Indigna a vinicultores de BC el «valemadrismo» de Novelo

Si el Ayuntamiento de Ensenada no aprueba el reglamento local del Programa Sectorial de Desarrollo Urbano-Turístico de los Valles Vitivinícolas de la Zona Norte del Municipio, los vitivinicultores afiliados a la asociación civil ProVino, que representa a 62 compañías del ramo, suspenderán sus labores con lo que -afirmaron- pueden “paralizar la economía” de la ciudad porteña.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Prensa y Medios BC / Foto principal: Internet.

Ensenada, B.C., 25 de septiembre 2019.- Y dio como plazo antes del martes 1 de octubre, para que el gobierno local deje que “intereses oscuros y mezquinos estén por encima de la vocación del Valle, de su gente y que se prive a Ensenada y a México de contar con un lugar maravilloso que tiene el potencial de ser un lugar enoturístico que ha sido construido por muchos, durante mucho tiempo.”

La asociación que integra a vitivinicultores de los valles que conforman la región del vino más importante del país –Guadalupe, Ojos Negros, Santo Tomás, San Vicente y Puerta Norte-, informaron en un comunicado que una de sus acciones de protesta consistirá en cerrar sus establecimientos los fines de semana, que es cuando reciben a cientos de turistas de todo el país y el extranjero.

En su escrito, Pro Vino llama a la población “a que no nos deje solos en la lucha”, ya que, al proteger la vocación de los valles vinícolas, principalmente el de Guadalupe, “también se defiende la derrama económica que significa para constructores, hoteleros, restauranteros, productores, transportistas, guías de turistas, gasolineros y sus trabajadores.”

La asociación que dirigen Fernando Pérez Castro (Vinícola La Lomita), Santiago Cosío Pando (Bodegas Santo Tomás) y Víctor Segura (Viñedo Las Nubes y Cava Aragón 126-Madera 6), que son presidente, secretario y tesorero, respectivamente, denuncia que el ayuntamiento que preside el priista Marco Antonio Novelo Osuna, pasó a la “inacción” en la aprobación de un reglamento que supuestamente fue ampliamente socializado y consensuado con todos los habitantes de los valles, pero que ahora cambió a un panorama en el que “solo se busca la diversión del alcohol.”

Fernando Pérez Castro y otros vinicultores en el acto de protesta por la no aprobación del Reglamento del Programa Sectorial de la Región Vinícola de Ensenada (Cortesía).

Aparentemente, el comité Pro Vino hizo referencia a la propuesta del ayuntamiento de entregar, el viernes 27 de septiembre, 73 renovaciones y nuevos permisos para la venta de vinos y cerveza en distintas localidades del municipio, entre ellos 28 establecimientos comerciales que operan en el Corredor del Vino que va de El Sauzal al valle de Guadalupe.

Pérez Castro explica en el escrito: “Nos convocaron a la discusión del Programa Sectorial de Desarrollo Urbano-Turístico de los Valles Vitivinícolas de la zona norte de Ensenada y luego a las mesas para crear el Reglamento, pero hay decepción porque nos escuchan, pero les vale madre, no nos están tomando en cuenta”.

Y agrega: “Nadie quiere un centro urbanizado como ya lo hay muchos en el mundo con pavimentos, grandes hoteles y rascacielos. Lo que se busca es que la zona conserve sus características rurales con su vegetación y colinas libre de giros negros que cambiarían el perfil del turismo de calidad, cuya derrama económica beneficia a muchos sectores económicos.”

Por ello, otros socios de la organización civil -Pau Pijoan, Christoph Gaertner, Natalia Badán, Leonardo Torres Alegre, Patricia Velazco y Claudia Turrent-, manifiestan su “indignación” por la holganza del ayuntamiento y hacen un llamado a las autoridades “que tienen el poder de hacer las cosas bien, a que lo hagan.”

Consideran que de no ser aprobado el reglamento por la presente administración, “se dejará una ventana abierta para que, sin orden, entren todos los giros posibles y se provoque un ecocidio que puede acabar con el gran atractivo que representa la región” vitivinícola más importante de México.

La protesta y la petición de los vinicultores (Cortesía)

Finalmente indican: “En el valle (de Guadalupe) confluyen los sueños de mucha gente; no todos son millonarios, sino de decenas de pequeños productores que trabajan sus tierras desde la siembra, la cosecha hasta la producción de sus vinos. Otros que tienen restaurantes o pequeños negocios que ofertan sus productos al turismo y que lo quieren seguir haciendo, pero de manera ordenada.”

Cabe destacar que el 17 de septiembre, el Ejido El Porvenir del valle de Guadalupe interpuso una demanda de Juicio de Amparo en contra de la actualización del Programa Sectorial de Desarrollo Urbano-Turístico de los Valles Vitivinícolas de la Zona Norte del Municipio, al considerar que afecta los intereses agrícolas de sus asociados quienes fueron marginados de la consulta para elaborar y aprobar la norma.

Una acción legal similar también la buscan implementar los integrantes de la Unión de Ejidos de la Zona Norte (Zaragoza, San Marcos, San José de la Zorra, Zapata, San Antonio Necua, El Porvenir, Santa Rosa y Real del Castillo), quienes además van en contra del Reglamento del Programa Sectorial vinícola y la proliferación de «giros negros» en los valles.

“La regulación de la región debe ser pareja y buscar el beneficio para todos, sin favorecer a sectores como los vinicultores y limitar a los ejidatarios en el uso del suelo y aprovechamiento de sus tierras, pues pese a ser una de las zonas turísticas más importantes de México, el valle y sus residentes no cuentan ni con drenaje; y díganme a dónde van a dar las aguas negras de decenas de hoteles y enormes desarrollos vinícolas, ya que no hay planta de tratamiento en la región”, manifestó a medios locales el Licenciado Manuel Nava Valles, asesor jurídico de la unión ejidal.