DANZAR HASTA QUE LLUEVA: El gran engaño de los exámenes de exclusión en las universidades públicas

A pesar de la autonomía universitaria, los rectores se plegaron a las instrucciones que dio el gobierno federal hace unos cuarenta años: hay que aplicar exámenes de «admisión» o de «selección». Todo mundo sabía que realmente eran de «exclusión». Filtros para dejar afuera a miles de estudiantes, bajo el pretexto de que había que escoger a los mejores. Se implantó una política de Darwinismo Social en educación pública superior. Un «examen» contestado en dos horas, no sirve para determinar si eres apto o no, para la educación universitaria.

Daniel Solorio Ramírez/ 4 Vientos

Los recortes neoliberales a los presupuestos educativos tuvieron como propósito rechazar a cientos de miles de estudiantes, para fortalecer la matrícula en las universidades privadas. El gobierno se puso al servicio de los negociantes de la educación superior. La lanzó al «mercado» con la complicidad de los rectores, juntas de gobierno, consejos universitarios y consejos técnicos de las universidades públicas. Todos toleramos los exámenes de exclusión, con apariencia de legimidad.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador promete que su gobierno abrirá espacios en las universidades públicas a todos los jóvenes que desean estudiar. No más exámenes de exclusión. Foto: internet

sobra razón al presidente Andrés Manuel López Obrador. Luego de ya haber instalado en la Constitución el derecho humano a la educación superior, la lucha que sigue es por su cumplimiento: no más rechazados. Si el pueblo no exige el cumplimiento de la Constitución, no se educa, no aprecia, no aprende. También el gobierno y la vida misma son una gran escuela para todos.

Ya tres estudiantes rechazados por el gobierno de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) acudieron por vía de amparo a los jueces federales y el presidente AMLO tendrá que rendir informes al juez de amparo. La lucha apenas empieza.