SALTO CUÁNTICO: Hartos de asesinatos, asaltos y violaciones, alumnos de UACJ crean estrategias contra criminales.

La comunidad estudiantil de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, han respondido de manera contundente ante el asesinato de Dana Lizeth Lozano Chávez, alumna de Literatura en  la UACJ.

Dana, de 18 años, fue asesinada la noche del viernes 5 de abril tras salir de su trabajo; en vano pidió auxilio, murió desangrada junto a los arbustos de un parque sin alumbrado público, a causa de un navajazo que recibió en el cuello; tenía tres semanas de embarazo.

José Luis Flores/ 4Vientos

La respuesta de estudiantes, maestros y egresados de la UACJ fue inmediata, más de mil salieron a las calles a manifestarse en demanda de justicia para Dana Lizeth. Crearon la organización UNI UNIDA,  promovieron  «paros activos» en todos los institutos de la Universidad y están creando estrategias para garantizar la integridad y la vida de los estudiantes.

Gran parte de la comunidad estudiantil se concentró frente al edificio de la Rectoría, en presencia del Rector Juan Ignacio Camargo, quien avaló las protestas y acciones del «paro activo» en exigencia de justicia para su compañera víctima de feminicidio y en demanda de seguridad para todos los integrantes de la comunidad universitaria.

Luto y coraje entre los estudiantes de la UACJ. Foto: J.L. Treviño[/caption]

Como integrantes del colectivo UNI UNIDA, constituido en el movimiento que se originó a raíz del feminicidio de Dana Lizeth, los estudiantes dialogaron con el Rector de la UACJ, Juan Ignacio Camargo Nassar, quien firmó un pliego petitorio y aprobó la decisión de los universitarios de realizar un ‘paro activo’ durante cuatro días.

El Rector aceptó que la comunidad estudiantil se expresara en las instalaciones de la UACJ mediante diversas actividades, entre ellas las exposiciones fotográficas y de cárteles, realización de pinturas murales en denuncia de la violencia criminal que enfrentan los jóvenes en Ciudad Juárez; charlas, conferencias y capacitación en estudios de género para docentes y alumnado. Dar acompañamiento a las víctimas en proceso de investigación criminal.

Además, otro acuerdo importante: sancionar a profesores con comportamientos machistas.

Los estudiantes están facultados para convocar a nuevos paros en caso de que consideren necesario a fin de recibir respuesta a sus demandas.

Participaron en los paros activos en la creación del movimiento UNI UNIDA, en todas las actividades y en el diálogo abierto con la Rectoría, la comunidad estudiantil de los cuatro institutos de la UACJ:: Ciencias Biomédicas (ICB); Ciencias Sociales y Administración (ICSA); Arte, Diseño y Arquitectura (IADA) y el de Ingeniería Industrial y Manufactura (IIT)

Foto: Favia Lucero/ YoCiudadano.com

Todos estos institutos se encuentran en un circuito cercano, pero separados unos de otros. Cada campus está enclavado en el corazón de Ciudad Juárez, sin embargo, no cuentan con las óptimas condiciones de seguridad, incluidos alumbrado público, para la protección de los estudiantes que a diario se trasladan desde puntos muy distintos y lejanos, principalmente en las llamadas ruteras, transporte inseguro y chatarra que circula sin control. Aunque la Universidad cuenta con el Indiobus, éste se usa para el traslado de alumnos a la Ciudad Universitaria (CU) desde la lejana y peligrosa zona sur del municipio que se encuentra en medio desierto, donde los estudiantes han sido asaltados y acosados en múltiples ocasiones.

El feminicidio contra Dana fue la gota que derramó el vaso.

El asesinato se cometió al cobijo de la oscuridad, en una calle carente de alumbrado público, típica de lo que sucede en esta ciudad donde el gobierno municipal ha sido incapaz de realizar el proyecto «Juárez Iluminado»,  que por su connotación política y fuerte costo económico se mantiene estancado en el municipio, mientras que el Congreso del Estado apenas decidió discutir su posible aprobación.

En un parque que parece boca de lobo, muy cercano al Instituto de Ciencias Biomédicas de la UACJ, Dana fue asesinada.

La joven alumna de Literatura, al igual que muchos estudiantes de escasos recursos económicos, tenía que trabajar jornadas extenuantes para pagar las altas colegiaturas de la UACJ.

Son miles de estudiantes los que viven expuestos a un sinfín de peligros en una de las fronteras más peligrosas del mundo.

Dana no debió perder la vida, Dana pidió auxilio. Llamó al 911. Una pareja advirtió a los guardias universitarios. Todo fue inútil, nadie respondió al llamado. La joven murió desangrada, víctima no solo de su verdugo, sino de la impune oscuridad, de las autoridades lejanas y la normalización de la violencia hacia las mujeres, la misoginia y el miedo de todos a socorrer a quien está en peligro, debido a los crímenes de alto impacto que se cometen en absoluta impunidad. Todos los factores dejaron a Dana a merced de su asesino. 

Al día siguiente del feminicidio, Servicios Públicos Municipales acudió a instalar luminarias en la zona, como si dicha acción justificara una ciudad completa a oscuras. Había cerca de 10 patrullas en los alrededores y varios agentes armados juntos a los arbustos donde encontraron el cuerpo sin vida de Dana, la estudiante que murió asesinada en el espanto de saber que nadie la auxiliaría.

De hecho, la investigación del asesinato de Dana Lizeth determinó que fueron tres guardias del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB) de la UACJ, los que localizaron el cadáver después de que a uno de ellos una estudiante le pidió ayuda al decirle que tenía mucho miedo porque había visto a “alguien golpeando a una muchacha, quien pedía auxilio” y ya había llamado al 911 pero no le contestaban

Actualmente se encuentra encarcelado,  en prisión preventiva de dos años como medida cautelar, Andrés David H.S., exnovio de la estudiante de Literatura de la UACJ, quien pudiera ser condenado a a una pena máxima de 80 años de cárcel porque El Tribunal de Control consideró que el agresor  “actuó con odio o misoginia hacia la víctima por su calidad de mujer».

Asamblea estudiantil UNI UNIDAD. "No más feminicidios". Foto: El Diario
Asamblea UNI UNIDAD. «No más feminicidios». Foto: El Diario

El Tribunal concluyó que este crimen debe calificarse como feminicidio, porque encuadra en seis agravantes previstas en la reforma penal aprobada en octubre pasado con el objetivo de incrementar el castigo a quienes cometan un homicidio motivados por razones de género.

Destaca entre los agravantes que el agresor había ejercido violencia contra la joven durante el noviazgo, que tras asesinarla dejó el cadáver expuesto en la vía pública y el hecho de que la víctima se encontraba embarazada.

Mas no  solo las mujeres están en riesgo.  También fue asesinado el alumno Rafael Romero Córdova afuera de un bar en el mes de febrero. Otro estudiante de la licenciatura de música fue violentado sexualmente presuntamente por policías y la investigación se encuentra sin pies ni cabeza.

La juventud juarense carga con una realidad oscura, tanto en infraestructura urbana, como en hechos cotidianos de muerte y violencia. Dentro de la misma universidad, de acuerdo a las denuncias realizadas por los estudiantes, el acoso sexual, el hostigamiento son patentes,. Estos hechos fueron señalados en reciente conferencia dictada por Elsa Patricia Hernández Hernández, académica universitaria.

La inseguridad, la impunidad, el abandono oficial, una Guardia Nacional que no llega pronto, un Gobernador aburguesado, distante e incompetente. Una frontera plagada de inmigrantes que incluso ya se vieron interceptados por el crimen organizado participando en acciones ilícitas. Albergues hasta el tope e insuficientes, racismo, xenofobia, adolescentes armados, menores desaparecidos…esa es la realidad que sufre la gente en esta ciudad fronteriza.

Vivimos en la completa indefensión y Ciudad Juárez parece un barril sin fondo en todo aspecto, no tiene llenadera para cargar con una tragedia tras otra. Sobrevivimos con el Jesús en la boca, tratando de asirnos a una fe lastimada hasta la médula, donde las  frases bíblicas pronunciadas por el Presidente de la República en sus conferencias mañaneras no hacen mella en una maldad que nos cubre cual manto de hollín que no solo tizna, es mancha permanente en la conciencia de todos.

Dana Lizeth Lozano. Foto: Facebook
Dana Lizeth Lozano. Foto: Facebook

Ricardo Vigueras, profesor de Literatura de la UACJ, publicó en redes sociales las cualidades de la joven víctima de feminicidio y los horrores de violencia y barbarie que amenazan la vida de los juarenses.

“Quiero, con más calma, si tal cosa cabe en estos momentos, evocar a esta maravillosa chiquilla que fue mi alumna durante un par de semestres de sus cortos 18 años de vida. Era una persona brillante. Participativa en clase, con comentarios siempre inteligentes, una curiosidad infatigable, un sentido del humor que te contagiaba por su frescura e irreverencia. Era una de esas alumnas que te hacían fácil el trabajo, que le daban un sentido real a este oficio de ser profesor, más allá del pago quincenal”, publicó en el muro de Facebook de Dana Lizeth.

Agregó el profesor de Literatura:

Dana era un ser humano que tenía talento y mucho que ofrecer en el futuro en este lodazal que llamamos vida. Aunque no somos ingenuos, es momento de reclamar justicia. Por supuesto, que nadie piense que afirmo que esta vida que nos ha sido arrebatada es más valiosa que otras que también fueron arrancadas de cuajo en este misógino desierto que muchos no quieren ver ni retratar. Escribir no la traerá de vuelta, ni a ella ni a ninguna víctima, pero dejará un registro de nuestra barbarie, para las generaciones futuras”.

La comunidad universitaria se reunió también el pasado 25 de abril durante la sesión del Congreso del Estado en el Centro Cultural de las Fronteras, para exponer un posicionamiento posterior al paro activo que llevaron a cabo. Los estudiantes fueron claros en permanecer firmes con sus demandas, así como externar la necesidad de dar continuidad y no permitir caer en la anarquía.

A continuación, el posicionamiento completo de la comunidad estudiantil que refleja una postura nunca antes vista por la juventud juarense ante la crisis de violencia e impunidad que vive la frontera, a través de la Asamblea UNI UNIDA:

Ciudad Juárez, 25 de abril de 2019

A la Comisión de Asuntos Fronterizos

A la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil

A la Comisión de Participación Ciudadana

A la Comisión de Justicia

A la Comisión de Feminicidios

A la Comisión de Educación y Cultura

A la Comisión de Derechos Humanos

Con dolor recordamos los acontecimientos que tuvieron lugar en el presente año, mismos que han lacerado a nuestra comunidad universitaria: el feminicidio de Dana Lizeth, estudiante de la Licenciatura en Literatura Hispanomexicana; el homicidio de Rafael Romero, estudiante de la Licenciatura en Derecho; y distintos abusos cometidos hacia el estudiante de la Licenciatura en Música por parte de policías municipales (que no han sido castigados, a pesar de haber sido señalados). Los casos mencionados son muestra de la crisis de seguridad que se ha expresado en un aumento de violaciones graves a los Derechos Humanos, visibilizados en el abuso de autoridad y las ejecuciones extrajudiciales, así como en la saturación del sistema de justicia penal, el debilitamiento del debido proceso y la sobreutilización del sistema penitenciario. El gobierno ha respondido en varias ocasiones que los casos documentados son eventos aislados que no reflejan la situación general del país y eso es completamente falso.

Para nadie es un secreto que diariamente se cometen en total impunidad asesinatos y violaciones en sus diversas formas; así como un aumento considerable en feminicidios. De lo anterior se desprenden algunos cuestionamientos que surgen, naturalmente, frente a un fenómeno en apariencia irrefrenable dados los pocos resultados visibles en materia de seguridad. Si los métodos utilizados hasta el momento no han servido para detener esta oleada de violencia, ¿qué esperan para implementar soluciones diferentes?, ¿qué medidas se tomarán para terminar con los asesinatos que se llevan a cabo en total impunidad?

La incapacidad de proponer estrategias de seguridad eficientes por parte de las autoridades, cuyo fin intrínseco debería consistir en velar por la integridad de la población, genera en todos nosotros un sentimiento de temor y desesperación que, con cada acto de injusticia, ha terminado por convertirse en unión y coraje. A partir de esta necesidad de alzar la voz, el movimiento conformado inicialmente por universitarios se ha convertido en una organización autónoma que exige lo que por derecho nos corresponde, esto es, el derecho a la vida y a la dignidad humana, cuya vulneración conduce al hundimiento de la sociedad y evidencia total ineptitud por parte del sistema político que la rodea.

Los estudiante de la UACJ toman la decisión de luchar contra la violencia de que son víctimas. Foto: José Luis Flores
Estudiantes de la UACJ en lucha contra la violencia de que son víctimas. Foto: JL Treviño

En el transcurso del mes de abril del presente año hemos logrado formar una organización universitaria que cuenta con las aptitudes intelectuales competentes para diseñar, en conjunto con las secretarías, comisiones e instituciones pertinentes, estrategias que persiguen el único fin de hacer de nuestra ciudad un lugar que termine de asegurar a sus habitantes sus derechos fundamentales, principalmente el derecho a la vida, a la seguridad y la integridad física y moral.

Ante las actuales condiciones de violencia y el entorno de impunidad que la impulsa, nos posicionamos en la exigencia de una impartición de justicia expedita, transparente, científica y apegada al Derecho que tenga como fin el esclarecimiento legítimo de los casos, contraria a la simulación que pretende acallar el clamor popular. Repudiamos que las esferas de gobierno hayan permitido que la situación se saliera de control y por tal motivo levantamos la voz, no sólo por nuestros compañeros, sino por toda la ciudadanía, ya que todos padecemos las consecuencias de la carente impartición de justicia en nuestra ciudad. Exigimos que se abra de manera inmediata un diálogo entre las instancias gubernamentales y las diferentes expresiones de la sociedad organizada para encontrar, conjuntamente, la manera de aliviar este problema.

Así pues, anunciamos que en las próximas semanas haremos llegar una lista de propuestas y exigencias elaboradas por la comunidad universitaria, cuya preparación académica autoriza el diseño de propuestas que colaboren a eliminar paulatinamente la violencia en Ciudad Juárez. Exigimos que nuestros planteamientos sean revisados y, posteriormente, gestionados para su implementación de modo que podamos atacar lo más pronto posible las numerosas problemáticas que nos aquejan a todos.

Asamblea General de UNI UNIDA

Es la primera vez que los estudiantes universitarios se reúnen para una causa común en ciudad Juárez y en pro de la justicia y dignidad; es la primera vez que hay una respuesta consecuente ante la impunidad y la inseguridad por parte de la juventud juarense.

Tanto el Gobierno Federal como el Congreso del Estado y el municipio deben voltear la mirada y ser más sensibles ante tal manifestación.

Si bien es verdad que la herencia dejada al presidente López Obrador es siniestra, también es cierto que la urgencia de una intervención inteligente e inteligible es fundamental.

Los jóvenes votaron mayoritariamente por AMLO, quieren justicia. Foto: Cuartoscuro
Los jóvenes votaron mayoritariamente por AMLO, quieren justicia. Foto: Cuartoscuro

Sabemos que la sombra estorbosa del gobernador Javier Corral no deja mucho espacio para acciones conjuntas, aun así, se deben buscar los mecanismos adecuados y no permitir que sigan matando al futuro de nuestra entidad y de México.

Ahora bien, los jóvenes universitarios están siendo maduros y propositivos, están retomando la problemática con y desde su condición de futuros profesionistas, así como hay dialogo circular en Palacio Nacional, así debe haberlo con la comunidad universitaria y no relegarlos a segundo plano como limosneros pidiendo audiencias y sometidos a protocolos absurdos del Congreso del Estado que les impidió tomar la palabra aún en asuntos generales, como si el dicho de los estudiantes fuese una afrenta a un protocolo que no da resultado alguno a las demandas ciudadanas.

Si se habla de transformación, se debe transformar desde las fibras más sentidas de la sociedad, los universitarios no deben ceder, permanecer, proponer, argumentar, sentar el andamiaje preciso para encontrar el hilo conductor perdido desde 1968 cuando la juventud logró unir a la sociedad en torno a la justicia. Son otros tiempos, ya no es el gobierno represor de antaño, es el preciso momento de poner a prueba la 4T a través de la organización y la corresponsabilidad social, pasar por encima de protocolos y burocracias infames que frenan la creatividad y la intervención directa de la sociedad en la vida política nacional.

Foto: JL Treviño
Foto: JL Treviño

Están las condiciones para poner en marcha un Salto Cuántico y juntar espacios y tiempos en pro de la dignificación de los mexicanos. Ya fue suficiente de protestas sin alma transformadora y manipulada desde intereses mezquinos. Ciudad Juárez se encuentra en el parteaguas histórico y su juventud organizada tiene la llave de la puerta hacia la liberación de ideas y posturas revolucionarias.

Imagen de portada: Comunidad estudiantil de la UACJ constituida en el movimiento UNI UNIDAD. Foto: Favia Lucero/YoCiudadano.com