Mexicali y su obispo embustero

Bernardo Barranco, prestigiado especialista en estudio de religiones del mundo, en su columna periodística Acentos -publicada el 6 de octubre de 2011 en el diario Milenio-, denunció como un mentiroso al obispo de Mexicali, José Isidro Guerrero Macías, dejando al descubierto los «artilugios y conjuras» de este jerarca de la iglesia católica que junto a otros actores conservadores presionaron a los poderes del estado mexicano, para sostener la prohibición del aborto en 18 estados  del país, donde más se criminaliza y castiga con cárcel a las mujeres que por diversas razones optan por la interrupción de su embarazo.

4 Vientos / Foto principal: Facebook

Debido al protagonismo que de nuevo adquiere el obispo de Mexicali, quien el  pasado 5 de septiembre, desde la sede misma del Congreso del Estado amenazó a los diputados con movilizar a los ciudadanos en su contra si intentan reformar la Constitución de Baja California para legalizar el aborto, A los 4 Vientos reproduce aquí el artículo periodístico «Mexicali y su obispo embustero», escrito por Bernardo Barranco Villafán, maestro en Sociología del Catolicismo Contemporáneo, quien recuerda que el obispo Guerrero Macías es el mismo que en 1999 amenazó con el infierno a la entonces niña Paulina, si ella interrumpía el embarazo, el cual fue resultado de una violación que sufrió la menor de 13 años.

El obispo de Mexicali se jacta de las victorias que ha logrado en Baja California.

Apenas el pasado 5 de septiembre provocó que los diputados locales cancelaran la sesión plenaria del Congreso del Estado, al presentarse en el recinto legislativo con un grupo de feligreses católicos y algunos integrantes de iglesias evangélicas que desplegaron pancartas y mantas con consigas en contra de varios diputados y diputadas, entre ellos la ensenadense Miriam Cano, quien presentará una iniciativa apoyada por legisladores de Morena y de otros grupos parlamentarios, en pro de los matrimonios igualitarios.

Desde ahí mismo, el obispo de Mexicali convocó a una marcha a realizarse en diferentes ciudades del estado, simultánea a una movilización nacional que se efectuará el próximo sábado 21 de septiembre en contra de la despenalización del aborto y en contra de la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo.

A continuación el texto de Bernardo Barranco:

Imagen: Twitter

Mexicali y su obispo embustero*

Bernardo Barranco Blog/ Cuadernos de Bitácora/ Acentos

Menudo favor le hizo el obispo José Isidro Guerrero Macías a la polémica. Una vez rechazada la acción de inconstitucionalidad por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en torno al artículo 7 de la Constitución de Baja California, el obispo de Mexicali, triunfalista hizo una declaración que provocó enconos: “Casi perdíamos, pero una llamada del Papa, no sé a quién, no me pregunten, cambió todo”. Asimismo, admitió que en todo este proceso intervinieron diferentes actores: “el Papa participó, el gobernador participó, los gobernadores participaron, y el Presidente participó en esta ley en favor de la vida que ha sido maravillosa”.

Desde diferentes aristas es un desafortunado posicionamiento. Primero presenta al mismo Papa Benedicto XVI como injerencista y violador del Estado laico mexicano y segundo, con cierto cinismo destapa artilugios y conjuras de diversos actores conservadores, en torno a uno de los aspectos más controversiales de las leyes para prohibir el aborto en 18 estados del país, que es la definición de la vida desde la concepción, es decir, al momento en que el óvulo queda fecundado.

De nuevo un prelado católico resbala frente al actuar de la SCJN. Cuando su desliz trasciende, desde Roma, inmediatamente, el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, desmintió la existencia de una llamada del Papa Benedicto XVI a México para incidir en el debate y aseguró que esa versión “carece de fundamento”. La Presidencia de la República se deslindó de haber recibido llamada alguna de la Santa Sede; igualmente la SCJN, así como la Conferencia del Episcopado, se desmarca diciendo que “Su Santidad Benedicto XVI, no realizó llamada telefónica alguna a nuestro país para influir en el debate”. ¿Qué le pasó al obispo de Mexicali? ¿perdió la razón?; ¿fanfarroneó? O, simplemente, mintió.

El obispo José Isidro Guerrero Macías, mejor conocido como “El padre chilo”, lleva 14 años en la diócesis de Mexicali. Muy conservador y condescendiente con el poder y los poderosos. No es la primera vez, que pone en boca del Papa, sus propios planteamientos. Es un recurso, dicen, que utiliza con frecuencia desde que el Vaticano le reconoció por su enjundiosa tarea de “defender la vida”. En mayo de 2010, el cardenal Javier Lozano Barragán, entonces presidente del Consejo de Pontificio para la Salud de la Santa Sede, en Roma, Italia, dio a conocer que la catedral de Mexicali fue declarada por el Vaticano como “Catedral de la Vida”.

El «Chapo» Guzmán, uno de los amigos del obispo, quien presume que le bautizó al capo «casi 20 niños» (Imagen: Medio Tiempo).

El obispo de Mexicali, Guerrero Macías, presumió que Mexicali obtuvo la distinción por defender con firmeza y decisión el derecho a la vida en el caso de ‘Paulina’, adolescente violada en 1999 en Mexicali. “No sólo nosotros nos hemos declarado en favor de la vida, sino que en Roma también han hablado de nosotros porque hemos defendido la vida”, afirmó.

La zona fronteriza Tijuana- Mexicali, ha sido tradicional la relación capos-clero. Monseñor Guerrero no escapa a dichos vínculos. Admitió que le había bautizado niños a Joaquín “El chapo” Guzmán Loera, del cártel de Sinaloa «¡Mira, mi amigo El Chapo Guzmán!, le bauticé como a 20 niños», comentó muy quitado de la pena. Siguió hojeando el periódico y encontró entre las páginas a otro de sus amigos, Manuel Espino, sin duda uno de sus principales aliados en la batalla en contra de la despenalización del aborto”. (http://www.dossierpolitico.com/vernoticiasanteriores.php?artid=21633)

El obispo Guerrero, no ha sido el único que se ha relacionado con afamados narcotraficantes con el pretexto de ejercer el sacerdocio. Otro caso fue el de Gerardo Montaño Rubio, que a su paso por Tijuana entre las décadas de los 80 y 90 trabó amistad y bautizó a los hijos de Benjamín y Ramón Arellano Félix, y construyó un verdadero emporio en su parroquia, gracias a las generosas limosnas y donativos de los que tenía conocimiento el obispo Emilio Berlié.

Cuando explota el caso Jorge Hank Ron, usted recordará, recibe el apoyo de tres prominentes obispos:   Onécimo Cepeda, obispo de Ecatepec; Rafael Romo, obispo de Tijuana y de nuestro José Isidro Guerrero. Joaquín López Dóriga en su columna, registra las reacciones de los prelados, favorecidos por las cuantiosas donaciones y cadenas de favores, de la suguiente manera:

Jorge Hank, amigo de Guerrero Macías, también lo es del obispo de Tijuana Rafael Romo (Foto: Miguel Cervantes Sahagún)

“Onésimo, apenado por su proceso, lo llama hombre de ley, y le ofrece sus oraciones, las de mi clero y las de mi pueblo; el obispo Romo de Tijuana, apesadumbrado y extrañado, reza por él y le asegura su acompañamiento como amigo; y el obispo Guerrero, de Mexicali, atribulado, le reitera aprecio y amistad y lo bendice.”

Y para completar el cuadro, Monseñor Guerrero es allegado a los Legionarios de Cristo. En la pagina web de los legionarios pueden verse los detalles de cursos a sacerdotes y agentes pastorales como el realizado en febrero de 2007, la Facultad de Bioética de la Universidad Anáhuac México Norte (http://www.regnumchristi.org/espanol/articulos/articulo.phtml?id=16777&s…)

El obispo es todo un caso, entregado con pasión desbordada, para combatir el aborto. Aliándose con sectores ultrasconservadores, grupos de presión y con artificios como es hablar a nombre del Papa. Quizá él sí hizo esa llamada a nombre del Papa.

¿Quién es José Isidro Guerrero Macías?

Es el tercer Obispo de Mexicali, nombrado el 31 de mayo de 1997 y Consagrado el 17 de septiembre del mismo año.

Otro grupo notable de aliados del singular obispo (Facebook)

Nació el 31 de mayo de 1951 en Sinaloa. Ordenado Sacerdote el 25 de junio de 1977 en la Catedral de Culiacán.

De 1967 a 1972 estudió Filosofía en el Seminario Arquidiocesano de Guadalajara. 1978 a 1980, licenciatura en Teología Pastoral y Moral, en las Pontificias Universidades Lateranense y Alfonsina, en Roma, Italia. Realizó estudios de Arqueología Sagrada en Israel.

En 1981 es nombrado Prefecto de disciplina en el Seminario Menor de la Inmaculada Concepción, en Culiacán, y luego Director Espiritual.

1984, Promotor Vocacional Diocesano de la diócesis de Culiacán. 1986 Secretario General del Seminario de Culiacán. 1991 Rector del Seminario de la Inmaculada Concepción.

Paulina Ramírez Jacinto, una de las víctimas del obispo Guerrero, quien la asustó con que iría al infierno si abortaba a su bebé, producto de una violación cuando ella tenía 13 años (Facebook).

Otros cargos en la diócesis de Culiacán:

Miembro del Consejo Presbiteral y del Consejo Pastoral, encargado diocesano del Club Serra, catedrático del Seminario de Culiacán en las materias: Italiano, Lógica, Historia de México, Ética Filosófica, Filosofía de la Historia, Moral, Estética Filosófica, Sacramentos, Ética aplicada, Profetas, Orientación Vocacional, Teología Pastoral y Liturgia.

En la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) es nombrado Vocal de las Comisiones Episcopales de Evangelización y Catequesis y de Seminarios.

*Texto publicado originalmente en: 

https://bernardobarranco.wordpress.com/2011/10/08/mexicali-y-su-obispo-embustero/

Bernardo Barranco es economista por la UNAM y maestro en sociología del catolicismo contemporáneo por la Escuela de Altos Estudios Sociales de París. Presidente del Movimiento de Estudiantes y Profesionistas (MEP) de la Acción Católica Mexicana (ACM) de 1975 a 1978. Secretario latinoamericano del Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos (MIEC) con sede en Lima, Perú, de 1978 a 1981. Secretario general de Pax Romana, con sede en París, de 1982 a 1986. Ha sido consejero electoral del IEEM y del INE en el Estado de México. Director general de la Fundación Vamos FDS; director de la Fundación Mexicana de Desarrollo Rural. Actualmente conduce el programa Sacro y Profano de Canal Once. Colaborador de La Jornada, Milenio y Proceso. Autor de Más allá del carisma, análisis de la segunda visita de Juan Pablo II a México (Jus), El evangelio social del obispo Raúl Vera (Grijalbo, 2014), Las batallas del Estado laico (Grijalbo, 2016) y Norberto Rivera. El pastor del poder (coord., Grijalbo, 2017).