500 años de resistencia

Este 2019 se cumplen quinientos años después de la llegada de Hernán Cortés a las costas de Veracruz, y cada año se vuelve un reto más complicado para la sociedad lograr que haya justicia socioambiental en nuestro país.

Representación idealizada de la llegada de Hernán Cortés a México [Memoria Política de México]

FASOL / 4 Vientos

A pesar de todo este tiempo pareciera que seguimos igual, que la colonización no ha terminado.

El actual modelo de desarrollo, cuya política ideológica está basada en el extractivismo irracional de los recursos naturales por parte de grandes corporaciones y transnacionales, continúa representando, y quizás de forma más alarmante hoy en día, serias amenazas a la conservación de nuestro patrimonio biocultural.

A pesar de esto, miles de personas alrededor del mundo siguen sembrando esperanza, resistiendo y creando una realidad diferente, buscando alternativas que nos permitan convivir de una manera más amigable con nuestro planeta.

Les compartimos la palabra y el sentir de nuestro compañero Guillermo Rodríguez Curiel en relación a los 500 años de la llegada de los españoles a México.  Guillermo es mentor voluntario del Fondo Acción Solidaria (FASOL) en el estado de Veracruz.

Mural de Diego Rivera sobre la Conquista de México. Palacio Nacional de la Ciudad de México (Diario ABC, España).

Nada que celebrar

Hace quinientos años, en abril 1519,  arribaron a las costas de Veracruz  en los arenales de Quiahuixtlan, Hernán Cortés y sus soldados. Llegaron buscando el oro y los bienes naturales de las comunidades originarias.

Este ejercito usurpo con violencia, perpetrando asesinatos, despojo, robo, violaciones y ejecuciones en el territorio ancestral. La historia lo consigna como la conquista de México.

Ahora Veracruz vive asediado por las empresas extranjeras y mexicanas que continúan con la política del despojo, la violencia y la mentira. Pretenden destruir el territorio sagrado con los proyectos de muerte mediante  la instalación de mega  minería tóxica, fractura hidráulica, gasoductos, hidroeléctricas, zonas económicas especiales, autopistas, ampliación del puerto, agroindustrias y monocultivos.

Detalle del retrato de Hernán Cortés (1813), óleo sobre tabla de Joaquín Cortés (© Archivo General De Indias / Centro De Exposiciones Arte Canal)

Si el modelo económico dominantemente, extractivista y usurero, quiere terminar con la naturaleza y el trabajo, van a un buen ritmo y lo van a lograr. Digo, ¡si nos dejamos!

Afortunadamente los pueblos veracruzanos decidieron construir la R-existencia para defender  la naturaleza, nuestra casa común, pues cabe destacar que más de 500 mil hectáreas están concesionadas a los proyectos de muerte.

Los pueblos organizados de Actopan, Alto Lucero, Chiconqueaco, Yecautla, Juchique y Colipa argumentan que nada hay que celebrar pues han pasado 500 años y los dueños del dinero continúan robando, explotando, despojando y violentando a las comunidades.

IMAGEN DE PORTADA: Doña Marina y el conquistador. Primer encuentro de Malinalli con Hernán Cortés. Códice de Diego Durán. Siglo XVI. Biblioteca Nacional, Madrid (Crédito: Oronoz / Album).