Felipe Cuamea intenta impedir que Solorio y Galaz sean candidatos a Rector de la UABC

¿Violenta la autonomía de la UABC el amparo otorgado a Daniel Solorio Ramírez y Jesús Fco. Galaz Fontes para participar como candidatos a rector?

Daniel Solorio Ramírez y Jesús Fco. Galaz Fontes

Luego de que el Juez 4º de Distrito ordenó a la Junta de Gobierno (JG) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) no considerar la Fracción V del Artículo 75 del Estatuto General de la Universidad para efectos de considerar como candidatos a rector al Mtro. Daniel Solorio Ramírez y al Dr. Jesús Francisco Galaz Fontes, fuimos incluidos en la lista de los 21 candidatos publicada por la JG el pasado miércoles 14 de noviembre.

En ese mismo sitio se encuentran disponibles los CVs y los Proyectos de Planes de Trabajo de cada candidato(a)

Felipe Cuamea Velázquez, presidente de la Junta de Gobierno de la UABC. Foto: internet

No obstante el amparo concedido, el presidente de la JG, el Dr. Felipe Cuamea Velázquez, presentó el 9 de noviembre un Recurso de Queja en el que, esencialmente, reclama que se está interviniendo en la autonomía que la universidad tiene para nombrar al rector(a). Se le recuerda al Juez, citando una jurisprudencia pertinente, “que la autonomía de las universidades públicas confiere a éstas la facultad de autoformación y autogobierno acotada constitucionalmente… En este sentido el amparo es improcedente contra el acto derivado del ejercicio de la autonomía universitaria, consistente en el nombramiento del rector de la universidad, por lo que debe sobreseerse en el juicio al no estar sustentado en una relación de supra a subordinación respecto de los gobernados, ni apoyado en una facultad de imperio susceptible de causar perjuicio en la esfera jurídica de éstos.”

La cuestión es una muy importante y merece que no solamente los profesionales del derecho estén enterados de ella, y por ello compartimos las siguientes reflexiones alrededor de este Recurso de Queja que reclama que nuestro amparo está violando la autonomía universitaria de la UABC.

No consta de manera abierta que los presidentes de la JG y el Consejo Universitario (CU) hayan consultado y obtenido la aprobación de sus respectivos cuerpos colegiados para presentar el Recurso de Queja aludido. ¿Por qué un cuerpo colegiado no se comporta como tal? ¿Qué es lo que pretenden nuestros colegas al insistir que no tenemos derecho a participar en el proceso de elección de rector(a) en curso? ¿Cerrar la puerta a una apertura de parte de la UABC que podría abrirla a aires más frescos que los que se respiran en ella desde hace ya varias décadas?

La UABC requiere vientos frescos de democracia. Foto: internet

El Artículo 3º, Fracción VII de la Constitución afirma:

Las universidades y las demás instituciones de educación superior a las que la ley otorgue autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse a sí mismas; realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo con los principios de este artículo, respetando la libertad de cátedra e investigación y de libre examen y discusión de las ideas; determinarán sus planes y programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico; y administrarán su patrimonio. (énfasis nuestro)

¿Significa esto que las universidades autónomas pueden gobernarse a sí mismas bajo una completa discrecionalidad? ¿Podría, por ejemplo, considerar la JG que pueden reunirse en cualquier momento que lo decidan y elegir al nuevo rector(a)? ¿Por qué el texto transcrito El Obsérvese que el texto arriba referido usa términos como “determinarán” y “fijarán.” La razón es que la autonomía establece, para evitar la arbitrariedad, que las universidades tienen que determinar y fijar cómo se van a conducir respecto a planes y programas de estudio, así cuáles serán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico que respetará. La Fracción VII no es exhaustiva, pero el espíritu es que las universidades autónomas tienen que formular y respetar una normatividad interna para conducirse de acuerdo a ella también en el caso del nombramiento de un nuevo rector(a).

El nombramiento de rector(a) de una universidad autónoma tiene dos componentes que el reclamo de la JG de la UABC confunde. Tiene un componente procedimental y un componente de un acto decisorio. Mientras que el componente procedimental se refiere a asuntos cómo quién puede participar, los tiempos del proceso y los criterios bajo los cuales se realizará la elección del rector, el acto decisorio es aquel en el cual se toma la decisión por la instancia legalmente facultada para hacerlo (en este caso la JG).

Aunque hemos hecho explícita nuestra postura en cuanto a que es factible encontrar formas de elección de rector más participativas, nosotros no estamos cuestionando la facultad legal que tiene la JG de nuestra universidad bajo la legislación vigente. Eso sí, es imprescindible que la etapa procedimental se apegue a la normatividad establecida y a la convocatoria por ellos mismos acordada.

Dr. Jesús Francisco Galaz Fontes, candidato a rector de la UABC

¿Puede reunirse la JG el día de mañana y nombrar rector(a) amparándose en que es la autoridad legalmente facultada para hacerlo? Nosotros sostenemos que no, que la autonomía universitaria tiene límites: los de la Constitución, los de la Ley Orgánica de la UABC, los del Estatuto General de la Universidad y, así mismo, los de la Convocatoria emitida por la propia JG. Además la JG, como toda autoridad, debe fundar y motivar todos sus actos relacionados con sus decisiones.

Cuando todos los anteriores ordenamientos son congruentes entre sí, no existe problema alguno en cuanto a qué es lo que la JG tiene que hacer para legitimar su decisión; tiene que seguir todos los ordenamientos pertinentes y ya. Pero ¿qué pasa cuando existe una contradicción entre algunos de estos ordenamientos? Muy sencillo, prevalece la norma jurídicamente superior. Por ello, estando el proceso de elección de rector(a) en su etapa procedimental, la JG debe apegarse a la convocatoria emitida, excepto en aquello que el Juez 4º de Distrito le ordenó no considerar.

Repetimos, nosotros no estamos cuestionando la facultad de la JG de nombrar al próximo rector. No estamos, como lo señala el Recurso de Queja interpuesto “impugnando las normas que rigen el proceso de nombramiento de rector de una universidad autónoma por ley, como lo es la UABC.” Lo que hemos cuestionado es que, en el contexto de una tradición no examinada críticamente, el Estatuto General de la Universidad conculca el derecho a participar en el nombramiento de rector(a) a un conjunto de individuos, entre los que nos encontramos nosotros, de participar en dicho proceso de nombramiento.

Muy al contrario de cuestionar las normas en cuestión, lo que demandamos es que se apliquen de acuerdo a principios jurídicos comúnmente aceptados y, con ello, la JG, y por lo tanto la UABC, no se autolimite en cuanto al abanico de candidatos de entre los cuales pueda elegir al que habrá de coordinar el trabajo de todos los universitarios en estos tiempos que se avecinan.

Maestro Daniel Solorio Ramírez, candidato a rector de la UABC. Foto: internet

Un elemento muy importante para el desarrollo de un gobierno efectivo es que éste goce de legitimidad, y no solo que pueda argumentar que la ley está de su parte, y que ésta la faculta para obrar en uno u otro sentido. Ojalá y nuestra Junta de Gobierno, ahora que intenta desligarse de un pasado muy evidentemente plegado a personajes individuales, sea lo suficientemente madura para proseguir este proceso de nombramiento de rector(a) sin intentar, a cada vuelta de la esquina, estar poniendo obstáculos a aquellos que no nos ajustamos a sus expectativas de orden y control, y presentamos una visión alternativa de universidad.