Incierto el futuro de las energías renovables marinas en México

Depende del financiamiento e intereses de los inversionistas y los gobernantes, así como de diversos escenarios y vaivenes políticos.

Con la tendencia de crecimiento actual, se estima que su tasa de crecimiento en 2040 será de apenas 1.5%; esto sin incluir el viento y la geotermia.

Todos@Cicese / Fotos: Efraín Carpio

A lo largo de los años, el ser humano ha cubierto sus necesidades con recursos extraídos de la naturaleza. La obtención de energía es uno de los más importantes y que más ha cambiado gracias a la tecnología.

26 de febrero de 2019.- La energía que se obtiene de una fuente natural inagotable, ya sea por la gran cantidad de energía que contienen o por regenerarse por medios naturales, se le conoce como energía renovable. Esta no solo ayuda a proveernos de energía, sino que es un camino para reducir las emisiones dañinas para el ambiente y aminorar el cambio climático.

La doctora Vanesa Magar Brunner, investigadora del Departamento de Oceanografía Física del CICESE, explicó que el mar es una de esas fuentes interminables de energía, las cuales son fundamentales para reducir el dióxido de carbono (CO2) emitido por actividades del ser humano.

Existen diversos sistemas que pueden obtener energía de mares y océanos, a partir de oleaje, mareas, corrientes y de los gradientes salino y térmico, y aunque la tecnología avanza de forma rápida, actualmente el único método que ha logrado alcanzar un nivel de desarrollo considerable, es la energía eólica marina offshore. Con ella se pueden tener dispositivos de hasta 8 megawatts instalados; por esta razón es considerada como una medida de mitigación muy importante ante el cambio climático.

La investigadora Vanessa Magar (Fotos: Cortesía).

Existen otros sistemas de energía como las presas de marea, que son significativas por la fuerza que están tomando debido a la experiencia adquirida con la construcción de presas en tierra. Por otro lado, existe la hidrocinética marina, que es la consideración del potencial de energía de volúmenes de agua circulando libremente. Pueden tener dispositivos de 2 megawatts de capacidad instalada y tiene mucha más potencia e impactos menores que otro tipo de mecanismos.

“La energía hidrocinética se puede dividir en diferentes categorías dependiendo de las profundidades de la zona donde se encuentre. Se debe adaptar al ambiente ya que es corrosivo y violento”, comenta Vanesa Magar.

México se encuentra posicionado como uno de los primeros lugares en el mundo en aprovechamiento de energía geotérmica, y cuenta con muchos recursos en el mar sobre todo en el Golfo de California, lo que lo convierte en un recurso sumamente importante. En el caso de América Latina, la energía renovable que más se ha desarrollado es la hidroeléctrica.

Las energías renovables marinas se están investigando en el Centro Mexicano de Innovación en Energía Oceánica (CeMIE-Océano), un proyecto enfocado en evaluar el potencial generador de energía eléctrica del oleaje, corrientes marinas y gradientes salino y térmico, y que es financiado por el CONACYT y la Secretaria de Energía.

No todas las clases de dispositivos dentro de un mismo tipo de energía avanzan a la misma velocidad. De 1990 a 2003 se ha duplicado la producción de megawatts por diferentes tipos de energías, aun así, seguimos lejos de adoptar energías renovables y aún más, de energías renovables marinas. Dentro de los niveles de madurez tecnológica de acuerdo a la NASA (1989), el sistema más inmaduro es el de los gradientes salinos.

Modelo de Energía Mareomotriz (Imagen: Avatar )

Según la investigadora, el uso de energías renovables tiene múltiples ventajas y beneficios, el más importante es en el aspecto socioeconómico. Estas tecnologías pueden impulsar un crecimiento económico diferente al del gas natural o el petróleo debido a que se dan en otras regiones, impulsa el desarrollo de suministros, genera empleos e ingresos a nivel regional, ayuda a reducir la disparidades económicas y sociales, además de permitir el desarrollo de innovación en la parte comercial y reducir la dependencia de energías fósiles.

Por otro lado, hay varios aspectos que les dan desventajas competitivas con respecto a otras tecnologías. Existe poca claridad en qué tan competitivas son en términos de confiabilidad y costos. Los proveedores se tendrán que adaptar al tamaño de los proyectos y al lugar, lo que ocasiona que los costos sean tres o cuatro veces más altos. A su vez, como no se cuenta con un desarrollo tecnológico importante será difícil encontrar mano de obra especializada y que pueda operarla.

Existen otros límites tecnológicos, agregó, como el rango de velocidad que se tiene en cada sitio. Por ello, es muy importante hacer experimentos de campo y adaptar los dispositivos a las condiciones locales, ya que es difícil tener dos tecnologías que converjan. Al adaptarlo según la zona, el precio se vuelve más elevado.

El futuro de estas energías en México es incierto, ya que depende del financiamiento e intereses, escenarios y políticas. Con la tendencia de crecimiento actual, se estima que la tasa de crecimiento en 2040 será de 1.5%, esto sin incluir el viento y la geotermia.

Las oportunidades de trabajo se relacionan con el impacto ambiental que se puede tener en las comunidades costeras. Es importante enfocarse en dispositivos y tecnologías que permitan combatir el cambio climático, aprovechando la energía adecuadamente sin dañar el ecosistema.