SALTO CUÁNTICO: Conviene al poderoso ser piadoso

Ya me tienen cansado los panistas, los  príistas y la agrupación Mexicanos Primero con su estúpida defensa de la reforma educativa. Que se den una maldita vuelta a las escuelas. Siguen igual o peor, no existe ningún avance, ni material, ni pedagógico. ¿Qué demonios defienden? ¿A qué fórmula se apegan cuando aseguran con paternalismo hipócrita que buscan el bienestar de los niños y las niñas?

José Luis Treviño Flores / A los 4 Vientos

Y los empresarios que juran haber visto a la palomita del espíritu Santo cuando se aprobó la evaluación punitiva y que ahora sí los maestros iban a enseñar de verdad. Mejor les pregunto, ¿en dónde están los recursos para el equipamiento de los planteles? Porque hasta la fecha no hemos visto un centavo. Los invito a pasar una jornada semanal escolar tras los muros de una de las miles de escuelas sin mobiliario decente, sin clima, a comer en las cooperativas alimentos baratos y sin nutrientes, que cuestan arriba de 30 pesos diarios si no es que más. ¿Dónde están los subsidios para comedores de calidad, y la infraestructura que permita ambientes de aprendizaje?

Los maestros siguen poniendo de su bolsillo para salvar necesidades elementales y los padres continúan subsidiando a las instituciones.

Si tanto anhelan que México esté a la altura de países desarrollados en materia educativa entonces desaparezcan la educación privada y direccionen todos los recursos al rescate de una educación pública donde ricos y pobres asistan con todas las garantías para crear inclusión, humanismo y visión de futuro compartido, exactamente como en los países que envidian, que crecieron de manera extraordinaria al invertir y apostar todo por el bienestar común. ¡Pero claro que no! Cómo van a compartir sus hijos pupitres con niños pobres, no, impensable, para eso están sus colegios privados. Sigan soñando con sacar al país del atolladero sin invertir, ahí seguirán. Son una partida de buitres maliciosos de doble moral.

Imagen publicada en internet por SinEmbargo.

Generalmente mi estilo de redacción es diferente pero cada vez que deseo abordar otros temas para establecer comunicación diversificada, vuelven a la cargada con la maldita cantaleta de que sus fórmulas neoliberales son la “panacea”, el  “progreso” y “rumbo” que el país necesita, no saben o no quieren escuchar. Ya replantearon una y otra vez su gastado discurso y no hemos salido de la mediocre “ráscale aquí para rellenar acá”. Todas las estafas imaginadas ya las realizaron, todos los gobernadores corruptos que saquearon a los Estados ya nacieron, ya huyeron y para que no se vea tan descarado eligieron a uno para pagar el pato (Javier Duarte), pero con su familia rica y con privilegios carcelarios. De verdad, ¿no se hartan de observar que nadie los quiere, nadie los escucha, nadie lo quiere de vuelta? Es increíble escuchar al senador Juan Manuel Fócil Pérez, del PRD mencionar: “Yo sugeriría que en vez de que estén haciendo apuestas de que no le va a quedar ninguna coma, ni ningún punto a esa reforma, la mejoremos para que México pueda ser competitivo con otros países”. Ahí está la fórmula que mencioné líneas arriba, nada se puede mejorar desde la perspectiva de placebos institucionales. No solo no debe quedar ni un punto ni una coma de la mal llamada reforma educativa, tampoco deben seguir ocupando curules quienes argumentan con sus intereses y no con los del país.

La educación finlandesa. Foto: internet

Son pocos los grandes capitales de algunos países que lograron dar el “salto cuántico” hacia el crecimiento compartido, pero ahora son potencias en materia educativa, bienestar social, nivel de vida y justicia social como Finlandia por mencionar uno. Para que nuestro país, con su enorme bagaje cultural, riqueza natural, diversidad y talento logre ese salto, la oligarquía nacional junto a la clase política deberán creer que su trascendencia histórica se fundamenta en, precisamente, apostar todos los esfuerzos y recursos al único terruño que poseemos en el globo y que por más que se aferren al todo es mío, llegará el momento en que otros grandes capitales se sigan adueñando de culturas como la nuestra, que ha sido incapaz de erradicar la desigualdad, el despojo, el descarte, la humillación, el clasismo y una de las más retrógradas formas de gobernar.

El coloniaje lo tenemos metido hasta la médula, pero ya aplicamos la primera “sangría” al votar masivamente por un cambio, ahora hay que afianzar ese triunfo y permitir que crezca la esperanza por un México diferente, el que soñamos todos, ya dejamos atrás él nunca se va a lograr  sacar al PRIAN del poder, ya lo hicimos ¡créanlo! Ahora no debemos soltar ese poder de transformación que el voto tiene, ahora sigue exigir al nuevo gobierno que cumpla sus promesas y aprender a escuchar para discernir. Porque ni la clase política, ni los grandes capitales funcionan sin nosotros y nosotros somos más.

Así que, ya sabemos el talante del tigre, no quieran soltarlo. 

“Es difícil liberar a los necios de las cadenas que veneran”

Voltaire

Imagen de portada: Pobreza y educación, educación pobre en México. Foto:interet/Otras Voces en Educación