En el Valle de Guadalupe, mucho para pocos y poco para muchos

Ejidatarios de Valle de Guadalupe denunciaron parcialidad de las autoridades de gobierno para la elaboración del Programa Sectorial de Desarrollo Urbano Turístico de los Valles Vitivinícolas de la Zona Norte del Municipio de Ensenada.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto principal: La buena vida en El Cielo (Forbes)

Ensenada, Baja California, 17 de junio de 2019.- Revelaron que mientras a las empresas les otorgan prácticamente todo, los aproximadamente ocho mil habitantes de la llamada “Región del Vino” carecen de sistemas de agua potable, drenaje, pavimentación, alumbrado, seguridad pública y plantas de tratamiento de aguas negras.

Además, algunos residentes del valle y vendedores foráneos han prosperado en medio del creciente desorden en la operación del comercio ambulante en la zona vinícola más importante del país.

Ello lo informaron Rafael Romo Pereida, Ismael Horta Arroyo, Graciano Sandoval, Manuel Nava Valles y Juan Antonio Orozco, presidente, secretario, tesorero, asesor jurídico y asesor técnico –respectivamente- de la Unión de Ejidos de la Zona Norte de Ensenada.

Indicaron que en Guadalupe existen “grandes irregularidades generadas por la imposición de criterios de privilegio en beneficio exclusivo de los grandes empresarios” vinícolas, entre ellos políticos panistas como Wenceslao Martínez Santos, Francisco Vega de Lamadrid y Ernesto Ruffo Appel, o el priista César Camacho.

“En contraste, para los residentes rurales, la mayoría de bajos recursos económicos, no hay servicios públicos y los desechos generados por las grandes compañías vitivinícolas como la empresa El Cielo -propiedad de Gustavo Ortega Joaquín, ex alcalde de Cozumel y primo hermano de Pedro Joaquín Coldwell, titular de la Secretaría de Energía durante el sexenio de Enrique Peña Nieto-, impactan al resto de los residentes, sin que las autoridades ambientales intervengan para sancionar a los contaminantes.”

Gustavo Ortega Joaquín, ex alcalde de Cozumel y primo hermano de Pedro Joaquín Coldwell /Foto: Revista Gente Quintana Roo).

Explicaron que esa compañía, como la de otros políticos que se repartieron al menos 7.7 millones de pesos de fondos especiales del gobierno federal para construir parte de su infraestructura vinícola, instaló varios edificios sin contar con un sistema de drenaje ni planta de tratamiento de sus aguas residuales.

«Por eso, sus desechos son sacados mediante un sistema de pipas y luego son tirados en la calle, con un incremento notable en la contaminación de la zona.”

También usaron como ejemplo de corrupción y privilegios el caso del rancho vinícola del gobernador Francisco Vega de Lamadrid, quien ordenó la pavimentación de la calle que da entrada a su propiedad mientras los residentes de rancherías y poblados como San Antonio de las Minas, Francisco Zarco y El Porvenir viven por años con vialidades de terracería.

AGUA A CAMBIO DE NADA

Recordaron que hace 30 años se firmó un acuerdo con el gobierno del estado para que, a cambio de beneficios urbanos para los residentes del valle, se extrajeran y dotaran grandes volúmenes de agua de la cuenca local a la ciudad de Ensenada.

En un principio –explicaron-, el acuerdo era por tan solo 4 años, pero a final de cuentas nunca se cumplió lo que se prometió a los pobladores y hoy se agotó el agua, al grado que hoy la tienen que comprar para poder subsistir.

Mientras los grandes empresarios instalan lagos artificiales y la industria del vino se lleva la poca agua que queda, los habitantes debemos comprar a 300 pesos la pipa con 200 litros de agua. Esto no es justo, es una burla, y más cuando las personas beneficiadas vienen de fuera del valle y solo han llegado para aprovecharse de los recursos de todos.”

¿Escasez de agua en el valle? No, para algunas grandes vinícolas (Internet)

Respecto al proyecto de trasladar aguas tratadas de Tijuana al Valle de Guadalupe para beneficiar a las más de 70 vinícolas que operan en la región, manifestaron que a los ejidatarios y demás pobladores jamás se les consultó ni pidió opinión.

“Consideramos que esa agua solo generará un grave problema de contaminación a nuestros pozos debido a que requerirá de un tratamiento terciario, lo cual todo parece indicar que no se realizará.”

LOS AMBULANTES Y LA INSEGURIDAD

También denunciaron que existe un “grave y cada vez más creciente problema de comercio ambulante” en la zona, el cual no está regulado por la autoridad municipal.

Consideraron que este sector se puede ordenar si se les establece en una sola zona específica del valle con servicios públicos, a donde los visitantes se trasladen a realizar sus compras, pero las autoridades no tienen interés en regular el problema.

También se refirieron a la carencia de seguridad en los valles que integran la zona vinícola de Guadalupe.

Los ejidatarios contaron que la policía preventiva del estado y el municipio de Ensenada, sólo llegan al valle cuando hay grandes conciertos musicales que son patrocinados por las empresas dominantes de la industria del vino.

Los olvidados (Facebook)

“Pero estos espectáculos tienen un objetivo recaudatorio para las autoridades y tampoco están regulados en materia de seguridad y estacionamiento, ya que la gran cantidad de vehículos que usan los espectadores para trasladarse a los conciertos generan un caos vial que es muy peligroso para el resto de los habitantes del valle.”

LOS MARGINADOS

Finalmente, expresaron su inconformidad por la forma en como se realizó el Programa Sectorial de Desarrollo Urbano Turístico de los Valle Vitivinícolas de la Zona Norte del Municipio de Ensenada (Región del Vino), que no fue consultado de manera adecuada para su creación.

Enrique Pelayo Torres, que era Presidente Municipal al momento de su elaboración, fue ignorado y por ello el gobierno del estado favoreció a los grandes empresarios de la industria del vino”, dijeron

Recordaron que el valle puede generar muchos tipos de producción, pero no se pueden desarrollar porque la elaboración de vino de mesa absorbe mucha agua y ahora el valle comienza a tener problemas en el suministro del recurso incluso para la industria dominante.

Por ello exhortaron a las autoridades en su conjunto a emprender una verdadera regulación de la zona, que se apegue a las necesidades de todos los sectores y no solo las de aquellos que cuentan con grandes recursos económicos, a fin de brindar atención y solución a los problemas de todos los habitantes del valle.

“Nosotros aceptamos el progreso porque estas actividades generen ingresos y desarrollo a la región, pero queremos que siempre sean bien reguladas y que el gobierno actúe de manera equitativa y ordenada, con un beneficio común y no solo para unos cuantos.”