AL FILO DE LA NAVAJA: En defensa de la CNDH

Defender a la CNDH no es defender a un funcionario o a una sola institución. Es defender a todo el campo de los derechos humanos, a su doctrina y a sus principios universales, incluido el Sistema Interamericano de protección, el Sistema ONU y las ONG de derechos humanos.

Raúl Ramírez Baena / 4 Vientos

Los organismos públicos de derechos humanos, como la CNDH y las comisiones estatales, no son organismos creados para beneficio de algún grupo o ideología política. Son organismos creados para vigilar y regular la conducta de las autoridades en torno al respeto a la dignidad y los derechos de las personas.

Ante los excesos de las autoridades, surgen como mecanismos de Estado creados para vigilar al Estado mismo, para lo cual es indispensable que sean instituciones independientes y autónomas de los poderes públicos y los poderes fácticos.

Estos organismos no están exentos de cometer errores, omisiones y excesos que afectan su desempeño en el cumplimiento de su deber. Su función depende de que sean presididos por personas honorables, con compromiso y conocimiento en la materia, responsabilidad que recae en las legislaturas federal y estatales encargadas de nombrar a sus titulares.

Desafortunadamente, la partidocracia mexicana ha empañado la llegada de titulares, tomando a estas instituciones, hoy llamadas “ombudsperson”, como cuotas de poder político-partidista. Con sus honrosas excepciones.

Después de la labor del Dr. Jorge Carpizo al frente de la CNDH, el actual titular, Luis Raúl González Pérez, es quien mejor ha cumplido con la encomienda, no sin problemas y críticas como la recientemente realizada por los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa, así como de las ONG de derechos humanos, sobre la Recomendación emitida por los hechos de Iguala, de septiembre de 2014.

Foto: Impacto.

La CNDH en la 4T y la sana y necesaria crítica

El mes pasado, la CNDH emitió la Recomendación 29/2019 dirigida a la Secretaría de Bienestar y al DIF federal por la “cancelación del programa de estancias infantiles” y “la emisión de reglas de operación del Programa de Apoyo al Bienestar”; por la eliminación del apoyo económico para infraestructura de estancias infantiles y el seguro de accidentes personales, y por transferencias monetarias directas a madres y padres beneficiarios.

Las estancias infantiles, dice la CNDH, “constituyen una garantía institucional para el cumplimiento de los derechos de niñas y niños en primera infancia, susceptibles de mejora del modelo atención, cuidado y desarrollo integral infantil, así como planes de Protección Civil”.

La respuesta del Presidente López Obrador en su mañanera a la Recomendación fue: “No considero que (la CNDH) tengan mucha autoridad moral porque guardaron silencio cuando el Estado era el principal violador de derechos humanos. Ahora con nosotros actúan de otra forma. Es su trabajo y lo vamos a respetar, pero no me gusta la hipocresía”.

Agregó: “No es posible que no hayan hecho nada para que se investigara lo de la Guardería ABC y a nosotros nos manden una recomendación por las Estancias Infantiles” (es evidente que los lamentables hechos de 2009 en Hermosillo no tienen nada que ver con hechos actuales).

Es como el mundo al revés: los que defienden los derechos humanos están promoviendo una posible y grave violación de derechos humanos”, dijo AMLO.

Por su parte, la Secretaría de Bienestar calificó a la Recomendación como “una aberración inaceptable”, agregando que durante “el período autoritario neoliberal”, la CNDH “se convirtió en un instrumento de simulación para mantener la impunidad del régimen, corrupción y privilegios (…) Resulta una aberración inaceptable que por motivaciones políticas y por consignas de intereses creados, emita una Recomendación dirigida a nuestro gobierno en que defiende violaciones a derechos humanos y la corrupción en perjuicio de niñas, niños, padres y madres de familia en las instancias infantiles, promovidas por particulares, la mayoría militantes o simpatizantes del Partido Acción Nacional”.

Luis Raúl González Pérez, presidente de la CNDH (Foto: Canal del Congreso)

La respuesta anterior, inédita, lejos de ser una respuesta oficial, objetiva, es más parecida a una respuesta emitida por un partido político.

Por si fuera poco, el Poder Judicial federal ha otorgado amparos a varias estancias infantiles del país para que el gobierno federal les regrese el subsidio otorgado para su operación.

En el discurso sobre la Guardia Nacional, el Mandatario pondera que no se violarán los derechos humanos y que la CNDH participará en su capacitación. La CNDH recibirá las quejas por violaciones a los derechos humanos que cometan elementos de la Guardia Nacional… ¡pero el Presidente ya la descalificó de antemano!

Otra señal preocupante, el 4 de junio pasado, por primera vez en la historia de la CNDH, un Presidente de la República no asiste al Informe Anual de la institución.

Finalmente, la Federación Iberoamericana de Ombudsman (FIO) observa con mucha preocupación las descalificaciones que, desde el Gobierno mexicano se han vertido en contra de la CNDH (…) para desacreditar la labor, que derivan en vulneraciones al Estado Democrático y de Derecho, dejan en condiciones de indefensión a la población más desprotegida y ponen en riesgo todo el sistema de libertades ganado a tan alto precio por la comunidad internacional.

La FIO solicita a las autoridades mexicanas que actúen de acuerdo con los compromisos internacionales asumidos por el Estado Mexicano, a fin de proteger y reconocer la función, atribuciones y mandato constitucional de la CNDH (…) para la protección de los grupos en situación de vulnerabilidad, así como para la vida democrática en México.