REDES DE PODER: Rapsodia bohemia de la intolerancia

Jhon Locke filosofo británico del siglo XVIII ya nos había advertido en alguna charla de esas que osaban tener entre velas y vino sobre la intolerancia a lo diferente.

Alfonso Torres Chávez/ A los 4 Vientos

En su obra Ensayo sobre la tolerancia, publicada en 1667, Locke nos habla de la existencia de una convivencia social pacífica con base en la tolerancia. ¿Qué es entonces este concepto? Sencillamente se refiere al hecho de que los seres humanos sean capaces de convivir pacíficamente con aquello que es diferente. En este ámbito caben las discapacidades, las preferencias sexuales (haremos una acotación más adelante) y las discapacidades físicas, así como en general todo aquello que nos hace diferentes al resto de las personas.

México es uno de los países cuya cultura está sentada sobre la intolerancia, es evidente que no podemos generalizar, pero socialmente no estamos educados aún –aunque haya personas que sí respetan a los demás- para aceptar las diferencias físicas, mentales, o de cualquier otro tipo que las personas pudieran tener.

La sociedad no se ha abierto lo suficiente y no es una cuestión de machismo solamente, sino de cultura, de educación etc.

Pueden escribirse infinidad de páginas al respecto y el debate sería infinito. Después de Locke, Montesquieu, Rousseau y otros teóricos han escrito ensayos sobre la importancia de la tolerancia.

Es distintivo por ejemplo el análisis de la exposición de motivos de la reforma constitucional de 2011 al artículo Primero. Hoy se lee que en los Estados Unidos Mexicanos está prohibida toda discriminación motivada por el origen étnico o nacional, las capacidades diferentes o las preferencias sexuales, pero este vocablo que al principio solo se reducía a preferencias, tuvo que ser aclarado, aunque para obtener dicha aclaración fue necesario que un grupo de la sociedad civil interpusiera un amparo en contra de una autoridad del sector salud por motivos de discriminación ante la negativa de un servicio público, basado solamente en las preferencias sexuales del paciente.

El amparo se ganó en primera instancia pero la autoridad no acató el fallo, y a través de sus abogados apeló la resolución del juez, al contestar este el asunto se fue hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que resolvió que el texto del artículo Primero Constitucional debería ser INCLUSIVO, aclarando además que debería hacerse referencia específica hacia las preferencias sexuales de las personas. En virtud de dicha consideración del más alto tribunal, se reformó nuevamente el precepto para decir: En los Estados Unidos Mexicanos está prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, las capacidades diferentes o las preferencias sexuales.

Aunque hemos avanzado con la emisión de normas y protocolos de actuación, aún tenemos un largo camino que recorrer.

Eventualmente la sociedad terminará por respetar a los demás, esto es una cuestión de evolución cultural.

Se debe enseñar desde la más tierna edad a respetar a las personas, a aceptar las diferencias que existen y entonces llegaremos a ser una sociedad verdaderamente abierta.

Aun en las escuelas, en foros de discusión, se debe hablar abiertamente al respecto y admitir que la sociedad aún es intolerante.

QUEEN, la película. Foto: internet/Cinepremiere.com

La película Bohemian Rapsody que se acaba de estrenar sobre Freddy Mercury y el grupo QUEEN es un documento fílmico que valdría la pena ver, porque además de ser una fuerte candidata al ÓSCAR y estar excelentemente bien hecha serviría para impartir una cátedra sobre la tolerancia.