Activistas civiles atienden a primeros deportados en Tijuana y denuncian actos intimidantes del INAMI y Guardia Nacional

El primer grupo de migrantes deportados a Tijuana por orden de un juez estadounidense que no les concedió asilo en el vecino país, arribó ayer por la noche a la garita El Chaparral, en la frontera mexicana con San Ysidro, California, y los albergues civiles se hicieron cargo de ellos esta madrugada.

4 Vientos

Ensenada, B.C., 20 de julio 2019.- Se trata de 15 hombres que fueron trasladados de Los Ángeles a la frontera con Tijuana, a las 23.30 horas de ayer.

Fue un horario inusual para la deportación ya que tradicionalmente la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) cierra los operativos a las 9 de la noche.

Integrantes de la asociación civil «Coalición Pro Defensa del Migrante» que trabaja de manera permanente en el interior de la garita del Chaparral, atendieron a los deportados y les ofrecieron comida, servicio médico y llamadas telefónicas.

A esa hora de la noche, el módulo de asistencia a los migrantes de la Secretaría de Bienestar instalado afuera de la garita estaba cerrado, por lo que los activistas civiles procedieron a ubicar a los migrantes en los albergues Casa del Migrante y Ejército de Salvación.

Entrevistados por el pastor cristiano Albert Rivera, Director del albergue Ágape Misión Mundial, algunos de los deportados dijeron que tenían orden de deportación por no lograr asilo y residencia en los Estados Unidos.

Otros confiaron que estuvieron en prisión 4 años y ahora los deportaron por orden de un juez.

También que los oficiales de la Patrulla Fronteriza y el ICE los trataron de manera discriminatoria, y que por momentos recibieron maltrato en los centros de reclusión por ser centroamericanos o mexicanos.

“Pero aquí nos han atendido muy bien y estamos agradecidos”, manifestaron en un video que tomó el ministro de culto y hoy lo subió a sus redes sociales.

La muestra de solidaridad y apoyo de los activistas migrantes en Tijuana contrastó con lo que sucedió horas antes cuando el padre Patrick Murphy, Director del albergue civil Casa del Migrante, denunció que elementos de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración intentaron hacer un operativo de verificación de identidad en el interior del refugio, que en este momento brinda protección a 128 personas de diversas nacionalidades.

El padre Patrick Murphy, director de la Casa del Migrante (Foto: inmigración.com)

“Les negamos el acceso, por lo que procedieron a quedarse en los alrededores del albergue para solicitar documentación y revisar las pertenencias de los migrantes que pernoctan en las calles”, reveló.

Así, rechazó lo que estima son “acciones intimidantes” hacia los migrantes por parte de las autoridades, porque éstas actividades se pueden convertir en una práctica diaria.

“Solicito a los funcionarios de todos los niveles de gobierno a sostener una reunión con los representantes de las 32 asociaciones civiles que trabajan con migrantes, y paren con la confrontación hacia las personas en tránsito en esta frontera.”