Cárceles de BC: Más respeto a DH, pero siguen sobrepobladas y con reos sin adecuada atención medica

Si bien en los últimos 12 meses los ocho penales de Baja California mejoraron ligeramente en materia de respeto a los derechos humanos de los internos -11 mil 701 personas al día de hoy-, el hacinamiento de la población por un sobrecupo del 32% promedio en sus instalaciones, y la falta de atención médica adecuada a los convictos son motivo de preocupación en la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Actividad deportiva en el Centros de Internamiento para Adolescentes de Ensenada (El Vigía)

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto principal: Debate

Ensenada, B.C., 28 de mayo del 2019.- El organismo hizo hoy el resumen del estado que guardan los Centros de Reinserción Social (Cereso) y los Centros de Internamiento para Adolescentes (CIA) del Estado, en el Diagnóstico Estatal de Supervisión Penitenciaria 2018-2019 que se entregó al congreso local y al poder ejecutivo.

En el documento, la comisión que preside la licenciada Melba Adriana Olvera Rodríguez, próxima a concluir su gestión al frente de la entidad, destacó que durante el periodo del informe atendió mil 267 asuntos relativos a temas del Sistema Estatal Penitenciario, de los cuales 617 corresponde a Quejas por presuntas violaciones a derechos humanos, 627 a Gestiones y 23 a Orientaciones.

De acuerdo con el diagnóstico, los derechos humanos presuntamente vulnerados con mayor frecuencia son los de seguridad jurídica, protección de la salud, a la igualdad y al trato digno.

En los penales, la conclusión del diagnóstico arrojó una calificación general de 8.18 -en la escala de uno al diez- sobre el estado que guardan los derechos humanos de las personas privadas de su libertad (PPL).

Por reclusorios, la calificación fue la siguiente: Mexicali: 8.51; El Hongo: 7.58; El Hongo ll: 8.88; Tijuana: 7.21; y Ensenada: 8.72

Respecto a los CIA, la calificación general fue de 9.47 con una evaluación individual de 9.51 para Mexicali, 9.38 en Tijuana, y 9.53 en Ensenada.

Mujeres recluidas en la cárcel de Mexicali (Youtube).

Al profundizar en esta parte del informe, Olvera Rodríguez reconoció una mejoría en algunos penales. Dijo que en comparación con el Diagnóstico 2017-2018, el de este periodo muestra un avance en la cárcel de Mexicali con una calificación anterior de 7.67 y una actual de 8.51, lo que representó el mejor desempeño del sistema penal.

En Ensenada mejoró de 8.10 a 8.72; El Hongo subió de 7.15 a 7.58; y el Hongo ll corrigió de 8.83 a 8.88.

Sólo el Cereso de Tijuana retrocedió en su evaluación al obtener una calificación de 7.21 en el reporte actual contra 7.28 del anterior.

Respecto al hacinamiento y la sobrepoblación que existe en los Centros, la Comisión resaltó el caso de Tijuana. Tiene una capacidad para dos mil 202 personas privadas de su libertad, pero al momento de hacer el diagnóstico se observó que existían tres mil  274, lo que representa un excedente del 48.68%.

En Mexicali el problema consiste en un hacinamiento y sobrepoblación del 21.40%, ya que la cárcel tiene una capacidad para mil 556 reos, pero en realidad existen mil 889.

En total, la población de confinados en Baja California era de 11 mil 701 personas, de las cuales 11 mil 178 eran hombres y 523 mujeres.

Cereso de Tijuana (Archivo)

La cifra, en junio del año pasado, era muy similar: 11 mil 335, de los cuales 522 eran mujeres y 10 mil 813 hombres, de acuerdo con datos de la Secretaría estatal de Seguridad Pública que es la encargada de los centros.

Y en lo que se refiere a los Centros de Internamiento para Adolescentes, actualmente se encuentran 50 personas, de las cuales 46 son hombres y 4 son mujeres.

Finalmente, el documento detectó que otra prioridad es garantizar la atención médica a toda la población que integran los Ceresos y CIAS del Estado, ya que se identificaron hechos que vulneran los derechos de las personas detenidas al no ser traslados a sus citas médicas o bien cuando demandan atención urgente.

“Se requiere también hacer campañas preventivas para la salud, así como exámenes a tiempo de tuberculosis, hepatitis y VIH; y una vez que las PPL sean diagnosticadas, se les brinde el tratamiento y estudios periódicos que requieran.”

Y en materia de VIH, preciso que a los contagiados con el virus se les deben hacer exámenes médicos de control y remitirlos al centro médico correspondiente, para que se les otorgue su medicamento de manera constante y permanente durante su estancia en la cárcel.

Los rubros considerados para hacer el diagnóstico fueron: aspectos que garantizan la integridad física psicológica y moral de la persona privada de la libertad; aspectos que garantizan una estancia digna; condiciones de gobernabilidad; reinserción social de la persona privada de la libertad; y grupos de personas privadas de la libertad que requieren de atención prioritaria.