REDES DE PODER: Los escritores mueren de noche

Los cínicos no sirven para este oficio

Risyard Kappuschisnki

La posible nominación al ÓSCAR de Alfonso Cuarón por ROMA me da un gusto enorme.

Alfonso Torres Chávez/ A los 4 Vientos

Lo que está pasando con ROMA y con el caso de Yalitza Aparicio es digno de comentarse.

No me cabe en la cabeza que los mexicanos no soportemos el éxito de otro solo porque no es nuestro.

Me da un gusto enorme de Yalitza haya aparecido en la revista VOGUE.  Sus facciones indígenas son preciosas.

Gusto debería darnos que Cuarón podria ser nominado a los premios de la Academia pos su película ROMA, pero no, el asunto en México es siempre llevar la contra.

Si ROMA gana el ÓSCAR demostraremos que los mexicanos tenemos la capacidad de hacer las cosas.

Allí está el ejemplo de Guillermo del Toro con La forma del agua, que es una muestra de la gran capacidad de los mexicanos.

Somos talentosos eso ni duda.

¿Será entonces que nosotros mismos nos hacemos la guerra? O que nuestra propia envidia ante el éxito de los demás nos hace proferir cosas como los comentarios contra Yalitza Aparicio por su aparición en VOGUE son resultado de una envidia mal sana.

Es ese sentimiento el que nos mantiene aislados como sociedad. Es bueno que me vaya bien a mí, pero que no le vaya bien a otro porque entonces algo está mal, sino es a mí a quien reconocen.

Hace algunos días escuchaba un comentario de Daniel Bisogno con respecto a ROMA y la actitud de Yalitza Aparicio, al comunicador se le olvida que él también es mexicano, y que la prepotencia de un publicista no es necesariamente una manifestación de lo que piensa la actriz.

Desde luego que la película –y lo digo sin haberla podido ver aún- tiene amplias posibilidades de ganar, la filmografía de Cuarón es digna de premios.

Pero además ROMA simboliza otra cosa: es una muestra desnuda de la cultura y la sociedad mexicana y un reflejo los crisoles que habitan la ciudad de los palacios.

ROMA refleja además un elemento fundamental del que gozamos los mexicanos: la genialidad.

Cuarón es un ejemplo de persistencia. Demuestra que es posible lograr nuestros sueños y llegar a tener éxito, aún por encima de las envidias que nuestro trabajo pudiera despertar en otras personas.

Algo es seguro: Si Cuarón gana el ÓSCAR por ROMA, entonces todos los que lo antes lo atacaron, dirán : Sí claro, el premio es NUESTRO, viva México.

Es seguro que siempre habrá quien nos envidie, pero éxitos como el de ROMA y ALFONSO CUARÓN deben celebrarse.