SALTO CUÁNTICO: Se vende aeronave presidencial usada, tomo avión compacto a cuenta.

“A chillidos de marrano, oídos de carnicero”

Todo vehículo terrestre y aéreo que sale de su agencia para venta al público, al momento de rodar o volar pierde un porcentaje de su valor, se devalúa pues.

José Luis Treviño Flores/ A los 4 Vientos

Crece la polémica en torno del avión presidencial adquirido durante el gobierno de Felipe Calderón (el cual ni siquiera usó) y destaca un dato: su costo total supera los 7 mil millones de pesos, sumando a su costo inicial de inicial de más de 3 mil millones de pesos los intereses a pagar, además de los 182 millones de pesos del hangar que lo contiene, aunado a los gastos de mantenimiento, combustible e intereses.

Anualmente significa todo ello un gasto excesivo, inútil y fantoche.

No veo porqué tanto escándalo de algunos sectores a la propuesta del virtual presidente electo Andrés Manuel López Obrador de vender la aeronave y el resto de la flotilla. Que van a pagar menos del costo inicial, por supuesto que sí, es impensable vender un vehículo usado a precio de agencia, pero si éste significa estar pagando un dineral que no se tiene, más el insulto de poseerlo en una nación como la nuestra con tremendas desigualdades, aunque se venda a la mitad o menos de su precio original es mejor que estar pagando recursos que bien pueden destinarse a situaciones más urgentes.

A cada declaración de recorte en lujos y privilegios que hace AMLO, como coro griego sale la horda conservadora a defender “sus derechos”.

Y al no encontrar indicios de malversación o peculado en el recién presidente electo se la pasan bordando adjetivos y descalificando cualquier iniciativa actual o previa como el fideicomiso para los damnificados del sismo de septiembre 19, terrible, de una ineptitud inmensa haber señalado la buena voluntad, muy mal se han visto ante la opinión pública, parece increíble que permanezcan en el mismo discurso, pero si lo vemos desde su óptica, está muy canijo que te digan: “Ya no vas a comer caviar, ni vas a tener chofer, ni viajes pagados, ni seguro de gastos médicos mayores, ni auto del año, ni guaruras armados, tampoco vas a poder retirarte con bonos millonarios, mucho menos se te va a permitir corromper todo lo que tocas para recibir moches”

El presidente Enrique Peña Nieto a bordo del lujoso avión de la Presidencia, acompañado de altos mandos del Estado Mayor Presidencial y dos funcionarios de su gabinete que entonces eran posibles candidateables del PRI a sucederlo en el poder: el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y José Antonio Meade, este último favorecido con la candidatura pero con pésimos resultados en la contienda quedando en un rezagado tercer lugar en la elección del primero de julio de 2018. Foto: internet

Sí duele, ¡cómo no! El problema también es que con Andrés Manuel montado en su ‘burra pinta’ de cero tolerancia a la corrupción asusta, ¡bájenlo! Ni cómo, él prometió en su campaña que primero los pobres y hasta ahora va muy bien asumiendo sus compromisos, de seguir así corremos el “riesgo” de muchas muertes políticas de ultraderechistas. Sin miedo, las áreas de confort se están perdiendo y daremos la bienvenida (así lo deseamos todos) a una nueva clase política educada para servir y no para servirse. Así que o se aclimatan o se…

“No des vueltas al malacate porque se te enreda la pita”