La plenitud del Cóndor de California en BC

Vas en el carro rumbo a San Pedro Mártir y tu pequeña hija de 9 años te dice: «¡Mira papá ese pajarote!» Volteas e inmediatamente te das cuenta de que no es un ave normal. Te acercas muy despacio, no lo quieres asustar, pero notas que te ve y no le importa mucho. Está acostumbrado, hasta cierto punto, a los humanos.

Néstor Cruz Tijerina

En ese momento no sabes que fue un ave criada en cautiverio por personal especializado. Que está en peligro de extinción y que, por tal motivo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas empezó una campaña de reinserción en zonas estratégicas como esta sierra bajacaliforniana, a la cual acudiste ese día en plan familiar.

Hace pocos años, tomar fotografías requería un ritual, generalmente tardado; nada idóneo para capturar momentos irrepetibles como éste: Sacar la cámara de un estuche especial, ponerle rollo con mucho cuidado de no velarlo y, en caso de ser profesional, ajustar el ISO, la velocidad, el enfoque. Esta vez lo único que tuve que hacer fue sacar rápido el teléfono celular de la bolsa del pantalón, tocar con mi dedo la cámara en la pantalla y disparar. Capturar justo el momento en que el Cóndor de California, el ave más grande de América del Norte, abrió sus alas en plenitud, dejando mostrar sus casi tres metros de longitud, demostrando, una vez más, que la naturaleza es capaz de sorprendernos a los que vivimos la mayor parte del tiempo en una oficina y que sólo podemos disfrutar de estos hermosos espectáculos a través de la televisión.

El resultado de la imagen lo comparto con ustedes, sin edición ni recortes, mostrando además la difícil carretera y los casi 3 mil metros de altura de la sierra, con la esperanza de que cada vez sean menos los cazadores furtivos que llevaron a esta especie al borde de la extinción, atraídos por el espectáculo mórbido que debe ser tener colgada en su pared un ave de esta envergadura, la cual, para los kiliwas (la llaman “See Tay”) alberga el espíritu de sus ancestros.

Consciencia ecológica, integración, belleza, tradición. Son las cosas que me gustaría transmitir a través de esta instantánea, quizá irrepetible. Mi hija y yo nos consideramos afortunados por haber estado ahí, y ver a esta bella especie tan cerca.

Nota del editor:

El pasado 20 de julio, la empresa Energía Costa Azul, subsidiaria de la transnacional californiana Sempra Energy, dio a conocer a los 12 ganadores del concurso de fotografía para aficionados sobre flora y fauna de Baja California, al cual convocó en colaboración con el Museo de Ciencias y Acuario Caracol, el Instituto Municipal de la Cultura del Ayuntamiento de Ensenada, la Secretaría de Protección al Medio Ambiente de Baja California y la Universidad Autónoma de Baja California, con motivo del  Día Mundial del Medio Ambiente, el cual se conmemoró en junio pasado. Néstor Cruz Tijerina participó con la fotografía del Cóndor de California y fue uno de los ganadores. Participaron 331 imágenes y los triunfadores (mostramos dos trabajos) recibieron tabletas electrónicas, además de ganar el derecho a que su foto se exhiba en una exposición temporal y se incorpore al calendario de Costa Azul 2019. Los demás ganadores son: Edwin Flores, Diego Sánchez, Juan Carlos Leal, José Alberto López, Juan Andrés Figueroa, Shenia Sainz, Liliana González, Daniel Niebla, Martha Ornelas, Luis Alberto Rodríguez y Dulce Ángulo.