Agua, apenas la indispensable en Ensenada, pero Guadalupe dejó de abastecerla

La CESPE afirma que distribuye equitativamente el agua desalinizada a la ciudad de Ensenada, pero reconoce que en agosto apenas cubrirá las necesidades de la población y muestra las fuentes de abastecimiento del recurso en donde destaca la desaparición del aporte que brindaba el acuífero del Valle de Guadalupe: al menos 150 litros por segundo menos.

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Cespe / Foto principal: El Vigía

La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (Cespe) aseguró que en estos momentos la planta desalinizadora local se encuentra en la segunda etapa de pruebas, por lo que suministra apenas 150 litros por segundo (lps) a una cuarta parte de la población porteña.

Carlos Loyola Peterson, director de la paraestatal, manifestó que está en constante comunicación con la compañía Aguas de Ensenada, subsidiaria de la transnacional española OHL Medio Ambiente Inima S.A.U., dueña del proyecto, para conocer los avances de operación de una planta que en 2012 fijó su costo de inversión en 48 millones 300 mil dólares (956 millones 340 mil pesos de acuerdo con la cotización del dólar al día).

“Según se nos informa, se estima que a finales del presente mes de agosto ya estaremos recibiendo el caudal completo, que corresponde a 250 litros por segundo”, indicó el funcionario estatal.

Al respecto, cabe recordar que  el pasado 11 de junio los representantes de la firma española GS Inima Environment, S.A., filial de OHL, informaron que sería hasta el 9 de julio cuando se suministraría el total de 250 litros por segundo de agua desalinizada –capacidad total de producción en la primera fase del proyecto-, a la red de distribución de la Cespe.

Lo dijeron en Ensenada ante Enrique Peña Nieto quien ese día “inauguró oficialmente” la planta para iniciar un miserable juego de declaraciones, tanto de la Comisión Estatal del Agua como de los empresarios, respecto al cumplimiento de la fecha de entrega del recurso a la ciudad que originalmente ambos fijaron para marzo del 2017.

Carlos Loyola, ex empleado de la trasnacional californiana Sempra Energy y candidato perdedor panista a la presidencia de Ensenada en 2016, elección de donde recibió como premio de consolación la dirección de la paraestatal,  destacó:

“En la actualidad, personal técnico y de operación de la CESPE realiza los trabajos y movimientos necesarios para que el agua con la que se cuenta sea distribuida equitativamente a todos los usuarios”.

El equipo de la desalinizadora (Cortesía)

Esta afirmación contrasta con el objetivo que la trasnacional española y el gobierno estatal panista que encabeza Francisco Vega de Lamadrid, fijaron en la propuesta de certificación y financiamiento de la planta “desaladora” que presentaron el 28 de noviembre de 2012: beneficiar exclusivamente a 96 mil de los poco más de 400 mil habitantes de la ciudad de Ensenada.

Loyola recordó que “con motivo de las altas temperaturas, durante la temporada de calor el consumo de agua registra un incremento; por ello se hace un llamado a la población con la finalidad de fomentar el cuidado y uso responsable del agua que llega a sus hogares”

Después informó que, a la fecha, la comisión del agua local recibe las siguientes cantidades de agua potable de sus fuentes de abastecimiento para la metrópoli porteña, en donde destaca la ausencia de suministro que a la ciudad hace el acuífero del valle de Guadalupe, que todavía en el año 2010 entregaba 150 litros por segundo de agua a la cabecera municipal:

Acuífero

Litros por Segundo

Maneadero

180

Chapultepec

34

Ciudad

98

La Misión

225

Flujo Inverso

127

Desaladora

150

“Son un total de 814 litros por segundo los que recibe CESPE en estos momentos, y se calcula que para este mes (agosto) la demanda será de un poco más de los 800 lps; con lo que la operación de la planta desaladora estará en su máxima capacidad para cubrir las necesidades de los usuarios”, concluyó el director de la CESPE.