CLANDESTINO: Una golondrina, no hace verano…

El pasado 13 de agosto, en su acostumbrada conferencia “mañanera”, nuestro presidente López Obrador dijo a pregunta expresa  que no tenía el informe respecto a los actos de corrupción e irregularidades en el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, a pesar de que un día antes  la titular de la Secretaría del Trabajo, Luisa María Alcalde, reconoció que detectaron prácticas irregulares en 300 centros de capacitación, …“Yo no tengo esa información y hay que informar con objetividad para no manchar”, dijo…“una golondrina no hace verano”. López Obrador aseveró en que este tipo de casos “a lo mejor pueden darse, pero son la excepción”. Y en sus bonitos spots pre y post Informe AMLO nos dice que este programa beneficia a 930 mil jóvenes en este 2019.

Álvaro de Lachica y Bonilla/ 4 Vientos

El programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”,  es una de los apuestas más grandes de esta administración tanto por el tamaño de la población que pretende atender –espera llegar a 2.3 millones de personas- y porque nunca se había implementado una intervención exclusiva para los jóvenes que no estudian y no trabajan. También lo es por la cantidad de recursos que tiene destinados. Para 2019 se le asignaron 40 mil millones de pesos. Por lo que, el diseño, la operación y los resultados, así como la transparencia y rendición de cuentas de todo el programa, son asignaturas en las que no es posible fallar.

Claudio X. González, fundador de Mexicanos contra la Corrupción

Hace un par de semanas, el colectivo, “Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad”,  presentó un estudio del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, dando a conocer información muy alarmante. Este programa ya se cerró para 2019 por que se agotó el recurso, y en su portal de la Secretará del Trabajo, para éste Programa, muestra datos sospechosos: cómo el mismo número de becarios diariamente, con las mismas edades, misma escolaridad  y el mismo género. Sobre los Centros de Trabajo, existen 6 mil 469 centros de trabajo que están registrados y reciben becarios. Movimiento contra la Corrupción, revisó 5 mil 439 de ellos. De entre ellos, 2 mil 881 no pueden ser identificados, porque lo que tiene registrado el programa es simplemente una palabra: “dulcería Lupita”, “regalos”, “taller mecánico”, o Diputado Federal? Un siguiente grupo de 843 “centros de trabajo” son personas físicas con exactamente el mismo problema, no se pueden encontrar, porque sólo se tiene el nombre, sin apellidos: “Arturo”, “Mauricio”, o “Jorge”. El siguiente grupo es de empresas que podrían ser identificadas, pero no se encuentran en la dirección reportada, y se trata de 646 centros de trabajo. Dos grupos más, uno con 140 empresas que están en el padrón, pero dicen que no se inscribieron al programa. Esto significa que de los 5 mil 439 centros de trabajo investigados, sólo 763, el 14 %, existe y es identificable. Pero 214 de ellos dicen que nunca han recibido becarios, 136 que sí los recibió, pero ya no los tiene, y eso deja tan sólo 413 que existen, son identificables, respondieron y sí tienen becarios. Es el 7.6 % de los centros de trabajo. En esos centros de trabajo había mil 923 becarios, 22 % de los cuales no iba regularmente a trabajar, y de hecho no fueron cuando se hizo la investigación. El programa reporta a 42 mil jóvenes, en la Ciudad de México, pero en realidad, sólo existe el 4.6 %, y de estos, sólo  se presentan a trabajar, el 3.6 %.

Por su lado, a finales de julio, el director general del IMSS, Zoé Robledo, reconoció que el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” tiene fallas, esto al señalar que varias empresas se aprovecharon de este apoyo gubernamental, al despedir a empleados que ya tenían trabajando, para re-contratarlos a través del Programa. Por parte de los becarios, también se mencionan quejas, como son: falta de pago, becarios en actividades distintas a las registradas, becarios con vínculo de familiares en empresas, becarios que están inscritos pero no van a trabajar, retención de una parte de la beca por parte de los patrones  y amenaza de baja al solicitar cambio de trabajo.

Este 30 de agosto, la Secretaría del Trabajo, emitió un comunicado sobre esta investigación,  en donde precisa datos sobre el programa defendiendo viabilidad y su funcionamiento. Rechazó la investigación y contrario a lo que asegura Mexicanos contra la Corrupción, no constituye un “padrón”, pues éstos no reciben dinero público. Sobre la localización de algunos de los registros, la dependencia señaló en su aclaración que debido a que son micros y pequeñas empresas, “no resulta sorprendente que no se encuentren en un buscador de internet”. En tanto, sobre el crecimiento del programa, la dependencia detalló que el padrón de becarios y centros de trabajo no creció a ritmo constante todos los días, como asegura la organización, pues de acuerdo con la información oficial todos los días hay “variaciones” en la cantidad de becarios vinculados al Programa.

El programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”,  costará al país más de cien mil millones de pesos, para más de 2 millones de jóvenes, con una efectividad, según estos datos, del 5%, en el mejor de los casos. Todavía no se evalúa si el programa está ayudando más a los más pobres, como muchos otros programas sociales, que diferentes gobiernos  que México manejaron desde hace 20 años.

Como lo muestra la evolución histórica del problema, la precariedad juvenil ha persistido por varias décadas, conformando un legado de injusticias económicas y sociales que cancelan la posibilidad de que los jóvenes se integren a los procesos económicos, políticos y sociales del país y tengan en consecuencia una vida digna que les permita desarrollar plenamente sus potencialidades. Revertir esta tendencia a la exclusión es no solo un tema de justicia y reconciliación social, sino también uno de emergencia nacional. No atenderla equivale a construir una sociedad basada en la exclusión y a negar el derecho que tienen los jóvenes a un presente digno y un mejor futuro.

Este programa no es un fracaso, pero  la falta de transparencia, ensombrece a uno de los programas insignia de esta administración porque no permiten la rendición de cuentas y  porque la información pública es improbable, incompleta e inverificable, por lo que se debe corregir esta situación y abrir el diálogo para la mejora de un programa que no puede permitirse fallar por su importancia.

Y si, “una golondrina no hace verano”, esta metáfora popular siempre produce sentimientos encontrados: de frustración y  esperanza. Algo similar acontece en el ánimo de los mexicanos  interesados en seguir de cerca el rumbo de éste gobierno. Este proyecto de la 4t, que  se proyectó prometedor, solo hace algunos meses, con la oferta de superar varias  décadas  perdidas en la indiferencia de nuestros gobiernos,  anida hoy en …golondrinas de verano.