DANZAR HASTA QUE LLUEVA: La «Reforma Bonilla» no fue votada en Playas de Rosarito. No existe aún.

1.- Arriesgo frente a todos, pero en especial frente a mis colegas abogados, y frente a los perspicaces estudiantes de Derecho, mi tesis de que la Reforma Bonilla no tiene aun existencia jurídica.

Daniel Solorio Ramírez / 4 Vientos / Foto principal: Facebook.

No fue sometida a votación durante la sesión (que contra su propia Ley Orgánica) y un poquito a las escondidillas, tuvo lugar en Rosarito el martes 23 de julio.

2.- Basta ver el video de esa extravagante sesión, (que está por todos lados y no dura más de 25 minutos) para advertir que los diputados votaron sólo una vez para rechazar el exhorto que al Congreso del Estado hizo la Comisión Permanente del Congreso Federal. NO VOLVIERON A VOTAR. La reforma Bonilla fue leída y la presidenta del Congreso dijo que fue aprobada por tres ayuntamientos, pero NADA MAS. Varios diputados, visiblemente incómodos, se fueron de la sala anticipadamente.

3.- No fue hecha, mediante la adecuada votación, la declaratoria de validez que se requiere, ni de que ya es parte de la Constitución del Estado, según lo prevé la propia Constitución estatal: «ARTÍCULO 112.- Esta Constitución sólo podrá adicionarse o reformarse con los siguientes requisitos: cuando la iniciativa de adición o reforma haya sido aprobada por acuerdo de las dos tercias partes del número total de diputados, se enviará ésta a los Ayuntamientos, con copia de las actas de los debates que hubiere provocado; y si el cómputo efectuado por la Cámara, de los votos de los Ayuntamientos, demuestra que hubo mayoría en favor de la adición o reforma, la misma se declarará parte de esta Constitución.»

Los diputados se paraban, hablaban, entraban y salían en la sesión secreta, acrecentando la incertidumbre sobre el proceso real de la votación (Facebook)

NADIE, sino una votación de al menos 17 diputados (las dos terceras partes de los 25 que forman el Congreso), puede aprobar esa declaratoria. Sin esa votación NO hay reforma.

4.- Me late que por las prisas (vea el video) los diputados le fallaron, una vez más, a mi colega Amador Rodríguez Lozano, a menos que mi punto de vista fuere equivocado y que NO hubiera necesidad, ni de esa declaratoria de validez, ni que se le declare parte de la Constitución estatal, ni de la votación de los diputados.

5.- Invito a los estudiosos de ese extraño mundillo que es el Derecho (y a toda persona sensata), a replicar mi aventurada tesis de que los diputados decidieron no seguir ya con este juego perverso, y se limitaron a simular que validaban la reforma.

¿Se hartaron de ser usados? ¿No les pagaron?