REDES DE PODER: Reagrupado

Los grupos subversivos en México están activos al menos desde mediados de la década de los años 60s.

Alfonso Torres Chávez/ 4Vientos

Guerrero es un estado emblemático en cuanto a la guerrilla. Los movimientos subversivos desde la época de Lucio Cabañas siempre fueron particularmente activos.

Si hacemos un análisis de inteligencia nos daremos cuenta que la Secretaría de Gobernación siempre ha tenido particularmente ubicados focos rojos de la geografía nacional como puntos de crisis.

Sergio Aguayo, académico del Colegio de México, nos regaló un estudio maravilloso sobre la guerrilla mexicana: LA CHAROLA. Una historia de los servicios de inteligencia en México. El libro es particularmente interesante por el seguimiento que da las operaciones que fueron desplegadas por la Secretaría de Gobernación y por el seguimiento puntual que dio a grupos subversivos y a personas que consideró peligrosas  o perniciosas para el país.

Además existían una serie de criterios en materia de seguridad nacional que eran realmente ridículos.

La Secretaría de Gobernación y después el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN) se dedicaron con un presupuesto especial a hacer listas sobre presuntas amenazas a la seguridad nacional que además, en ningún momento fueron fehacientemente probadas como tales.

Los servicios entonces daban seguimiento a personas o grupos y cuando se encontraba un personaje de interés se le daba un largo seguimiento.

En el sexenio de Vicente Fox se abrieron una parte de los archivos clasificados de la guerra sucia, y tal parece una práctica de las democracias modernas porque con el presidente Andrés Manuel López Obrador se apertura una muy buena parte de esos archivos clasificados.

Hace algunas semanas, por ejemplo, se liberó el expediente completo de Arturo Durazo Moreno, y el seguimiento que el CISEN dio a las actividades delictivas del ex jefe de la policía de la Ciudad de México.

Durazo, sobre quien pesaban acusaciones de toda naturaleza, sobre todo por su conducta licenciosa y sus nexos con delincuentes, tiene un expediente por demás interesante.

Antigua casa de Arturo El Negro Durazo, símbolo de la corrupción, conocida como el Partenón, ahora sede de la Academia Mexicana de Ciencia Foto José Carlo González/La Jornada

No   es solamente aquello que ya se sabía sobre su conducta sino datos sobre sus contactos en el bajo mundo del hampa.

Gobernación por ejemplo, llegó a tener un expediente completo que dio seguimiento a las actividades del presidente López Obrador cuando empezó a movilizar a trabajadores petroleros en el estado de Tabasco.

Así, todo lo que tiene que ver con Información digamos clasificada como secreta, ha ido arrojando luz a lo que seguramente originará nuevas investigaciones académicas.

Si los archivos se abren ésto puede abrir la puerta a nueva democracia.

Imagen de portada: Arturo «El Negro» Durazo, Jefe de la desaparecida Dirección General de Policía y Tránsito (DGPyT), hoy Secretaría de Seguridad Pública,  de la Ciudad de México, durante todo el sexenio del presidente José López Portillo, de 1976 a 1982, años dorados del priismo. Foto: internet