CRÓNICA: Cómo una marcha pacífica de migrantes se salió de control

Desde la tarde del sábado 24 de noviembre en la Unidad Deportiva Benito Juárez —donde se encuentran refugiados alrededor de 5,500 migrantes—, un aproximado de 500 centroamericanos comenzaron a organizarse para pintar lonas y consignas para la marcha del día siguiente que iría del deportivo a la garita del Chaparral, la cual se rumoraba comenzaría a las 5 de la mañana.

Fotos y redacción por Elena Suárez

El pasado domingo 25 de noviembre a las 9 de la mañana un grupo de migrantes esperaba comenzar la marcha, la cual sería corta, puesto que la distancia entre el deportivo y la garita no son más de kilómetro y medio. La ruta planeada era cruzar un distribuidor vial que atraviesa la canalización del Río Tijuana para llegar a la garita: desde la mañana del domingo el puente ya estaba bloqueado por la policía federal.

Entre la gente de la caravana hay mucha desinformación sobre los procesos para solicitar asilo. Algunos saben que son procesos tardados y otros imaginan que es como la frontera sur de México en el río Suchiate y que de un momento para otro podrán cruzar. Sin embargo, en el cruce de Tijuana, siendo uno de los más dinámicos del mundo, la seguridad y los procesos migratorios son muy rigurosos.

Al no querer confrontar a la policía la marcha se fue por debajo del puente; unas personas con megáfonos les decían que esperaran al resto de la caravana pero los migrantes en la parte frontal comenzaban a cansarse. Hasta el momento permanece en anonimato la procedencia y el papel que juegan estas personas que no siempre ven por el bienestar de los refugiados ni los orillan a decisiones pacíficas, aunque la intención de la caravana tenga este carácter.

Cruzar por debajo del puente implica cruzar la canalización del Río Tijuana. Al hacer esto los ánimos subieron y la gente comenzó a correr. La policía mexicana no tenía contemplado que intentaran pasar por el cruce de México a Estados Unidos, paso que no tiene tantas barreras físicas para atravesarla.  La gente corrió y varias decenas lograron pasar los límites mexicanos, sin embargo fueron detenidos posteriormente.

Cuando la primera caravana se empezó a dispersar hubo una segunda agrupación formada mayormente por familias, mujeres y niños, quienes al ir más lento por lo complicado del cruce de la canalización, llegaron aproximadamente una hora después. De nuevo, dos hombres con megáfono empezaron a sonar las alarmas y a decir que les permitirían el paso a Estados Unidos, que siguieran avanzando  y los encaminaron a una parte donde quedarían acorralados entre la canalización y el muro fronterizo.

Cuando estuvo lleno de gente, la policía fronteriza de Estados Unidos les lanzó gas lacrimógeno. Esta serie de hechos nos obliga a preguntarnos, ¿quiénes son los hombres de los megáfonos que están organizando a la caravana que aparecen en estos momentos de caos? La gente viene desinformada, de una realidad donde ya no tienen nada que perder, que se ven forzados a arriesgar a sus hijos por algo mejor, y que además les incitan a ponerse en riesgo no fomentando la violencia, sino llevándolos a una emboscada donde del lado estadounidense ya los estaban esperando con gas lacrimógeno.

El mediocre manejo de la caravana migrante por parte de las autoridades municipales y estatales está generando un ambiente de desestabilización social en Tijuana, además de un clima de odio racial que parte de reacciones xenofobócias que criminalizan a los migrantes.

Los discursos proteccionistas de Trump hacen que este tipo de sucesos exacerben la percepción de la caravana como un peligro para Estados Unidos, y al cerrar las garitas por lapsos de tiempo, se afecta también a la personas que diariamente van a trabajar al otro lado. Todo esto sugiere que la caravana migrante, desde su formación, ha sido manipulada con fines políticos y económicos que van más allá de los intereses personales de cada uno de los migrantes centroamericanos.

La caravana nos afecta a todos. Tanto medios, migrantes, residentes y consumidores de información estamos siendo manipulados por intereses mayores. ¿Quiénes son esos hombres con megáfonos?, además ¿quiénes y por qué fomentaron una caravana que desestabiliza la frontera más dinámica del mundo? Preguntas por responder ante una crisis humanitaria que a todos y todas nos corresponde enfrentar.

Fotógrafa de Baja California. Estudiante de Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California, con formación en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Gestora Cultural en el espacio independiente Nube Nueve en Ensenada, donde se desarrollan talleres y conferencias en torno a la fotografía, las expresiones artísticas y las ciencias sociales. Actualmente forma parte del Colectivo Tropo y es editora de los Everyday Project @everydayensenada y @everydaybajacalifornia en Instagram, donde se busca fomentar una red de fotógrafos documentales, periodísticos y amateurs con la finalidad de mostrar la identidad de la región, dando prioridad a la inmediatez de la imagen a partir de los dispositivos móviles.