SALTO CUÁNTICO :  Ruinas sobre El Escorial

“No me insultes, no eches más ignominia sobre mí -dijo Monsalud con emoción profunda, y antes que colérico, conmovido y sin aliento-. Soy un desgraciado, el más desgraciado de los hombres. Si no tienes lástima de mí, guárdame al menos la consideración que merece el infortunio… ¿Me aborreces? ¿Te estorbo? ¿Te soy odioso? ¿Te molesta que viva? ¿Te mortifica que respire el aire que Dios hizo para todos? Pues delátame, denúnciame… Marcha delante y te seguiré.” (Benito Pérez Galdos)

El coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), en el Congreso del Estado de Chihuahua, Fernando Álvarez Monge expresó que “(…) es un indicativo de seguridad que el mismo gobernador, Javier Corral Jurado salga a correr por las calles.” 

José Luis Treviño Flores/ A los 4 Vientos

¡Vaya expresión “inteligente” la del “atinado” e “iluminado” diputado! Correr rodeado de guaruras, con la logística del aparato de seguridad que caracteriza a nuestro gobernador, seguramente es indicativo de su clásico exhibicionismo. No es una muestra de valentía. Tampoco indica que en el Estado haya seguridad. El flamante diputado sí que supo cómo llegar al apedreado ego de Javier Corral, justo cuando Don Camilo Cienfuegos, Secretario de la Defensa Nacional, declaró que “ya no había cobija para Chihuahua.” Más el agregado de la liberación de Alejandro Gutiérrez Gutiérrez “La Coneja”.

Tal parece que al Gobernador se le hace bolas el engrudo, hace discursos fuera del recipiente y arenga cual sofista frustrado. Sus asesores, si es que los tiene, debieran aconsejarle que renunciar no es tan malo, todo lo contrario, pudiera ser un auto rescate político, irse con la única gracia de haber tenido sentido común, mínimo. Porque a estas alturas ya tiene perdidos la credibilidad, el liderazgo, la imagen, el prestigio y su muy amada oratoria.

Aferrarte a un puesto donde eres incompetente, solo se explica con una profunda ignorancia de ti mismo, o la firme convicción de saberte perdido y no tener opciones extras, así que permaneces hasta el final, cuando ya se agotó toda posibilidad de reparar los daños y te hundes en tu miseria.

Javier Corral escribió en su Facebook, en octubre 2017: «Mi mejor tiempo en distancia de 15.41 Km, sobre el bordo del Río Bravo en Ciudad Juárez», cuando se preparaba para la Segunda Carrera de Liberación «Korima Comparte» que se realizaría en Juárez el 12 de Noviembre, bajo el slogan: «¡Se más fuerte que tus excusas, y corre para ayudar!

El ejercicio público de gobernar no es tarea sencilla, nadie dijo eso y nadie lo ha dicho, nunca un ciudadano argumenta que estar al frente de un cargo de elección popular sean enchiladas, pero cuando el gobernante a cargo incurre en actitudes y acciones ajenas a su responsabilidad, más aún, ignora los más elementales protocolos y cercanías al sentir de sus gobernados, por supuesto que se le debe expresar. 

Cuando un gobierno está haciendo bien su trabajo, se refleja en la vida cotidiana, es inevitable. La empatía, la sensibilidad, el humanismo, la inclusión, la equidad, la justicia, no se pueden ocultar, son aspectos muy chismosos de una sociedad. Como los son la impunidad, la injusticia y la corrupción. Entonces, si Javier Corral no quiere molestarse porque se habla de su desempeño, que realice acciones acordes a su deseo de ensalzamiento y admiración popular. 

Salir a la calle sin más protección que la ropa puesta y los sentidos alertas, por supuesto que da miedo, salir a correr como lo hace el gobernador Javier Corral, rodeado de guaruras armados hasta los dientes, no solo brinda seguridad, también otorga la capacidad de declarar sandeces cuando la realidad del gobernante está alejada de la realidad de los ciudadanos. 

Las personas desean vivir en paz, quieren ir a su trabajo y actividades diarias sin temor, no es mucho pedir, pero cuando las autoridades están hasta el cogote infiltrados por sabrá qué “demonios oscuros”, es cuando se necesitan los exorcismos políticos, hacer acopio de todos los mecanismos al alcance para extirpar lo podrido y sanear el espíritu de servir a la ciudadanía. 

Un hombre asesinado a plena luz del día, en una calle cercana al viaducto Díaz Ordaz de Ciudad Juárez, yace sobre el pavimento,  mientras que un padre de familia corre con un hijo en brazos y lleva de la mano a otro de sus hijitos para evitar que vean la escena sangrienta. 02 de agosto de 2018. Foto: Nacho Ruiz/Cuartoscuro.com

La peste llega hasta el cielo ya, se observa desde lejos, no hay confianza, ni certeza, la incertidumbre normal por el día siguiente se convirtió en el terror de otro día en la desolación. Los niños observan afuera de sus escuelas muerte y violencia, las mujeres cuentan los días rogando no ser violentadas o desparecidas al igual que todos; se pide a Dios no estar cerca de balas perdidas o ser confundidos, cruzarse con algún desesperado adicto que por nada te asesina. Señor diputado Fernando Álvarez Monge, eso no es indicativo de seguridad, su comentario lo deja en una posición elitista, insensible y muy poco informado, da escozor pensar cuáles serán sus decisiones legislativas.

La mayoría de los ciudadanos chihuahuenses decidió otorgar el triunfo a Javier Corral en el 2106, dejándose llevar por un discurso apasionante de un “nuevo amanecer” que se convirtió en un despertar amargo y sangriento. Ahora, más de 30 millones de mexicanos llevaron a la presidencia de la República y al Congreso de la Unión a una nueva fuerza política llenos de esperanza, y por eso se espera con ansias la revocación de mandato para echar fuera del nuestro Estado a quien osó engañar, mentir y prometer sobre los más sentidos anhelos del pueblo de Chihuahua.

Las cúpulas están siendo tocadas, ya no es solo al ras del suelo donde estamos los olvidados, la inseguridad ganó terreno a los más altos niveles, ahí es donde esperamos que esos encumbrados y egoístas pudientes entiendan cuánto se sufre en la ignominia y que como seres humanos vivimos en el mismo suelo. Permanecer en la indolencia y la negligencia, fingir que por tener recursos suficientes pueden mantener al margen a quienes sustentan su riqueza, es como tratar de obtener agua sin abrir la llave. 

La entidad no puede ser productiva ni segura en tales condiciones, tarde o temprano se paga la factura al contado por pretender ser intocables, no hay “dioses del olimpo”, ni oráculos precisos, pero la cruda realidad, esa, es implacable.

“La mejor arma política es el terror. La crueldad impone respeto; los hombres podrán odiarnos, pero no queremos su cariño, sólo queremos su miedo.”

Heinrich Himmler

Imagen de portada: El Gobernador de Chihuahua. Javier Corral Jurado en el arranque de la Primera Carrera de la Liberación. Foto: internet