A DOS DE TRES CAÍDAS: Carta con destinatario, pero sin lector… ¡y no es Santa Claus!

Andrés Manuel López Obrador

Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos

Palacio Nacional, Ciudad de México.

Hubo un tiempo en que usted y yo fuimos compañeros de partido, el PRD nos cobijaba a muchos soñadores e idealistas que pensábamos que era posible transformar al país desde una izquierda responsable.

Yo sé que usted Sr. Presidente ha conocido a millones de mexicanos y que quizá no recuerde a un militante del PRD en Mexicali, que en 1996 le cuestionó en su candidatura a la presidencia nacional del Partido de la Revolución Democrática, apoyada por el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, su planteamiento de que el PRD estaba retomando los postulados revolucionarios que el PRI había traicionado con gobiernos tecnócratas y neoliberales, Y como no lo recuerda se lo recordaré: en ese restaurante de comida china llamado Nuevo Palacio, yo le manifesté que el PRD era un partido de izquierda con ideas propias y que no éramos los herederos del viejo PRI.

En esa elección, usted ganó la presidencia nacional del PRD, en parte por el gran apoyo que le brindó el líder moral de los perredistas,  Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

En Baja California usted no ganó, aquí triunfo Amalia García, quien era apoyada por Porfirio Muñoz Ledo y por una mayoría de los perredistas de ese entonces.

Espero por tanto, que la designación de Jaime Bonilla y su caterva de priistas, que se adueñaron de MORENA en Baja California, excluyendo casi totalmente a los viejos y nuevos cuadros de la izquierda bajacaliforniana, así como el respaldo dado por usted a ese grupo de priistas, con su silencio  e indiferencia presidencial ante las reiteradas violaciones constitucionales de Bonilla y sus asesores legales, ante el burdo mayoriteo de MORENA en la legislatura local y ante el desprecio a las leyes locales de la anterior y actual legislatura, no sea una venganza suya, en contra de este generoso estado que posteriormente, le ofreció un gran respaldo a través de sus militantes de izquierda en sus tres candidaturas presidenciales.

Esa izquierda y esas personas que enfrentábamos desde trincheras austeras y valerosas a muchos de los que ahora están coronados como funcionarios y diputados de MORENA y que antes como militantes del PRI y PAN lo llamaban a usted loco, peligro para México y Mesías.

Y que a nosotros nos marginaban con decisiones arbitrarias sustentadas en el mayoriteo del PRI y PAN, en contra de una valerosa fuerza de izquierda que nunca se amedrentó ante las injustas condiciones electorales con que nos enfrentábamos.

Usted no recordará la marcha que me tocó coordinar desde Mexicali a la Ciudad de México a la que llamamos Éxodo de la Ciudad del Sol por Tarifas Eléctricas Justas.

Y tampoco recordará que en no pocas ocasiones entre 2006 y 2019, nos tocó recibirlo y cuidarlo cuando visitaba nuestra entidad, como líder de izquierda o como candidato presidencial, mientras esos, a los que ahora Bonilla les entrega los laureles de una victoria por la que ellos no lucharon desde las antiguas trincheras, ni sudaron las campañas de pintas, mantas y pegotes con engrudo.

Y que por el contrario nos combatían a nosotros y a usted, desde el PRI y desde el PAN, con el manejo de los medios masivos de comunicación y con el control corporativo de sectores sindicales charros y mediante la compra de votos.

Esos son, señor Presidente López Obrador, los que ahora nos dividen a las fuerzas progresistas de izquierda en Baja California, esos priistas son los Leyva Mortera, los Castros Trenti, los Pelayos, Hiratas, Pérez Tejada y Eligios Valencias y Amadores Rodríguez y sus seguidores del PRI, que ya se mudaron de forma vil y abyecta a MORENA, sabedores de que el poder político de ese partido tiene ahora el mayor respaldo popular.

Yo sé (y quiero seguir creyéndolo) que usted es un buen hombre, un líder con calidad moral a toda prueba y que usted ya no se pertenece a usted mismo, porque se ha sublimado más allá de lo material, para encarnar el espíritu popular, en su intento de lograr una Cuarta Transformación en la Historia Nacional, que nos lleve a mejores estadios de convivencia humana, de justicia social, de crecimiento económico y desarrollo social armonioso.

A una Cuarta Transformación, en donde el estado laico siga siendo garantía de libertad de credo y de un estado mexicano respetuoso de las leyes, de los derechos humanos universales, de una sociedad democrática sustentada en la sana división de poderes, en la soberanía de las entidades de la República y el fortalecimiento de los municipios.

Yo sé que usted no aspira ni pretende ejercer un Mandato Presidencial arbitrario, ni centralista y mucho menos verticalista que aspire al control de los poderes legislativo y judicial.

Creo además, que usted como Presidente de la Republica no pretende hacer de MORENA un partido hegemónico, ni monolítico que tenga como estrategia desfondar a cualquier costo a las demás fuerzas políticas.

Y sé que usted rechaza a quienes repudian la libertad de expresión y el derecho de crítica.

En síntesis, creo que usted sabrá ser un Presidente Democrático Honesto, respetuoso del Marco Legal y abierto a la sana critica.

Es por todo ello, que debería voltear a ver lo que pasa en Baja California con la ambición política y económica de Jaime Bonilla y sus asesores priistas.

Que observe lo que está sucediendo en MORENA con los controles hegemónicos, y autoritarios de Bonilla dentro de MORENA y sobre todo, que se entere del desaseo anticonstitucional con que están actuando los diputados de MORENA en el Congreso local.

Señor Presidente Andrés Manuel López Obrador, hoy como ayer usted cuenta con mi respaldo y el de miles de personas honestas, en su lucha por conquistar un México más justo para todos, para desterrar la corrupción y la injusticia social.

Pero usted que conoce la historia nacional, sabrá que la Tercer Transformación Nacional encarnada en la Revolución Mexicana, no estuvo a salvo de traiciones, golpes bajos, engaños y mentiras.

Actos desleales que concluyeron con la muerte a traición de grandes próceres revolucionarios, como lo  fueron Ricardo Flores Magón, Francisco I Madero, Emiliano Zapata y Francisco Villa por mencionar a los más renombrados.

Por esa razón, le pido Señor Presidente que no le entregue el Poder a los nuevos Victorianos Huertas, a esos que gozaron para su beneficio del poder político y económico y que ahora se apoltronan en las oficinas de MORENA y del Gobierno de la Cuarta Transformación.

No deje abajo, ni atrás, a la gente buena, al pueblo sabio y bueno que lo apoyo sin ambiciones, pero si con justos reclamos de un cambio verdadero.

Un cambio, que no lograra dándole poder a quienes antes fueron parte de la corrupción institucionalizada, a esos fifís que solo quieren llegar al poder para servirse de los cargos públicos.

Hoy, al igual que ayer confiamos en usted y cuenta con nuestro respaldo, pero no con nuestra sumisión.

Y hablo en plural porque somos muchos que desde la izquierda y desde la sociedad civil vemos con preocupación el desaseo de Bonilla y de Morena, sin que usted se atreva a actuar como responsable del poder ejecutivo federal y por tanto, como garante del respeto a la Carta Magna y al estado de Derecho.

Señor Presidente usted recientemente dijo que en estos tiempos no se puede verter vino nuevo en botella vieja, pues desde esta tierra del vino, del mar y del desierto, le digo que estos tiempos ya no son los del sacrifico del carnero, sino de la insurrección digna de las personas libres.

Sé que es casi imposible que usted lea esta larga carta de un ciudadanos de a pie, de un luchador de izquierda y de un idealista que cree en los principios, en la ética y en la moral que le pide que entienda que Baja California, no es laboratorio político de nadie.

Pero ya entenderá que no hay peor lucha que la que no se hace.

Le deseo éxito, en los cinco años que aún vienen por delante y ojalá que un día el destino nos vuelva a colocar en el mismo sendero de una lucha honesta digna.

Una lucha en donde vayamos codo a codo con el pueblo, con los de abajo, con los más desprotegidos.

Y no escoltados por políticos fifís que mudaron de piel y de color, ni solapados por políticos oportunistas y veletas, que se mueven conforme a los nuevos vientos para no perder sus privilegios.

Es Cuanto.

De Pie y a la Orden.

A t e n t a m e n t e :

Jorge Arturo Ruiz Contreras.

Ensenada, Baja California, a 23 de agosto de 2019.

PD: Esta carta no tiene como fin pedirle chamba, ni candidaturas, ni favores políticos, es tan solo una voz que espera ser escuchada, para enderezar la Cuarta Transformación.

Imagen de portada: Andrés Manuel López Obrador en 1996, cuando ganó la presidencia nacional del PRD. Foto: internet