MUSA VERDE: Antropocénica de la polinización

La polinización es el proceso por el cual las plantas con flor se fecundan y nos dan frutos tan diversos como la mazorca del maíz, los conos de los pinos o una vaina de vainilla. Las plantas no invierten en dotar de movimiento a los granos de polen.

Horacio de la Cueva / Foto principal: El País

El polen, transportado por viento o animales, llega así al óvulo de otras plantas. En la polinización a través de un animal (insecto, ave o murciélago), las plantas invierten en la producción de néctar que los animales usan como fuente de energía. Ambos se benefician, pero ni la evolución, la ecología o la tragedia se detienen aquí.

Nuestras mesas están llenas de los productos de la polinización. Plantas, frutos y frutas. Agave (tequilas y mezcales), aguacate, almendra, calabacita, calabaza, durazno, flores de adorno, frijol, girasol, higo, jamaica, manzana, naranja, nuez, pepino, pera, piña, pistache, pitahaya, plátano, sandía, tés de flores y frutos, tomate, tuna, vainilla… Todo esto, todas las plantas con flor y todos sus frutos comestibles son producto de la polinización.

Los ecosistemas y paisajes están llenos de flores y árboles que requieren de polinización para continuar su existencia. Muchas veces, como en el caso de las orquídeas, sólo hay una especie que los puede polinizar.

Polinización por mariposa (Cultura 10)

En la mayoría de los casos el nectar está colocado al fondo de la flor para asegurar que el animal lleve el polen a la siguiente flor. Como diría Cándido en Voltaire, es el mejor de los mundos posibles. En realidad, la polinización es el producto de millones de años de evolución conjunta de plantas con flores e insectos y otros animales para crear una relación de beneficio mutuo, una forma de simbiosis. De esta simbiosis se beneficia el resto del ecosistema. Nosotros aprovechamos ese servicio ambiental para alimentarlos.

¿Por qué un servicio ambiental? Porqué a un costo insignificante para nosotros obtenemos labor de polinización para producir frutos que sería imposible para trabajadores humanos hacer de forma tan eficiente y rápida. Tan importante es la polinización por abejas de la miel en la agricultura que en los Estados Unidos hay empresarios apicultores que viajan con sus panales rentándolos a los agricultores para los cultivos y árboles frutales sean polinizados. Además estos apicultores pueden vender la miel creada en los panales que transportan.

Hay menos abejas europeas y nativas polinizando el mundo. Algunas mueren, otras no llegan a tiempo. Si la tendencia continúa, que así parece, pronto no habrá suficiente polarizadores y alimentos en nuestras mesas.

La capacidad de polinización se ha colapsado. El colapso es atribuible a causas antropogénicas. El cambio climático global ha causado que en el hemisferio Norte las temperaturas aumenten más pronto a principio de año, recortando el invierno y adelantando la época de floración (lo mismo sucede en el hemisferio sur a mitad de año).

Polinización por abeja (Foto: Lavoz)

En consecuencia los insectos y otros animales emergerán de su hibernación o llegarán de los sitios a los que migraron en el invierno después de que las plantas que los nutren a principio de la temporada hayan floreado. Los polinizadores no encontrarán alimento en las flores, no habrá frutos en las plantas y no se generarán semillas para su reproducción. Consecuentemente los paisajes y ecosistemas se pauperizarán y se harán más frágiles a contingencias ambientales.

Hay dos razones por las cuales se están diezmando las abejas europeas en América. Por haberse originado de unos pocos panales su diversidad genética es baja. Esto las ha hecho susceptibles a una infección viral que se expande entre los apiarios de los Estados Unidos. La consecuencia es que la agricultura y la fruticultura dejen de producir los alimentos que llegan a nuestras mesas.

Otra causa de la muerte de abejas son los pesticidas basados en neocotinoides. Muchas plantas de jardín han sido impregnadas con estos pesticidas que “controlan plagas”, pero también matan insectos benéficos.Sin la remoción de estos pesticidas seremos los creadores de la hambruna que nos puede matar.

Árboles frutales y cultivos no polinizados se traducen en pérdidas en la economía agrícola y falta de alimento en nuestras mesas. Se desgarra la trama trófica (de alimentación) que mantiene el flujo de energía de los ecosistemas y los ecosistemas mismos.

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz, y el secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad!