Apoyo en especie y mega albergue en Tijuana, la oferta federal para migrantes en BC

El gobierno federal aportará soporte en especie a 12 albergues civiles de Mexicali y abrirá el primer mega albergue en Tijuana la próxima semana, para atender hasta 6,800 personas en condición de movilidad forzada en Baja California.

4 Vientos / Foto principal: Al menos colchonetas para migrantes en albergues no faltarán (El Diario de Chihuahua).

Ensenada, B.C., 31 agosto 2019.- En actos por separado, Jaime Rojo Peñuelas, subdelegado federal de Programas de Desarrollo en Mexicali, y el delegado de la Secretaría de Bienestar, Alejandro Ruiz Uribe, dieron a conocer los primeros datos de ambas acciones.

La información se dio luego de que el delegado del Instituto Nacional de Migración (INM), Manuel Alfonso Marín Salazar, avisó que hasta el día de ayer la entidad recibió poco más de 10 mil registros de extranjeros que pueden ir a Estados Unidos a su cita de petición de asilo y regresar a México. 

Rojo Peñuelas, en una reunión con directivos de 12 albergues civiles en Mexicali que en conjunto atiende a mil 800 migrantes y deportados, 80% de ellos centroamericanos, anunció que el gobierno federal finalmente si apoyará sus actividades y en principio pagará los recibos por consumo de agua y electricidad.

Uno de los albergues de BC durante la llegada de la primera caravana de migrantes centroamericanos (Foto: El Imparcial)

También pidió a las asociaciones civiles y religiosas que atienden a los migrantes que presenten una lista de sus necesidades materiales más relevantes, incluido alimento y colchonetas, para tramitar su entrega.

En ningún caso, destacó, se entregarán apoyos económicos o dinero en efectivo ya que la orden que recibió fue la de dar únicamente contribución en especie.

“La instrucción es recibir las peticiones de cada uno de los albergues, ayudarlos y apoyarlos, ser el vínculo para estarles dando seguimiento y apoyarlos”, aseguró en rueda de prensa.

Y anunció que la federación continuará con el programa de trabajo a jóvenes migrantes con sueldo subsidiado por el erario, y que, en caso de ser necesario, abrirá un mega refugio para centroamericanos que pidieron asilo en Estados Unidos, pero fueron retornados a México durante el tiempo en que concluyan ese trámite ante un juez.

Por su parte, Alejando Ruiz anunció en Tijuana que a mediados de la próxima semana el gobierno federal abrirá un mega albergue en una nave industrial que rentó en el bulevar Insurgentes de la ciudad fronteriza.

El acomodo, como sea (Foto: Uniradio Informa)

La instalación, dijo, podrá hospedar hasta cinco mil personas en situación de movilidad urgente y adelantó que probablemente no se llene porque los centroamericanos en busca de asilo y los mexicanos deportados, tienen interés por trabajar inmediatamente para sostenerse, en tanto resuelven su situación migratoria.

También comentó que más de la mitad de personas que arriban a Tijuana en busca de cruzar la frontera deciden regresar a su punto de origen, en tanto que otro grupo menor que tiene familiares en los Estados Unidos reciben apoyo de aquellos para hospedarse en hoteles o rentar una casa o departamento en tanto se resuelve su petición de asilo.

La apertura del mega albergue federal se retrasó dos meses luego de que residentes habitacionales, comerciales, escolares e industriales aledaños al Bazar Insurgentes, en donde originalmente funcionaria el refugio, se opusieron a su instalación, además de que uno de los dueños del inmueble es el Presidente Municipal electo de Tijuana, el morenista Arturo González Cruz.

Mientras tanto, el delegado del INAMI – Alfonso Marín- externó que las 10 mil personas que tramitan su solicitud de asilo usando a Baja California como lugar de espera, tienen hasta 180 días para estar en la entidad de manera legal, tiempo en que podrán asistir a sus citas –“que en promedio son seis”– con un juez estadounidense.

Finalmente, sin dar cifras para respaldar su dicho, dijo que los operativos que el Instituto de Migración realiza de manera conjunta con la Guardia Nacional en los alrededores de los 32 albergues civiles que operan en Tijuana y Mexicali, son legales y permitieron la detención de extranjeros que radican en Baja California de manera ilegal que no necesariamente fueron deportados.