REDES DE PODER:  El ’68 mexicano

A unos días del cincuenta aniversario del movimiento estudiantil del 68 es bueno remover el pasado para curar las heridas. La historia oficial del movimiento cuyos primeros visos están desde junio de 1968 ya es conocida.

Alfonso Torres Chávez/ A los 4 Vientos

Las transfiguraciones de sus protagonistas también son conocidas. De los que quedan aún vamos en el camino, pues ya se han ido Raúl Álvarez Garín, Luis González de Alba, Marcelino Perelló Vals, Heberto Castillo, entre otros.

De los referentes históricos que tenemos hay por donde se le busque. La noche de Tlatelolco de Elena Poniatowska es ya un referente obligado para conocer la génesis del movimiento. González de Alba es el autor de Los días y los años, (1971) que es su propia crónica de su estancia en la cárcel de Lecumberri y de su participación activa en el movimiento de 68.

Cuando Poniatowska Publicó La noche de Tlatelolco inicio un férreo debate con González de Alba que la llevó a declarar: “el odio de González de Alba me persiguió toda la vida”.

Si el odio se persigue de nacimiento, más parecía una cuestión de fobias.

El movimiento de 68 marcó a  toda una generación, por eso ahora cuando se ve a miles de jóvenes salir a la calle cada 2 de octubre uno se pregunta: ¿Entenderán realmente las razones y motivaciones del 68? Ubicar a los jóvenes sería importante. Y no lo digo porque no tengan derecho a la marcha cívica, sino porque para marchar por 1968 implica entender uno de los momentos históricos más desgarradores del país.

El mundo del 68 era el de una convulsión social, tan profunda que caló hondamente en el imaginario colectivo.

Las melenas de los jóvenes, las faldas cortas de las mujeres, la liberación sexual que hizo a jóvenes empezar a vivir una libertad sexual inusitada con el uso de anticonceptivos, fue considerado como el movimiento seminal de la liberación sexual.

Es así, que el 68 transformó por completo la vida social del mundo. En la época del Che Guevara y la revolución cubana, todos los jóvenes buscaban con ahínco esa libertad en un mundo donde se sentían presos y a ello hay que agregar a la momiza, que no entendía nada y se escandalizaba de todo.

El 8 de octubre de 1967 , un año antes del Movimiento Estudiantil de México, fue asesinado el líder guerrillero Ernesto Che Guevara, inspirador de ideales revolucionarios de libertad y justicia. Foto: internet

Era la época de Lennon, y de otros muchos que buscaban a través de su arte la libertad y la paz del mundo.

La conclusión del 68 fue apoteósica: la matanza de Tlatelolco marcó el fin del sueño libertario, pero abrió la puerta a la democracia de la que hoy gozamos –aunque sea en parte.

Imagen de portada: 50 años después de la masacre de Tlatelolco, los estudiantes de la UNAM se movilizan en decenas de miles exigiendo erradicar a los “porros”, grupos de golpeadores de estudiantes, de la Máxima Casa de Estudios del país. Foto: