En vigor, enorme programa de ordenamiento ecológico marino en la península de BC y Revillagigedo

El gobierno federal mexicano puso en marcha el Programa de Ordenamiento Ecológico Marino y Regional del Pacífico Norte. Se trata de una superficie  de 965 mil 550 kilómetros cuadrados que se ubican en la zona costera, terrestre e insular de las costas de Baja California, Baja California Sur y las Islas Revillagigedo, en donde se dará prioridad a la protección, restauración y conservación de los sistemas biológicos marinos presentes en islas, bahías, humedales costeros y bajos.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos

Ensenada, B.C., 17 de agosto 2018.- El Acuerdo por el cual la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) dio a conocer el programa se publicó en el Diario Oficial de la Federación el pasado 9 de agosto, y entró en vigor al día siguiente.

Se trata de una respuesta ecológica y ambiental contundente del gobierno federal a la inconformidad de los sectores gubernamental y empresarial de Baja California, y agrícola de Baja California Sur, con la declaración de nuevas áreas naturales protegidas en ambas entidades sin previa consulta.

“De emitirse más decretos de esta índole sobre los litorales de la península de Baja California, tanto en la costa del Pacifico como en el Golfo de California, se pondría en riesgo una parte importante de la economía de estos dos estados”, advirtió el pasado 10 de julio Jorge Eduardo Cortés Ríos, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (Ccee).

Ese  mismo día, integrantes de los ejidos de la zona norte de los municipios de Comondú y Loreto, Baja California Sur, también se manifestaron en desacuerdo con el decreto de nuevas áreas naturales protegidas sin una previa consulta, ya que éstas «afectan nuestra relación natural con los sitios en donde hemos vivido por decenas de años sin afectar el hábitat».  

Y el 13 de julio, en una reunión con directivos e integrantes de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera y Acuícola (Canainpesca) en Baja California, inconformes con la reciente creación de otra Área Natural Protegida en el Mar de Cortés, Francisco Vega de Lamadrid, gobernador del estado, refrendó su compromiso con el trabajo que realizan los pescadores y acuicultores de la entidad y mostró la plena disposición de su gobierno para intervenir con las autoridades pertinentes a efecto de que su actividad productiva «no se vea limitada».

Francisco Vega en la reunión con integrantes y directivos de la CANAINPESCA de BC (Archivo)

“No estamos en contra de proteger a la naturaleza; somos respetuosos y aliados de la sustentabilidad, de nuestras áreas naturales, pero también estamos a favor de que pescadores y acuacultores sigan produciendo e impulsando su cadena alimenticia”, expuso.

En este sentido, Vega de Lamadrid acordó con los armadores que el gobierno del estado realizaría una consulta oficial a la Semarnat para revisar si existe un punto de acuerdo para una nueva área natural protegida en las costas de Baja California. La categórica respuesta la recibió el mandatario el 9 de agosto con la publicación del Acuerdo.

Ahora, la región sujeta a ordenamiento comprende el área marina e insular de la Zona Económica Exclusiva de México y el frente costero occidental de los estados de Baja California y Baja California Sur, desde la frontera con los Estados Unidos de América, al norte, hasta el área marina delimitada por una inflexión que va desde Cabo San Lucas a la parte media de la Zona Económica Exclusiva del Archipiélago de las Revillagigedo, al sur.

Asimismo, y con el objetivo de analizar la influencia de los procesos costeros en el contexto del enfoque de cuencas, se consideró una extensión continental de aproximadamente 20 kilómetros tierra adentro, sobre la vertiente occidental de ambos estados peninsulares que incluye parcialmente el territorio de los municipios de Tijuana, Playas de Rosarito, y Ensenada, en Baja California, así como Comondú, Mulegé, La Paz y Los Cabos, en Baja California Sur.

El documento también identifica como áreas relevantes para la protección y conservación los centros de actividad biológica Bahía Magdalena, Cabo San Lucas, Golfo de Ulloa, Norte de Baja California, Oceánica, Punta Baja y Punta Eugenia.

Así como las comunidades de fondos rocosos, el uso del hábitat por la tortuga amarilla, la zona de refugio pesquero y medidas para reducir la posible interacción de la pesca con tortugas marinas en la Costa Occidental de Baja California Sur.

Destaca asimismo la propuesta de crear un Área Natural Protegida en la Bahía de San Quintín y crear zonas de atención especial a los Sistemas lagunares Ojo de Liebre y San Ignacio, así como a la Bahía Magdalena.

La ruta de migración de la ballena gris entre Rusia y laguna San Ignacio, BC (Facebook).

Y determina como áreas prioritarias para la conservación en mar profundo a los bancos Petrel, Morgan, Golden Gate y San Jaime; la Cuenca de San Clemente; la Isla Guadalupe profundo; los montes submarinos Dispatch, Fairweather, Westfall, Montebello y Suitcase; así como a Punta Banda (Ensenada) profundo; Punta Eugenia, monte submarino y banco Rosa; la Roca Alijos profundo y San Quintín profundo.

Y las islas consideradas en la estrategia ambiental como prioritarias son: Guadalupe, Coronado, Todos Santos, San Martín, San Jerónimo, Adelaida, San Benito, Cedros, Rocas Alijos, Natividad, Asunción y San Roque, así como el Complejo Insular Magdalena que incluye las islas Santo Domingo, Magdalena, Santa Margarita y Creciente.

El Acuerdo determina que la población que tendrá uno o varios impactos por los alcances del programa es de aproximadamente dos millones 100 mil personas, cifra que corresponde al 57 por ciento de la población total de la Península de Baja California.

Esta gente está distribuida en tres mil 800 localidades, de las cuales sólo 37 son urbanas y el resto rurales con una población menor de dos mil 500 habitantes.

El programa propone asimismo acciones de coordinación y desarrollo sustentable en diversos sectores productivos que confluyen con las metas de conservación, protección y restauración ambiental del programa, Estos rubros de negocio son:

Agricultura; Turismo de sol y playa, Turismo de naturaleza; Minería; Turismo náutico; Conservación; Energía, Acuacultura; Pesca; Puertos, Comercio e Industria Pesquera.

Turismo náutico en Baja Califonia Sur (El Sudcaliforniano)

Y destaca el establecimiento de 60 unidades de gestión ambiental, de las cuales seis son terrestres, 13 en lagunas costeras, 28 marino-costeras, 11 oceánicas y dos en islas.

Finalmente, determina los Principios rectores para la sustentabilidad en el proceso de ordenamiento ecológico en la extensión que abarca el programa:

Utilizar la mejor evidencia científica. Asegurar la funcionalidad de las áreas naturales protegidas. Mantener la integridad funcional y estructural. Conservar la biodiversidad y garantizar beneficios económicos y sociales para los habitantes de la región. Promover el bienestar social a nivel local y regional.

Asimismo formar y/o crear empresas socialmente responsables. Dar prioridad a proyectos que tengan un impacto económico y social local. Fomentar mejores prácticas en las actividades productivas. Respeto absoluto a la legalidad. Respeto del derecho de todos al disfrute del paisaje.