SALTO CUÁNTICO: Idiosincracia

“Hace falta una verdadera disciplina para pasar por encima de mis quejas de siempre y pensar, decir y actuar con la convicción de que se me busca y de que seré encontrado. Sin esta disciplina, vuelvo a ser víctima de la desesperanza.” («El regreso del hijo pródigo»/ Henri Nouwen

¿Por qué es tan difícil asumir una distinta postura ante cambios sustanciales en la vida cotidiana? ¿Por qué pensamos que nada va a cambiar nunca? Y cuando cambia, no sabemos sostener el cambio.

José Luis Treviño Flores/ 4Vientos

Observar la realidad es tarea compleja, es demasiada información la que se cuela por el filtro ineludible de nuestra idiosincrasia. El problema es que está primero la idiosincrasia que nosotros, y si nosotros somos producto de una formación inherente a rituales sociales específicos, aprendidos y aprehendidos a lo largo de la vida social, es inevitable el auto complot.

Reorientar la toma de decisiones personales y colectivas en aras de un interés superior, no cabe en la percepción individualista forjada a punta de información tergiversada históricamente por sistemas interesados en la replicar modelos socioeconómicos, fundados en una percepción egoísta e inhumana de las relaciones sociales.

Ya muchos teóricos han insistido en la urgente e inmediata transformación de los modelos educativos, para que comiencen a incidir en las nuevas generaciones y su percepción de la realidad y el mundo globalizado. No obstante, la revolución inadvertida en la internet, hace obsoleta cada iniciativa en pro del humanismo, y ya desde la propia revolución industrial, que despersonalizó los procesos productivos en aras de una explotación desmedida.

Cuando un Estado latinoamericano asume su modelo productivo, con base en una economía interna, apuntalada en sus propias raíces y diversidad sociocultural, rompe con todas las expectativas globalizantes de un mercado mezquino, donde no caben las pequeñas comunidades productivas de países en vías de desarrollo.

Pese a que las grandes economías hayan surgido de sus propias actividades regionales, hoy apropiadas de todos los intercambios y decisiones en importaciones y exportaciones, no observan con buenos ojos el construir un camino rural con maquinaria simple y dando las concesiones a los propios habitantes, beneficiados no solo con empleos directos, sino con posibilidades de crecimiento al inter comunicar comunidades aisladas por décadas. Lo peor, es que dicha visión mercantilista del mundo, en detrimento de los más desfavorecidos, no parte necesariamente de intereses ajenos, sino de mercaderes nacionales que se piensan cosmopolitas del mercado, argumentando un crecimiento indirecto, para intervenir mediante su discapacidad nacionalista al propio territorio e ir desmembrando una nación entera.

Cuando un Estado, (no un país, porque hablar de país, sería el ya haber asumido una transformación como meta integral y hacia el desarrollo compartido) decide que el fortalecimiento de la economía interna, el respeto irrestricto a los derechos humanos, el acabar con toda actividad de impunidad y corrupción, será su bandera política, deberá enfrentar primero a una idiosincrasia sistémica plagada de enemigos domésticos que no asumirán como propia tal decisión. Tal vez, el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se tarde más en reeducar una cultura servil y entreguista, que en implementar otras políticas públicas. Implementar nunca ha sido el problema, transformar la visión de la propia realidad, es no solo el problema, es el principal obstáculo para despegar como país. El auto sabotaje parte de dicha idiosincrasia, impulsada por modelos educativos direccionados hacia el individualismo y carentes de humanismo.

Las implicaciones de emergencia humanitaria, expresadas en migraciones masivas, pobreza extrema, explotación obscena de recursos naturales, trata de personas, crimen organizado, violaciones, desapariciones, feminicidios desbordados y una casi absoluta normalización de toda forma de violencia, tienen a todos los hemisferios en crisis prolongada.

Aún que existen países con modelos sociales avanzados, éstos dependen del equilibrio global, y tal parece que algunas de las grandes potencias, como Estados Unidos y su cúpula oligarca, es lo que menos les importa. Los esfuerzos diplomáticos giran también en torno a los intereses de pocos poderosos que no van a ceder pese a la crisis planetaria.

El gobierno de Andrés Manuel Lopez Obrador privilegia en su política económica el rescate de la industria nacional estratégica. Foto internet

México acaba de dar un salto, no cuántico, pero sí significativo en políticas públicas, que lo ponen en la mira internacional como un Estado de posibilidad en medio de una Latinoamérica dividida y sin brújula, con gobiernos de ultraderecha impulsados por nuestro “amigable” vecino del norte que no tolera perder el control de las economías latinoamericanas, salvo honrosas excepciones como Bolivia.

La paradoja, es precisamente la imposibilidad de reconocer al enemigo aún sabiendo que finge ser tu amigo.

Cuando un secretario de hacienda como Carlos Urzúa tiene pensamiento macroeconómico y una formación de arriba hacia abajo, por más ejemplos y evidencias que se le pongan enfrente, jamás reconocerá la microeconomía y las pequeñas empresas como parte de la ecuación del crecimiento. El ahora ex secretario no tuvo más opción que salir del gabinete en medio de una enorme frustración personal por no haber podido con el encargo de desestabilizar a AMLO, peor aún, ni siquiera pudo decidir cuándo salir. Si lo vemos fríamente, en el momento que dijo, me voy y quiero que sea el sábado, AMLO, prácticamente lo corrió, que sea ya.

Conferencias de prensa mañaneras, una política de comunicación inédita en el mundo. Foto: Inernet

La ruptura de paradigmas en el manejo de los dineros públicos por parte del gobierno Morenista, el discurso conciliador, la franqueza y apertura del quehacer gubernamental, enfrentar a diario la crítica, los cuestionamientos de la prensa, sin libreto o línea a seguir, tiene muy confundidos a sus detractores, no saben cómo reaccionar, no encuentran la fórmula adecuada para trastocar el discurso. Históricamente y se puede decir, a nivel global, no había un precedente de ningún mandatario, salir las 6 de la mañana y rendir cuentas de su ejercicio. ¿Cómo se ataca a un presidente incómodo para el conservadurismo que no está dispuesto a callarse? No saben, no había formulas preestablecidas en el diccionario de la ultraderecha.  

Enmedio de los ex presidentes Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto, se encuentra Juan Collado, «el abogado de la mafia del poder». Foto: internet

La detención de Juan Collado, es un mensaje muy contundente a la llamada mafia del poder. En la estructura de mando mafioso, la FGR fue clara, empezamos con tus operadores y terminamos con los peces gordos. Son muchas figuras de alto nivel, vinculadas al lavado de dinero, los que ya conocíamos, nada más que como dijo Napoleón, despacio que llevo prisa. Además de haber sido una respuesta contundente a la constante pregunta de que si va a haber castigo a los saqueadores del país por más de treinta años.

Volviendo a la idiosincrasia nacional, los mercenarios de la comunicación también son tercos, Brozo por ejemplo, que triste es observarlo prendido con los alfileres de su propio ego. No es más traidor porque el término mismo no lo permite, al igual que Denisse Dresser, por mucho que les hayan llegado al precio, terminarán igual que Urzúa, ya que no logran justificar lo pagado por la ultraderecha para tumbar al nuevo régimen. México no está para posturas cobardes, México no debe ser más lavadero de manos sucias.

Yeidckol Polevsnky, presidenta nacional de Morena, presentó en octubre de 2018 a Leonel Godoy como delegado de Morena en BC, y desde entonces se pronunció por ampliar la gubernatura de BC de 2 a 5 años, estrategia que causó una graves crisis política en estado cuando el gobernador electo Jaime Bonilla logró que el Congreso local reformara la Constitución para prolongar su mandato. Foto: internet

 Aun así, es importante no echar las campanas al vuelo, el partido del cual salió el presidente actual, MORENA, se encuentra en crisis de credibilidad, se han tomado muy malas decisiones, abandonaron los cuadros de formación política, se están durmiendo en sus laureles, le están dejando todo el trabajo al poder Ejecutivo, algunos miembros, emanados y reciclados de otros partidos llegaron igual que en un caballo de Troya, ya dentro, sacaron las uñas, igual que en las películas de espías, se comunican con sus almas mater (léase PAN, PRI, PRD) y están, (éstos sí) desestabilizando a la propia plataforma del partido. Si no retoman a las bases y hacen trabajo desde el suelo otra vez, el pueblo bueno y sabio, comenzará a dudar al verlos todos desmembrados, porque aún que el presidente esté cumpliendo lo prometido, la atención cercana y comprometida de un partido político que nació del más profundo abismo de desigualdad social, no puede y no debe permitirse convertirse en caricatura de su propio origen. Muchos buscan todavía poder, reconocimiento, enriquecerse. Sería ingenuo pensar que se anexaron a MORENA por posturas franciscanas. No hay otra receta que apegarse a sus raíces populares y ser congruentes. Ya está demostrado que ningún esquema de poder, basado en la opresión y utilización de los más pobres funciona a la larga, no obstante, éste principio jamás ha importado a los conservadores.

Si se quiere asegurar el que las próximas legislaturas federales cuenten con otra mayoría dispuesta a sacar los proyectos para los cuales fue designado el nuevo presidente, los dirigentes de dicho partido, deben dejarse de estúpidas luchas intestinas y comenzar a trabajar, el electorado todavía no mastica bien la democracia y puede dar un revés impregnado de píldoras azules (Columna Pastilla roja o pastilla azulhttp://www.4vientos.net/2019/06/26/salto-cuantico-pastilla-roja-o-pastilla-azul/). A nadie nos conviene que AMLO se quede solo desde el poder Ejecutivo. Depende de todos, comenzando por el partido del cual salió.

La ultraderecha no descansa, siguen viendo al país como la gallina de los huevos de oro, no están dispuestos a perder más privilegios y se van a valer de todo.

Es increíble el otro conservadurismo, no el de la pudiente clase con dinero, sino el intrínseco, no solo es conservador quien tiene recursos económicos o porque pertenece a un partido de derecha, sino el que pretende continuar con un sistema basado en la explotación, porque así nació y es lo único que conoce. El problema es, que cuando se vuelva votar, así como enojados y frustrados se decidió por un cambio, así exactamente, resurgirá el monstruo idiosincrático a gritarnos que nunca nada va a cambiar. Entonces, la pesadilla repetitiva de la cual no se puede despertar, podría ser eterna.

Y es que después de tantos años al cobijo de Pedro Páramo, cuando nos creíamos muertos y sin salida, abrimos la tumba y vimos la luz, que nos cegó, nos encandiló, respiramos bocanada de aire fresco y ahora vagamos por aquí y por allá, libres para decidir qué hacer una vez fuera del hoyo, que aún nos llama, nos jala, nos tienta, nos dice que es confortable, que es mejor no moverse, porque duele caminar, duele pensar, duele intentar y quiere que volvamos a sepultarnos en la mediocre desesperanza.  

“Sueño con un mundo en el que todo hombre reciba cada día alimentos suficientes, inocuos y nutritivos. En mi sueño, las situaciones escandalosas de riqueza y pobreza extremas se mitigan. Veo tolerancia y no discriminación; paz y no disturbios civiles; entornos sostenibles y no degradación ambiental; prosperidad general y no desesperanza y desánimo”

Jacques Diouf



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