Sobreviviendo

El hecho: el 8 de agosto en un puente vehicular de la ciudad de Uruapan, Michoacán amanecieron 19 cuerpos colgados, crímenes presuntamente relacionados con bandas delincuenciales.

 Myrna Pastrana/ 4Vientos

En la operación de colgarlos del puente, a eso de las 5.30 horas de la madrugada se encontraba en el área como todas las noches hasta el amanecer, un vendedor de hamburguesas, y quien a pesar de la cercanía no se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, a lo sumo algo escuchó.

Hay muertos que no hacen ruido, llorona y es más grande su penar. Consignan las notas publicadas por la prensa nacional que el hombre estaba al término de su jornada cuando escuchó un ruido, como si hubieran atropellado a alguien-dijo- y mejor se volteó para otro lado.

Minutos más tarde advirtió que de la estructura del puente pendían varios cuerpos, luego el número aumentó.

Dicen que no tengo duelo, llorona porque no me ven llorar. A pregunta expresa de los reporteros sobre el impacto que tuvo el haber estado tan cerca del macabro espectáculo, contestó no haber sentido miedo o nervios, debido a que siendo niño había conocido la violencia.

¿Normalización de la violencia? Se preguntaron algunos opinadores sobre el acontecer nacional ¿Valentía desmedida? Pensaron en otros círculos con cierto dejo de admiración.

Puede ser, no obstante su última declaración es reveladora: “Uno no está aquí por gusto, sino por la necesidad de mantener una familia”. Así o más claro de explicar.

*Myrna Pastrana, antropóloga, escritora, periodista y consejera electoral chihuahuense.