SALTO CUÁNTICO: De aeropuertos y consultas

“La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes.”

Charles Bukowski

Hay que prestar mucha atención a los organismos mediáticos encargados de poner limón a las heridas abiertas de México. MILENIO noticias y todas sus filiales dependientes del consorcio Televisa, tienen la encomienda por parte de los grupos de poder económico, de retratar al nuevo futuro presidente Andrés Manuel López Obrador como una especie de “caricatura” amorfa, sin sentido y cargado de “ocurrencias” políticas tesoneras.

José Luis Treviño Flores/ A los 4 Vientos

Debe entenderse en su única y objetiva dimensión la razón por la cual, todas las baterías de señalamientos están direccionadas a la construcción de Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México. La obra en sí, es un símbolo del poderío macroeconómico especializado en pasar por encima de quién sea y lo que sea con tal de implementar a cualquier costo, humano, social, ambiental y económico, un proyecto que consolidaría ganancias monumentales para ese único y cerrado grupo de poder conocido por todos del cual forman parte Carlos Slim, los Hank y cada uno de los que llamaron a “razonar” el voto amenazando con la “peligrosidad” de un hombre que según ellos pondría al país entero en camino la “Venezualización”.

Javier Jiménez Espriú, próximo titular de la SCT,escucha a los vecinos de las comunidades aledañas a la zona donde se construye el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Es un académico, ingeniero mecánico y político mexicano; fue Subsecretario de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes durante el sexenio de Miguel de la Madrid y Director General de la Compañía Mexicana de Aviación de 1994 a 1995.

Amparados los empresarios en la consulta popular propuesta por Andrés Manuel López Obrador, donde en un ejercicio sin precedentes en la historia nacional, pone a consideración del pueblo de México una mega inversión que no solo es producto de lo antes mencionado en materia macroeconómica, sino que involucra en todo sentido las finanzas públicas; arguyen la imposibilidad de opinar por parte de los mexicanos en temas que no son de su conocimiento en cuestiones técnicas y tecnológicas, que el pueblo “no sabe” lo apostado en el Lago de Texcoco, que rebasa su nivel de comprensión.

Pongámoslo así, si bien es cierto que los niveles de ingeniería aeroportuaria implementados en el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México son exclusivos de expertos, no son los únicos expertos aquellos que respaldaron la obra, tampoco son infalibles y mucho menos son todopoderosos. Cada inversión de gran envergadura le atañe al país entero en todos los niveles puesto que están comprometidos los dineros de los mexicanos. La democracia participativa conlleva a saber escuchar a todos los involucrados en una nación, desde el más humilde habitante de los lugares aledaños al Lago de Texcoco, hasta las etnias y barrios que durante generaciones han procreado una forma de vida. También el resto de la República porque vivimos en el mismo suelo y sí tiene impacto directo e indirecto cada decisión macroeconómica. La oligarquía nacional está acostumbrada a pisotear todo a su paso para hacer valer sus proyectos de inversión sin consultar a nada ni a nadie, por supuesto a comprar a la clase política encargada de las leyes para hacerlas a modo. 

Nunca antes habían sido confrontados, nunca antes les habían dicho que no y por supuesto nunca habían perdido una elección presidencial. Sus monigotes presidenciables siempre hicieron su voluntad, no pagan hasta ahora los impuestos reales, los difieren y la mayoría de las veces quedan condonados. ¿Cómo no iban a molestarse? Pero claro que van a criticar y a tratar de dilapidar una consulta popular. Los mexicanos debemos aprender a opinar, no solo a votar como lo hicimos el pasado 1º de julio, el país es nuestro, de todos y aunque los empresarios generen empleos, éstos no deben ser producto de prácticas esclavistas.

El presidente Enrique Peña Nieto acompañado de Carlos Slim Helú y otros de sus más cercanos. Foto: Cuartoscuro.com

Son décadas de sometimiento a un régimen dictatorial que nunca ha permitido más verdad que la suya. Voltear la mirada a socialdemocracias pujantes que tienen menos territorio que el nuestro y menos riquezas naturales, México no es pobre, está secuestrado por una minoría rapaz, insensible y asesina. No hagamos de la consulta un ejercicio simplista sin trascendencia, es fundamental en el proceso de reconstrucción nacional.

El periodismo comprado por las élites es especializado en manipular la información, lo hace y lo seguirá haciendo puesto que representa intereses contraídos en cada rubro socioeconómico.

Es horrible seguir escuchando, a Carlos Marín, a Carlos Puig y Loret de Mola como vulgares mercenarios con invitados a diario de la talla corrupta de un Vicente Fox o Diego Fernández de Cevallos y no digo que no los escuchemos como mencionó Elena Poniatovska en un arranque de euforia cuando recién el triunfo Lopezobradorista, que dijo estar c0ntenta de no tener que escuchar a Diego Fernández a diario, corregida por Carmen Aristegui y la mención de que en una democracia todas las voces cuentan. Debemos aprender a discernir y poner en la balanza cada opinión y debate, tenemos la obligación de entrar al debate y seguir votando por lo que consideremos justo y viable.

AMLO no significa el todopoderoso presidente ganador, solo no podrá ante la jauría neoliberal, los que lo llevamos al triunfo seguimos aquí y debemos conservar el ejercicio democrático conquistado. El congreso ya ha dado muestras de congruencia aprobando leyes populares y derogando las que no los son. Nuestro presidente electo regresó a tomar las plazas públicas para hacer un poder ejecutivo itinerante y cercano, también para recordarles a los gobernadores que hay un presidente distinto y que no va a permitir corrupción.

AMLO cierra gira de agradecimiento en Chiapas. Foto: internet

Y con justa posición debemos también estar con las antenas muy atentas a que el próximo nuevo régimen no caiga en prácticas anquilosadas, que no se corrompa el triunfo por intereses personales.

México no debe ser ya botín de esa minoría, México merece entrar al mundo globalizado con dignidad, como un pueblo respetado y participativo, con los derechos humanos por encima de todo y con representantes honestos en todos los niveles de gobierno.

 

“La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas y la existencia de medios para resolverlos.”

Enrique Múgica Herzog 

Imagen de portada: equipo de organizadores de la Consulta Ciudadana sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Foto: internet