AL FILO DE LA NAVAJA: Los pendientes de Bartlett

Hasta el mismísimo Andrés Manuel López Obrador mordió el polvo. A pesar de arrasar con un triunfo electoral contundente no se ha salvado de las críticas por el nombramiento de Manuel Bartlett como futuro director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Raúl Ramírez Baena / 4 Vientos

Y las cosas no son para menos. Manuel Bartlett, quien conoce a fondo las entrañas del viejo régimen priísta, sabe de oscuros pasajes de la historia de México como el caso de los presos políticos y los crímenes del salinato contra militantes del PRD, del presunto fraude contra Cuauhtémoc Cárdenas que le impidió llegar a la presidencia en 1988, abonando el camino para el arribo de Carlos Salinas de Gortari, autor junto con Diego Fernández de Ceballos de la llamada concertacesión PRI-PAN, acuerdo no escrito para la continuidad en el poder de la clase político-empresarial dominante, roto abruptamente por el pleito Peña Nieto-Ricardo Anaya durante el actual proceso electoral, cuyas consecuencias saltan a la vista.

Irremediablemente se vincula a Bartlett, entonces Secretario de Gobernación, con el crimen del periodista Manuel Buendía sucedido el 30 de mayo de 1984 en la Cd. De México. Una sacudida en el equipo de AMLO fue la declaración de Tatiana Clouthier quien dijo que “había mejores opciones” para la CFE, hermana de Manuel Clouthier hijo, que acusa a Bartlett de ser el autor intelectual del despojo de sus tierras en Sinaloa en 1985 y del fraude del 88.

Lo que son las cosas, Manuel Bartlett, quien indirectamente contribuyó a la imposición del neoliberalismo bajo la presidencia de Salinas, proceso que comenzó con el TLCN y que continuó con la Reforma Energética de Peña Nieto y la antes impensable entrega a las trasnacionales del petróleo, el gas y la energía eléctrica nacional, era, hasta hace poco, uno de los más férreos y tenaces opositores a la Reforma Energética desde la tribuna del Senado. Denunció las fuertes presiones políticas desde el ITAM y el Woodrow Wilson International Center para reformar el artículo 27 constitucional y dar paso a las privatizaciones del petróleo y la electricidad.

Una vez hecho el destape de Manuel Bartlett para la CFE, quien ha declarado que la paraestatal se encuentra en grave crisis por el abandono y la falta de apoyos oficiales para la producción de energía eléctrica, que le resta competitividad ante las trasnacionales que ya operan en el país al amparo de la Reforma Energética, tarde o temprano tendrá que viajar a Mexicali para revisar cómo es que la Planta Geotérmica de Cerro Prieto de la CFE en el Valle de Mexicali incrementa su producción, abriendo más y más pozos geotérmicos para la exportación de electricidad hacia los EUA, con los consecuentes males a la salud de los habitantes de esa productiva región agrícola, que provocan la muerte y enfermedades crónico-degenerativas de pobladores por la grave contaminación de aire, tierra y agua, bien documentada por especialistas de la región.

Planta de geotermia en Cerro Prieto, Mexicali (Archivo).

Basta recordar que, en el año 2016, el entonces director general de la CFE, Enrique Ochoa Reza, luego dirigente nacional del PRI, engañó a los mexicalenses con el cuento de que iba a resolver la vieja lucha y demanda contra las altas tarifas en la capital de Baja California (incrementadas a nivel nacional a partir de la unilateral liquidación de la Cía. de Luz y Fuerza del Centro y del combativo Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) por Felipe Calderón), los llamados “recibos locos“ sufridos en Mexicali y en San Luis Río Colorado, Sonora, por el uso intensivo de la energía eléctrica en verano; los cortes arbitrarios del suministro de energía y los problemas de salud de los habitantes del Valle de Mexicali por la Geotérmica.

Por otro lado, ante el aviso de AMLO de que no se va a echar abajo la Reforma Energética, sino que sólo se revisará la legalidad de los contratos, Bartlett tendrá que retractarse de su posición antiprivatizadora y antineoliberal. Y no sólo eso, tendrá que negociar con la Coparmex que cuestiona su nombramiento y con un activo y vigoroso movimiento social aglutinado en la “Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica” (ANUEE) y en el Movimiento Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica (MNUEE), que ya han acudido al juicio de amparo por el cobro excesivo en las tarifas de energía eléctrica, demandando el “borrón y cuenta nueva”.

La energía eléctrica, derecho fundamental

La ANUEE, el MNUEE y el SME han exigido al Estado Mexicano que el derecho a la energía eléctrica sea elevado a rango constitucional mediante la reforma al artículo 4º de la Carta Magna, para frenar las altas tarifas y, sobre todo, los cortes de energía a los grupos vulnerables de la población. Esto cobra especial importancia ante la tendencia global de privatizar los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, como el agua, la educación y la salud. Tarea para la próxima legislatura federal.

Lo anterior se basa en la legítima demanda acerca de que la energía eléctrica, bajo el principio constitucional de interdependencia de los derechos humanos, es un derecho asociado al Derecho a la Vivienda, que incluye los servicios básicos para la subsistencia de las familias en condiciones de dignidad humana.

Veremos, pues, de que están hechos Don Manuel Bartlett y la fracción de Morena en el Congreso federal.