Mi carta para el Presidente Andrés Manuel López Obrador

Lic. Andrés Manuel López Obrador

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos

Palacio Nacional

Señor presidente:

Tuxpan, Michoacán es cuna y será mi última morada. Tuxpan, los tuxpenses son un pueblo en la historia de México con singulares aportaciones.

Usted es el Jefe del Estado mexicano y debe saldar la factura pendiente con la generación de 1968. Es insoslayable una solicitud de perdón al país y a los integrantes de esa generación por los crímenes de lesa humanidad ya ampliamente demostrados. Parece mentira que cincuenta años después ni siquiera se ha integrado una lista completa de presos y procesados, de protagonistas de la huelga de hambre; mucho menos de víctimas. Las resoluciones de la ONU establecen con claridad los elementos que conjugan la reparación integral de agravios: Memoria y justicia. Es imprescindible proseguir los procesos judiciales en contra de los culpables de los delitos de exterminio, de genocidio. Estamos ante el peligro inminente de la designación al frente de la Comisión Ejecutiva de Atención a las Víctimas de un burócrata sumiso y bueno para nada.

Muchos de quienes votaron por usted lo hicimos para construir un país justo, seguro, democrático, libre, federal, plural, soberano, solidario, independiente. México es hogar de la humanidad.

Algunos signos de su gobierno marchan en sentido contrario de las banderas de la revolución libertaria de la juventud en 1968. Es imprescindible un giro progresista, a la izquierda, de su gobierno, en el rumbo de los que supongo fueron los ideales de los 30 millones de mexicanos que votamos por usted.

En primer lugar, urge una política económica que dote al gobierno de los recursos suficientes para financiar sus compromisos de campaña, para vencer a la pobreza, extirpar los rezagos y crear el rumbo propio del nuevo régimen de trabajo, empleo estable y bien remunerado, moderación de la opulencia y justa distribución de la riqueza. Por supuesto un país seguro, en paz democrática, de honestidad en todos los ámbitos de la sociedad, un México plural diverso, tolerante.

Nosotros no votamos por un gobierno con los grandes empresarios que son los portadores y generadores de la corrupción y de la impunidad. No votamos por la militarización de las fuerzas policiales; no votamos por la sumisión ni por el acoso a los migrantes; somos parte de un país solidario, orgulloso de sus compatriotas que han tenido que salir a trabajar y a formar parte de los constructores de la grandeza de los EUA, los mexicanos de Allende el Bravo quienes enriquecen su identidad nacional y la economía familiar.

Nosotros, por lo menos es mi caso, votamos por un nuevo desarrollo de la propiedad social, por la reapropiación de los recursos naturales, particularmente de los energéticos, de las minas y de la tierra; por un sistema electoral democrático y un nuevo régimen político federalista, con poderes iguales y soberanos, de pleno respeto al sufragio efectivo; por un sistema electoral que garantice el derecho de todos a ser votados, a conformar partidos políticos y libres para intentar conquistar el poder en sus diferentes órdenes. Es necesario instituir una figura similar a la del registro condicionado a los resultados de las elecciones…

Nosotros no votamos por un presidencialismo omnipresente y todo poderoso y si por el régimen ciudadano con amplias posibilidades de participación y de expresión, por u poder compartido.

Es la sociedad organizada la fuerza motriz de la cuarta revolución, como fueron los protagonistas de la Independencia, la Reforma y la Revolución los actores principales en una poderosa alianza con la intelectualidad democrática y visionaria.

México requiere una reforma política y de una revolución educativa y cultural de gran calado, formulada con la sociedad, los ciudadanos y todos los actores políticos.

México necesita de un bloque gobernante, por supuesto presidido por usted, que integre a las fuerzas sociales, económicas y políticas progresistas, unidos en torno a un programa nacional, con visión internacionalista y solidaria.

México requiere un giro a la izquierda, al socialismo democrático.

Finalmente le solicito que la Coordinación de Memoria y Cultura, con el Congreso de la Unión, la Secretaría de Cultura Federal y la de la CDMX, faciliten la conmemoración del centenario del PCM, que se cumple el 24 de noviembre de este año, valorando la singular, trascendente y heroica contribución de los comunistas mexicanos en los procesos revolucionarios, en las grandes transformaciones del siglo XX y la generosidad unitaria al entregar su registro, sin la cual no hubiese sido posible la derrota de los partidos conservadores y autoritarios. Hoy tenemos derecho a recuperar un registro como partido comunista, federado del siglo XXI.

Licenciado Andrés Manuel López Obrador, pisa usted en Tuxpan el origen del sistema Cutzamala, una red de bosques fábricas de oxígeno, de vida y de agua que mitiga la sed y satisface las necesidades de millones de seres de la Ciudad de México, de Toluca y del Valle de México. Lo que invierta en Tuxpan y en el desarrollo del Oriente de Michoacán es un simple acto de justicia. Por servicios ambientales deberían invertir en nuestros bosques de uno a cinco centavos por cada litro que consumen.

Señor Presidente:

Lo recibirá una población admirable y volverá a su hogar con la satisfacción de otra visita a este pueblo que siempre lo ha recibido y mucho aportó en todas sus campañas y en la formación de morena.

Tuxpan, Michoacán, a 4 de agosto de 2019

Atentamente

¡Por el derecho a la felicidad y a la esperanza!

Arturo Martínez Nateras*

*Maestro de la UNAM. Escritor. Director de la revista Buelna (1979-81). Director General de la editorial Fábrica de Letras (1999- 2005). Dirigente de la Juventud Comunista de México (1965-73). Dirigente de la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED, 1966-1969). Preso político en Lecumberri (1968-71). Miembro del Comité Central del Partido Comunista Mexicano (1972-78). Miembro de la dirección colegiada del Frente Democrático Nacional (1987-88).