Luego de tubo roto de aguas negras de la CESPE, hallan contaminación en playa de Ensenada (Video)

Una vez más el gobierno del estado cerró al público la playa Conalep I en la Bahía de Ensenada. En esta ocasión, la Secretaría de Salud del Estado negó información del nivel de contaminación que registra el sitio marino, y menos identificó a la fuente que la originó, pero la infección se dio a pocos metros de un tubería de aguas negras de la Comisión Estatal de Servicios Públicos (CESPE) que se rompió y provocó un zocavón en la avenida Pedro Loyola de la ciudad de Ensenada en cuyas inmediaciones, desde el sábado 19 de enero, existe un tiradero de decenas de miles de litros de agua residual sin tratamiento proveniente de un cárcamo de la misma paraestatal, afectando una parte del fraccionamiento Loma Dorada y el colegio Conalep.

4 Vientos / Gobierno de BC / Foto principal: El Vigía.

Miércoles 23 de enero del 2019, Ensenada, B.C.- En un escueto comunicado de prensa, la dependencia estatal se limitó a informar que la infección del océano con enterococos, un género de bacterias que comúnmente causan en los humanos infecciones en las vías urinarias, piel, aparato digestivo, oídos, ojos y el corazón, proviene “de un registro cercano” a la playa contaminada.

El comunicado dice: “El Subdirector de Protección contra Riesgos Sanitarios, Héctor Rivera Valenzuela, comentó que, en coordinación con el Comité de Playas Limpias de la ciudad, se emitió una instrucción de cierre precautorio de la zona, por lo que las actividades de recreación acuática no estarán permitidas, con el fin de evitar riesgos a la salud de las personas.

“Recordó también, que los criterios para considerar una playa riesgosa se basan en la cantidad de Enterococos por cada 100 mililitros de agua de playa, donde de 0 a 200 se considera apta para uso recreativo, y más de 200 como no apta para uso recreativo, siendo esto un indicador para prevenir enfermedades gastrointestinales.

Playa en la Bahía de Ensenada (Cortesía)

“Señaló que la mezcla de efluentes de aguas residuales sin tratar, representa un riesgo para el bañista, ya que una dosis infecciosa de los microorganismos puede transmitirse no sólo al tragar agua sino al estar en contacto con la piel, los oídos, ojos, cavidad nasal o tracto respiratorio superior, ocasionado enfermedades menores, tales como irritación de la piel, infecciones en oídos, ojos y aparato respiratorio, malestar estomacal y hasta diarrea.

“Rivera Valenzuela agregó que el propósito de brindar información a la población sobre los riesgos a los que se expone, es primordial para prevenir afectaciones en la salud, por lo que se considera fundamental atender las recomendaciones que emitan las autoridades competentes”.

Cabe recordar que al menos en una vez en 2013, y en tres momentos del primer semestre del año 2017 -marzo, abril y mayo- las playas de la Bahía de Ensenada se vieron profusamente contaminadas por derrames de aguas negras sin tratamiento. Nunca se aplicaron sanciones a quienes provocaron la contaminación que por momentos sobrepasó en hasta un 75 por ciento los máximos permitidos por organizaciones internacionales de salud pública. Aquí, algunos trabajos periodísticos que A los 4 Vientos publicó en esas fechas: