SALTO CUÁNTICO: Circo de Pulgas

“Es difícil liberar a los necios de las cadenas que veneran.”

Voltaire.

No hay manera de que exista conciliación de ideologías en beneficio de México, no entendemos, no sabemos, no aprendemos.

José Luis Treviño Flores/ 4 Vientos

Cada actor político, inmerso en un partido, que a su vez está metido en un subgrupo de su partido y de ese subgrupo, nace otro grupo, para que dé cabida a un grupúsculo más, que también intentará crear una división dentro de todos los grupos circundantes, para desestabilizar a cada grupo existente. Con el único fin de imponer su feudo territorial y político, sin importar para nada, nadie, ni ninguno.

No importa si son partidos conservadores de ultraderecha o de izquierda radical, de centro derecha, centro izquierda, socialdemócratas o nuevas agrupaciones conformadas por integrantes salidos a palos de todos y cada uno de los grupos creados y recreados por sus originales plataformas políticas que fracasaron en aras de intereses particulares, muy personales. Aunque dentro de todas y cada una de las organizaciones partidistas de nuestro país, aglutinen personas con altos ideales republicanos, democráticos, con sueños de cohesión desinteresada en beneficio del interés superior de la nación, siempre habrá pulgas chupasangre que buscarán por todos los medios posibles, restringir los imaginarios más sublimes.

Cuando todas las pulgas chupasangre encuentran convergencia en otro proyecto desestabilizador para impedir que “su país” se convierta en territorio de todos y feudo de nadie, es cuando son más peligrosas. Entonces, los dueños del circo de pulgas, llámense potentados, inyectarán todos los recursos necesarios para echar andar el espectáculo, con catapultas y ruedas de la fortuna, encontrarán la manera de saltar más lejos e invadir todos los grupos, grupúsculos, agrupaciones, similares, frustrados y arrinconados, lamiéndose las heridas de la derrota cual perros callejeros, sarnosos y rabiosos.

Los ciudadanos, que viven en las inmediaciones del circo de pulgas, las ven brincar de allá para acá, de perro en perro sarnoso, que, en su momento, fueron desterradas mediante el voto masivo junto a sus perros. No obstante, marean, aturden con sus aullidos, se reagrupan y ahora sí, por breve temporada, parecerán un solo ente, maquillado, retocado, con anuncios espectaculares, marquesinas con luces multicolores, presentando el maravilloso y extraordinario espectáculo del circo de las pulgas saltarinas, que traen animales exóticos, las mismas caras sombrías con diamantina, los mismos perros que ahora saben brincar aros de fuego y vestidos como payasos talentosos.

Todos los conocen, todos saben quiénes son, sus siglas antes vilipendiadas, PRD, PAN, PRI, PANAL y otros salidos de una MORENA fragmentada y rebasada, harán todo lo posible por vender su nuevo show a los votantes. Los boletos se venden baratos, van a dar palomitas y refrescos, tickets familiares donde los niños, entran gratis.

Una de las pulgas más sublimes, acostumbrada a vivir durante décadas en las axilas de los perros, es sin duda Gabriel Quadri, exhibicionista por naturaleza, talentoso en hacer mutis para luego dar media vuelta e impresionar con un gesto Meyehorldiano ensayado una y otra vez frente al espejo. Quadri supo y sabe cómo romper la cuarta pared, populista entre los populistas, bufonesco y panfletario, agarrado de una garrapata conservadora de larga probóscide, José Narro Robles.

Gabriel Quadri

Ahora las pulgas hablan de “Una nueva formación política debe ser progresista y tener en el centro de su interés a los más necesitados (…).

Quadri dijo: “Nos estamos dando cuenta cómo las democracias pueden morir, a manos del populismo en contra del interés nacional, que acosa a sus críticos y a los que disienten, que cree que a través de él habla el pueblo

Hablan por sí mismos y sus intereses creados, su lenguaje no refleja el sentir de los habitantes circunvecinos a su circo. No son democráticos ni nunca han luchado por el más desprotegido, jamás. Nunca los ciudadanos de a pie, fueron coparticipes de sus estrategias para enriquecerse a costa del erario público.

Las instituciones fueron destruidas por ellos mismos para convertirse en maquinaria especializa vende patrias y ahora dicen que quieren “rescatarlas, restaurarlas”. Hablan de laicidad desde su tórrido romance con la iglesia católica por décadas. Al rato se les une Ricardo Anaya, Felipe Calderón, Margarita Zavala, Marko Cortés junto a toda la bola de políticos de pacotilla y pseudo intelectuales  ya reunida: Jesús Ortega y Jesús Zambrano; el gobernador por Michoacán, Silvano Aureoles; los dirigentes nacionales del PRD, Ángel Ávila, Fernando Belauzarán, Camerino Márquez, Estephany Santiago, Adriana Díaz, Karen Quiroga, Arturo Prida; así como Nora Arias, Víctor Hugo Lobo, Carlos Navarrete, Antonio Ortega, Antonio Medina, Guadalupe Acosta Naranjo, Beatriz Pagés Llergo, Ciro Mayen y Rodolfo Higareda. 

Las preguntas son, los espectadores del circo de las pulgas, ¿permitirán que pongan su carpa de nuevo?, ¿MORENA logrará conectar con sus orígenes?, ¿habrá capacidad del pueblo bueno y sabio para diferenciar un circo de una transformación, o aceptará palomitas acarameladas?, ¿existirá la posibilidad de que MORENA deje de llenarse de grupúsculos carroñeros?, ¿el sueño de emanciparse se convertirá en la eterna pesadilla de no se puede?

El 2021 está cerca, del electorado depende si deja el Congreso otra vez, en manos de las pulgas y permite que las más altas tribunas de la nación se conviertan de nuevo en un circo.

El “contrapeso” que buscan las pulgas, es inclinar la balanza otra vez hacia sus perdidos privilegios, para ello se maquillan de saltimbanquis, dispuestos a humillarse falsamente, como si fuesen parte de la maravillosa diversidad mexicana, que no necesitó de ningún ardid para sacar a voto contundente a las malditas pulgas y sus perros sarnosos del Palacio Nacional y los recintos Legislativos.

Si México tiene memoria, sabrá desterrar para siempre a quienes ni siquiera se les debe llamar oposición, ya que no les importa el país, les importan sus intereses y sus canonjías, los mismos criollos racistas de segregación transgresiva que nos gobernaron por cientos de años. Éstos parásitos de selección artificial, ideados por los potentados económicos para evitar que nuestro pueblo tome las riendas de una república que ansía su liberación.

Los cambios y las revoluciones no suceden en un día, ni en un año, no mientras pensemos que un solo hombre puede transformar un país.

“No creas que, viviendo en selvas sombrías, en orgulloso retiro y apartamiento de los hombres, no creas tú que alimentándote sólo de hierbas y raíces y mitigando la sed con la nieve de la gran cordillera; no creas tú, devoto, que todo esto pueda conducirte a la meta de la liberación final.” 

«La voz del silencio» (1889),Helena Blavatsky