Aparece en la Bahía de Ensenada el sexto varamiento de ballena este año en BC

Una semana después del varamiento y muerte de una ballena joroba en la parte baja de un acantilado del municipio de Playas de Rosarito, otro cetáceo adulto encalló, ya muerta, en la Playa Loma Dorada de la bahía de Ensenada.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto principal: Facebook

Fue la madrugada del domingo 15 de septiembre cuando el mamífero marino, un macho de 15 metros de largo y aproximadamente 20 toneladas de peso, quedó varado en la playa arenosa sin que su cuerpo mostrara lesiones o heridas superficiales.

El reporte del sexto encallamiento de ballenas en el Pacífico norte de la península de Baja California, lo dio la Zona Federal Marítimo Terrestre y personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realiza las actividades de entierro del cuerpo del mamífero marino.

También se hizo un reporte a los integrantes de la organización civil Investigación y Conservación de Mamíferos Marinos de Ensenada (ICMME), para el levantamiento de datos de la ballena.

Esta asociación ha dado seguimiento a los varamientos de cetáceos (ballenas y delfines) y otros mamíferos marinos en las costas de Baja California, al menos desde el año 1998.

En su página en internet, el grupo de científicos indica que debido a la gran incidencia de varamientos de cetáceos y pinnípedos (osos, elefantes, lobos y leones marinos; focas y morsas) en la Bahía de Todos Santos, se estandarizó la colecta de los datos mediante formatos de captura para la información de varamientos de odontocetos, misticetos y pinnípedos, así como la recolecta de piel, tejido graso y dientes.

Uno de los 604 animales marinos varados en la Bhía de Ensenada en un periodo de 21 años (Foto: Arnulfo Estrada Ramírez).

Asimismo, generó un banco de muestras, se analizó el contenido de contaminantes en muestras de lobo marino recolectadas en 2000 y desarrolló la primera base de datos de control y seguimiento de mamíferos marinos varados.

Una de sus integrantes, la Doctora Gisela Heckel, investigadora del Departamento de Biología de la Conservación del Centro de Investigación Científica y de Estudios Superiores de Ensenada (CICESE), ha dicho que además de la intervención humana, uno de los aspectos que más ha llegado a afectar a estos animales marinos es el calentamiento global.

“Específicamente, en el caso de la ballena gris, el cambio climático ha llegado a perjudicar de forma considerable su alimentación, y ya se han presentado varamientos de crías y adultos enfermos. Aunque esto es relativamente normal que suceda, pues cuando se presenta el fenómeno de ‘El Niño’ el número de ballenas varadas incrementa”, destacó en un informe de sus investigaciones.

De acuerdo con un reporte de la Organización Meteorológica Mundial de agosto pasado, actualmente existe en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial un evento meteorológico débil de El Niño/Oscilación del Sur (ENOS), lo que significa que las temperaturas de la superficie del mar estén ligeramente por encima de la media.

Sin embargo, el 5 de septiembre, científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), reportaron una gran e inusualmente cálida masa de agua que amenaza con perturbar el ecosistema marino a lo largo de la costa del Pacífico desde el sur de California hasta Alaska.

La llamaron la “Ola de Calor del Pacífico Noreste de 2019”, y si no se disipa pronto, los investigadores dijeron que podría ser tan destructiva como la infame “mancha” de agua caliente que causó la proliferación masiva de algas tóxicas a lo largo de la costa y provocó estragos en las ballenas, salmones, lobos marinos bebés y otras especies marinas en 2014 y 2015.

Un mapa de la NOAA de anomalías en la temperatura de la superficie del mar en el Océano Pacífico muestra una masa de agua inusualmente caliente en la costa del Pacífico de Estados Unidos.
(Servicio Nacional de Satélites, Datos e Información Ambiental de la NOAA / Los Ángeles Times)

El conteo en BC

El 7 de abril varó y murió uno de estos mamíferos marinos, un juvenil de dos metros de largo, en la playa municipal de la ciudad de Ensenada. Diez días después apareció otra ballena, de 10 metros, en la playa de La Misión, 44 kilómetros al norte de la ciudad de Ensenada.

El tercer cuerpo sin vida de una ballena gris quedó depositado el 22 de abril en la playa arenosa de la Bahía de San Quintín, 190 kilómetros al sur de la ciudad de Ensenada. Era un macho adulto de aproximadamente 12 metros de longitud.

El 13 de mayo, en la lengüeta arenosa del estero Punta Banda, 5 kilómetros al sur de la ciudad de Ensenada, quedó el cuerpo de otro macho, de aproximadamente 8 metros de longitud.

Y el 8 de septiembre, una ballena jorobada de casi 20 metros de longitud quedó varada al pie de un acantilado del municipio de Playas de Rosarito. Era el quinto cetáceo que aparece muerto en la porción norte de la costa de Baja California en el presente año.