Cuarta muerte de ballena gris en Ensenada; cambio climático y «El Niño», posibles causas de la mortalidad de cetáceos

Otra ballena gris adulta murió en las playas de la Bahía Todos Santos, Ensenada. Su cuerpo, en avanzado estado de descomposición, se depositó en la lengüeta arenosa del estero Punta Banda la mañana del lunes 13 de mayo y ayer por la tarde fue sepultada en el sitio con equipo y personal de la Zona Federal Marítimo Terrestre local.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto principal: ballena azul muerta en la lengüeta arenosa en 2009 (Arnulfo Estrada).

Ensenada, B.C., 17 de mayo 2019.- Se trata del cuarto varamiento de cetáceos que ocurre en la zona de las bahías de Ensenada y San Quintín en dos meses, mortalidad que aparentemente está asociada con la presencia del fenómeno meteorológico El Niño-Oscilación del Sur (ENOS, por sus siglas en inglés) en la porción sur de la Corriente de California, tradicionalmente de muy bajas temperaturas.

En enero de este año, la Doctora Gisela Heckel, investigadora del Departamento de Biología de la Conservación del Centro de Investigación Científica y de Estudios Superiores de Ensenada (CICESE), destacó en el estudio “Mamíferos marinos en Baja California, bases científicas para su conservación”, que además de la intervención humana, uno de los aspectos que más ha llegado a afectar a estos animales marinos es el calentamiento global.

“Específicamente, en el caso de la ballena gris, el cambio climático ha llegado a perjudicar de forma considerable su alimentación, y ya se han presentado varamientos de crías y adultos enfermos. Aunque esto es relativamente normal que suceda, pues cuando se presenta el fenómeno de ‘El Niño’ el número de ballenas varadas incrementa”, destacó en un avance de los resultados de su investigación.

El cuerpo de la ballena gris en la lengüeta arenosa (Facebook)

Por su parte, el Director de Protección Civil en Ensenada, Jaime Nieto de María y Campos, la primera autoridad que conoció del varamiento del cetáceo en la lengüeta arenosa, destacó que ENOS, que inició en noviembre pasado provocando lluvias y nevadas inusuales en las zonas de montaña y la costa peninsular del Pacífico, continuará presente en la región cuando menos hasta el fin del próximo verano.

El 7 de abril varó y murió uno de estos mamíferos marinos, un juvenil de dos metros de largo, en la playa municipal de la ciudad de Ensenada. Diez días después apareció otra ballena, de 10 metros, en la playa de La Misión, 44 kilómetros al norte de la ciudad de Ensenada.

El tercer cuerpo sin vida de una ballena gris quedó depositado el 22 de abril en la playa arenosa de la Bahía de San Quintín, 190 kilómetros al sur de la ciudad de Ensenada. Era un macho adulto de aproximadamente 12 metros de longitud.

Ahora, en la lengüeta arenosa del estero Punta Banda, 5 kilómetros al sur de la ciudad de Ensenada, quedó el cuerpo de otro macho, de aproximadamente 8 metros de longitud.

En todos los casos, pese al estado avanzado de descomposición que han presentado tres de las cuatro ballenas grises muertas, es notoria la presencia inusual de parásitos y lesiones presentes en los cuerpos de los mamíferos marinos.

Parásitos extraídos del cuerpo de la ballena gris juvenil que murió en la Playa Municipal de Ensenada, el 7 de abril (Foto: Arnulfo Estrada).

Las heridas puede que hayan sido provocadas por los cetáceos en su continuo intento de quietarse los parásitos, al restregarse con el lecho marino, estimó el Oceanólogo Arnulfo Estrada Ramírez, ex integrante de la desaparecida Estación de Investigación Oceanográfica de la Secretaría de la Marina (SEMAR) y uno de los científicos que más ha estudiado en fenómeno de los varamientos de mamíferos marinos en los litorales del Pacífico y Mar de Cortez de la Península de Baja California.

Estrada Ramírez también sostiene la hipótesis de que la muerte de los grandes mamíferos marinos en este año, están asociados al cambio climático –“que altera los hábitos alimenticios de las ballenas”– y el fenómeno “El Niño”.

“Cada año la ballena gris emprende un viaje de 10 mil kilómetros desde las aguas del océano Ártico hasta los mares de Baja California, más precisamente a las lagunas costeras localizadas a media península, con el fin de encontrar mejores condiciones para la reproducción y el crecimiento en los primeros meses de vida de sus crías”, explicó el especialista.

Agregó: “Estos cetáceos nadan de día y de noche en un viaje que les toma alrededor de cuatro meses para llegar a las costas de Baja California, en donde habitan el 95% de los mamíferos marinos que existen en México.”

En la península, ya sea en la porción del Golfo de California o del Pacífico, se pueden encontrar ocho especies de ballenas de barba (misticetos): rorcual tropical, ballena minke, ballena azul, ballena gris, ballena jorobada, rorcual común, rorcual de sei y la ballena franca del norte, siendo, de ellas, la ballena gris el centro de atención.