera, las huestes conservadoras lo señalan cual “cobarde” sin mano “firme”, esa mano “firme” que Calderón Hinojosa usó en su momento para pasar por encima de miles de familias masacradas y miles de desaparecidos, asesinados y puestos en fosas clandestinas, miles de adolescentes reclutados por el crimen organizado para hacer frente a un ejército utilizado como títere y sometido a intereses mezquinos de un gobierno y una oligarquía con una meta fija, enriquecerse aún más.  

¿Acaso pacificar un país depende sólo de la represión, la persecución y la masacre? En México jamás se había utilizado la inteligencia para combatir el crimen, solo para perseguir oposición política e ideológica. ¿Acaso es fortuito que la violencia se haya incrementado? No, muchos políticos enriquecidos con el periodo neoliberal y oligarcas conservadores rabiosos están detrás del financiamiento de delincuentes para provocar el caos y así desestabilizar al gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Siempre ha pasado así, las ultraderechas latinoamericanas han pujado con fuerza para derrocar gobiernos progresistas de izquierda o socialdemocracias enfocadas en la justicia social, ¿por qué? Simple, les impiden enriquecerse impunemente.

Pregunten a la gente del campo, a los más pobres si alguna vez habían sido tomados en cuenta. Gobernar con el principio de justicia social en un país que por décadas ha sido aleccionado para resistir toda clase de abusos, no es sencillo, las mismas víctimas se resisten a creer en la posibilidad de ser tratadas con respeto. Las instituciones están saturadas de funcionarios anquilosados y en áreas de confort, cambiar de la noche a la mañana una cultura de arraigo impune es como pedir que tu gato defeque en su arenita si siempre permitiste que lo hiciera en el sillón.

Ovidio Guzmán no merece la vida de inocentes, tal como decidió el gabinete de seguridad, para la ultraderecha sí, para ellos no importan ni Ovidio ni la gente, importan ellos y solo ellos, y si ellos estuvieran gobernando, hubieran desatado el infierno en el sector donde el capo fue fortuitamente ubicado. También hubieran declarado que las víctimas colaterales eran necesarias.  Habrían justificado bajo el falso Estado de derecho en el que vivíamos, que, por encima del gobierno, nadie.

Los memes del hijo del Chapo y el Presidente López Obrador no se han hecho esperar (Facebook)

Ya han circulado infinidad de memes en las redes sociales, acusando al presidente de que le falta valor para enfrentar al crimen organizado, ese “valor” retrograda e interesado que nos sumió en muerte e impunidad. No, el pueblo de México no quiere retroceder, no desea más tumbas clandestinas ni una guerra sin cuartel donde los más desprotegidos pagan todo el costo.

México no prefiere un discurso de odio, misógino, prepotente, México anhela convertirse en un país democrático, en un pueblo libre. Ya sabemos que el partido del cual surgió el Presidente, MORENA, está infiltrado por la mezquindad de los conservadores, desestabilizar aprovechando la poca experiencia de fundadores e integrantes de un partido nacido de la desesperación y la miseria de muchos.

Los lobos de colmillo retorcido que a lo largo y ancho del país están creando asociaciones y agrupaciones de falsa inclinación a la 4T, para llevarse el legado de los votantes que masivamente llevaron al triunfo a AMLO. Todos aseguran estar del lado del nuevo gobierno, pero pocos son los que apuntalan a la transformación. Priístas y panistas con piel de oveja metidos en las elecciones internas de MORENA para llevar al partido a la debacle.

Si no queremos que México caiga de nuevo en manos de sus verdugos, debemos dar el triunfo de nuevo al MORENA en el 2021, cuando se renuevan las cámaras, si AMLO no tiene mayoría en ellas, el país se sumirá en un hoyo profundo y sin escalera para salir. Todo el sueño de transformación se irá al caño, tal y como en Brasil, en Ecuador, en Honduras, en Argentina. Regresemos el poder a la ultraderecha otra vez y seremos esclavos por siempre jamás.

Las transformaciones basadas en la justicia y la paz no implican al genocidio como principio, implican a la resistencia pacífica, la educación, la reconstrucción, la inversión en los más desprotegidos. Eso es lo que tiene en jaque a cada ladrón y asesino del antiguo régimen por ello azuza a la anarquía y financia a los grupos delincuenciales. 

La paciencia tampoco es una virtud que se haya alimentado, imposible viviendo tantos años en la desesperación y la ignominia, de ello se valen los depredadores de siempre argumentando que no hay “cambio”, que no hay “buen gobierno.”

Siempre he dicho que estamos en un Estado de posibilidad, aún, falta mucho para consolidar el sueño de una patria libre y equitativa, pero regresando el poder a quienes nos arrebataron ese sueño por mucho, no es la salida. México merece más, mucho más que atrapar delincuentes en medio de una guerra cruel, México no está para otra masacre.

La decisión es de todos, hacemos que funcione la 4T, o mandamos a la mierda el Estado de posibilidad. Yo prefiero tener la posibilidad de un mejor país, a regresar y vivir en la total indefensión. A todos los detractores que AMLO llama adversarios políticos, en realidad son asesinos y ladrones. Si piensas que el ahora estado mexicano, debió soltar el infierno en torno a Ovidio Guzmán, entonces eres parte de los gobiernos necrófilos que prefieren sangre y muerte, antes que justicia y paz social, si eso es lo que deseas, entonces vota por la ultraderecha y trata regresar a tu país a quienes lo jodieron por décadas, que yo dudo, porque somos más los que buscamos el bienestar para nuestras familias. A los columnistas de la prensa conservadora les digo que ni se esfuercen, solo los leen unos pocos abigarrados, decepcionados y desesperados conservadores que han perdido sus privilegios.

¿Qué acaso no es suficiente evidencia observar cómo están siendo juzgados los peces gordos saqueadores? Un Romero Deschamps, una Rosario Robles, un Juan Collado, un Medina Mora. Todos ellos y otros, bajo un real estado de derecho y no de persecuciones mediáticas vengativas. Todos quisiéramos justicia inmediata, esa solo llega bajo un régimen basado en la democracia y con tiempo de practica real y objetiva, la venganza sí es inmediata, pero el costo es terrible, ya lo hemos vivido.

Si AMLO respaldó la decisión del Gabinete de Seguridad y éste a su vez actuó bajo el principio de primero salvaguardar la integridad de la población, entonces hay un real trabajo colegiado, ya que ni la SEDENA, ni la Guardia Nacional, ni la Secretaría de Seguridad Pública y quienes encabezan dichos órganos de gobierno, actuaron con base a la provocación, sino en el interés superior de la gente. Para la ultraderecha es cobardía, para el resto de los mexicanos, es prudencia y salvaguardar vidas inocentes. Ya habrá oportunidad y trabajo de inteligencia para combatir al crimen organizado, pero primero, está la población, a la que Andrés Manuel López Obrador, juramentó en su toma de posesión, cuidar.

Los ataques en los diferentes Estados de la República que hemos visto, están financiados por la ultraderecha, en contubernio con el crimen, antes tolerado. Así es como siempre han trabajado, pero ya demostramos mediante el voto contundente en julio de 2108 que podemos quitarlos de en medio, igual haremos en el 2021. 

El presupuesto nacional no se gasta en guerra, se gasta en apoyos sociales y sí, la Guardia Nacional debe proteger a la población, pero no a costa de la misma.

“Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mi es la soledad infinita”

Albert Camus