DANZAR HASTA QUE LLUEVA: Ecos del Foro “Morena Jóvenes”

El entusiasmo del primero de julio seguirá creciendo en los tiempos venideros.  El pueblo (y en especial la juventud de edad y de corazón) sigue depositando su esperanza en el sólido liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, el presidente con mayor legitimidad en toda nuestra historia nacional.  Tuve el honor de ser uno de los ponentes, por invitación de los coordinadores Michel Sánchez y José Ramón López Hernández.  Escuché múltiples propuestas y discursos y críticas de todo tipo, en este foro realizado el sábado 25 de agosto, en Mexicali

Daniel Solorio Ramírez/ A los 4 Vientos

 A continuación mis conclusiones:

Jaime Bonilla debe dejar sin más demora la dirigencia de MORENA Baja California. Tres cachuchas son demasiado.

Jaime Bonilla Valdez y sus tres cachuchas (a contracorriente de los estatutos de su propio partido) actualmente es senador de la República y presidente estatal de MORENA, pero también ha sido designado como coordinador delegado del gobierno federal en Baja California, cargo que ejercerá a partir del primero de diciembre de 2018. Foto: internet/ La Crónica.com

AMLO, que seguramente debe tener por lo menos unos cien bonillas sembrados por todo el territorio nacional, ya le pagó su apoyo con exceso. Primero lo hizo diputado y hoy senador.  Tal vez le confirme la coordinación del gobierno federal en Baja California.  Yo no lo sé.  Lo que si me parece claro es que para el morenaje, Jaime Bonilla es ya un obstáculo. Representa los negocios más turbios al amparo del poder.  No es lo que AMLO y MORENA necesitan para Baja California. Tres cachuchas son muchas cachuchas.

MORENA Baja California necesita un liderazgo sólido y honrado, electo democráticamente. La dirigencia nacional  a cargo de Yeidckol Polevnsky, ya debiera tomar cartas en el asunto.  Insisto: tres cachuchas para Jaime Bonilla son muchas.  Bonilla no es, ni con mucho, el López Obrador de Baja California.  Ni de lejos.  No debe abusar de la amistad que AMLO le ha dispensado.

Ya están encima las elecciones municipales y estatales en Baja California.  Necesitamos candidatos bien vistos por el morenajeNo sirven los trepadores extraídos del PRIAN. 

Ciertamente no hay liderazgos visibles, pero puede haberlos mediante un esfuerzo honrado de participación política, digno del gran liderazgo nacional que pudo construir a MORENA en solo cuatro años. Jaime Bonilla no es la persona indicada para impulsarlo

Jaime Martínez Veloz, quien por órdenes del entonces presidente Enrique Peña Nieto fue nombrado en enero de 2013 Comisionado por órdenes del Presidente Enrique Peña Nieto, fue designado Jaime Martínez Veloz como el nuevo titular de la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México, cargo que ocupo hasta mayo del 2018, es uno de los fuertes aspirantes a la candidatura de Morena para gobernador de Baja California en 2019, para el periodo que en esta ocasión será sólo de dos años. Foto: internet/El Vigía

Si Jaime Cleofas Martínez Veloz  se define clara y abiertamente contra las desaladoras y demás negocios turbios de Kiko Vega, yo (y muchos otros morenos) estaríamos abiertos a considerar su candidatura. No será así, si se muestra partidario de los negocios e intereses económicos de múltiples y desprestigiados personajes y sus pingues negocios. 

También escucho el nombre de Arturo González Cruz y de su cercanía personal con López Obrador. Eso no bastaHabrá que conocer al menos los puntos fundamentales de su propuesta de gobierno.  Si solo habla de traer más inversiones extranjeras para explotar el trabajo de los bajacalifornianos, tampoco tendrá mi voto.

Ya tenemos derecho a considerar que Kiko Vega y sus socios; que Xicoténcatl Leyva Mortera y sus socios; que Fernando Castro Trenti y sus socios; que Jorge Hank Rhon y demás personajes oscuros provenientes del PRIAN, ya deben quedar fuera del juego electoral de MORENA.  Eso desprendo de los discursos escuchados en el Foro de MORENA Jóvenes.  De los demás yo sé muy poco.

¡Oh, perdón!, olvidé incorporar otro tema que fue planteado en varias intervenciones de ponentes y público participante, que es precisamente lo que ha aportado Martha Elvia García. No se trata de primero discutir personas para hacer candidatos, sino primero programas y propuestas de gobierno, para hacer candidatos a quienes se comprometan con seriedad  a impulsar su cumplimento.

Hubo reiteradas participaciones que enfatizaron esa correcta doctrina que desde luego hago mía. Hubo mas cosas que luego iré incorporando en la medida en que las vaya recordando.

Hoy miércoles 29 de agosto adiciono otro punto que también flotó en el ambiente del foro del pasado domingo.  Mi impresión es que el morenaje y en especial la juventud de MORENA no quiere en las próximas candidaturas a los priistas y panistas (prianistas) reciclados, entre los que se escucharon los nombres de Modesto Ortega, Juan Manuel Molina, Armando Terán Corella, ya diputado federal por MORENA, y otros  nombres que siguen provocando escozor entre el morenaje bajacaliforniano. 

El gran movimiento de Mexicali en rechazo de los gasolinazos, en contra de la Ley estatal del Agua y en repudio al gobierno corrupto del estado también se expresó en contra de la partidocracia y sus vicios antidemocráticos. Foto: internet

Múltiples voces se pronunciaron exigentes de que participen en las candidaturas de MORENA algunas de las personas que han destacado en los movimientos de RESISTENCIA, de los cinco municipios de Baja California; en esos movimientos han aparecido algunos liderazgos interesantes que obligan a considerar innecesario, indebido, erróneo e injusto que la dirigencia de MORENA, estatal, municipal o nacional (léase Bonilla, Polevnsky o el propio AMLO), tenga que imponer candidaturas sacadas de las pequeñas oligarquías regionales.

Hubo voces muy insistentes en que es necesario recordar a los diputados y senadores que tomarán posesión este próximo primero de diciembre, Jaime Bonilla, León Alejandra, Martha Patricia Ramírez Lucero y varios otros, que tengan muy presente que su representación popular no deriva de su propio trabajo político,  sino de las incomparables jornadas que por muchos años llevó a cabo el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, por lo que deben estar permanentemente atentos a la satisfacción del servicio público que les corresponde, alejándose de toda tentación personalista y patrimonialista.

Y es que, como dijo una voz que se escuchó muy popular: «la burra no era risca» porque hay tantas y tantas experiencias en este país de funcionarios públicos de elección popular o de nombramiento, que una vez trepados en el cargo, olvidan sus compromisos y se dedican a «hacer negocios» que es mejor tener presentes estos principios.