REDES DE PODER: Políticas prácticas

El endurecimiento de Donald Trump con respecto a los inmigrantes parece un ciclo repetido de nuestra historia.

Alfonso Torres Chávez/ 4Vientos

En una convención en pro de reelección en 2020, habló de que Estados Unidos está lleno y ya no puede más.

 

Es evidente que TRUMP no es Adolfo Hitler, pero no debemos olvidar que las políticas antijudías de Alemania comenzaron con una segregación social de los judíos.

Históricamente Estados Unidos es y ha sido un país de inmigrantes. Su economía rozagante y pujante es producto del trabajo de millones de mexicanos y otros latinoamericanos que viven y trabajan ilegalmente en el país esperando que el estado les dé una seguridad jurídica que muchas veces jamás se obtiene.

Si el gobierno piensa que con una limpieza va a resolver sus problemas está equivocado. En estados como California la economía local depende de los inmigrantes y de los millones de turistas que solicitan visas de turista para ir de vacaciones o compras.

Obviamente el hecho de endurecer la política migratoria no va a evitar que millones de personas intenten cruces ilegales o extranjeros soliciten una visa para cruzar legalmente al país.

Endurecer las políticas solo complica las cosas, pero no soluciona el problema migrante.

Lo mismo sucede en todos los países del mundo que tienen en sus fronteras problemas de inmigración ilegal.

Esto aun considerando que los millones de ilegales contribuyen con la economía estadounidense como lo hace cualquier norteamericano.

 

El fondo del vaso se verá en 2020. Si los ciudadanos reeligen al presidente tendremos otros cuatro años de persecución inmigrante.

Contra algo que además contribuye a su mismo sistema económico. Ninguna economía del mundo se puede sostener sin fuerza de trabajo.

 

¿Quién hace los trabajos más duros de la sociedad norteamericana? Evidentemente no serán los norteamericanos los que hagan los jardines, o rieguen las plantas, o recolecten fresas en el campo, lo que significa que necesariamente será  la fuerza de trabajo ilegal la que siga haciendo todos estos trabajos que los norteamericanos no quieren hacer.

La política migratoria que endurece los castigos solo complica las cosas, pero no resuelve el fondo: el endurecimiento no hará que disminuya el cruce.

Y mientras los países de Latinoamérica no mejoren su situación financiera no tendremos otro panorama para el futuro.