Cirugía mayor al congreso de la unión

La mayoría de legisladores federales de MORENA en el congreso de la unión debe servir para cambiar el rumbo de la historia y frenar el derroche de recursos púbicos que se fugan vía dietas de diputados y senadores.

Manuel Narváez Narváez/ A los 4 Vientos

No hay mejor oportunidad que esta para frenar de tajo los privilegios y prebendas que desde hace 144 años los legisladores federales se autoasignan a través de multimillonarias partidas presupuestales que nos cuestan a los contribuyentes más de 13 mil millones de pesos anuales.

Este es el momento de regresar a la medianía republicana y hacerles ver a los diputados y senadores que esos cargos de elección popular son para servir al pueblo y no para emplearse en dos de los puestos mejores pagados del planeta.

El congreso federal mexicano si no es el más caro del mundo si lo es en proporción a los ingresos de un trabajador promedio. México es de  los países con la mayor desigualdad de ingresos entre un funcionario público y un empleado asalariado; existe una diferencia de casi 35 salarios mínimos de uno con respecto al otro

La cámara de diputados la integran 500 legisladores y 128 la de senadores. Adicionalmente, la burocracia para atender a estos individuos alcanza los 4400; 3000 en la cámara baja y 1400 en la cámara alta.

Si consideramos que nuestro país ocupa el último lugar en el pago de salario mínimo a los trabajadores que a su vez son miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sería inaudito no entender la descomunal desigualdad de ricos y pobres en México.

Salario mínimo en México. Foto: internet

Otro dato que encuera la incongruencia del trato que se le da a la clase trabajadora con relación al que reciben los legisladores, es que nosotros ocupamos el lugar número trece de las principales economías del orbe. Mientras que los legisladores federales de las principales potencias reciben hasta 60% menos ingresos que los aztecos, a sus obreros les pagan hasta 20 veces más de lo que se paga aquí.

En promedio cada diputado federal se mete a la bolsa 7 millones de pesos en tres años, los de la perrada, claro, porque los presidentes de comisión, secretarios, los coordinadores parlamentarios, los subcoordinadores de grupos y los integrantes de la mesa directiva, bien pueden aumentar hasta en cuatro esa cantidad.

En el caso de los senadores es igual la tablita, solo que cada angelito se lleva más de 18 millones de pesos en seis años, y si se aplica la reglita de los diputados, habrá los que se embolsen hasta 50 millones. Imagínense lo que se meterán al buchaca con la reelección?, hasta tres veces para los diputados y una vez para los senadores a partir del 2021.

Yo quiero creerle al ganador de las elecciones. AMLO desea convertirse en el mejor presidente de México, por eso ya confirmó su plan de austeridad para ahorrar recursos públicos y destinarlos al desarrollo social.

De las medidas que ha prometido, destacan:  deshacerse de la ostentosa flota aérea presidencial, utilizar un mínimo de escoltas, pagar máximo 90 mil pesos mensuales al secretario de hacienda y reducir a la mitad el pago al presidente de la república tomado como referencia lo que actualmente percibe EPN.

Si la tónica de la nueva administración es terminar con la desigualdad, prebendas y privilegios, yo también quiero hacer historia con ellos. Por eso espero que con la misma celeridad y prestancia para cambiar el régimen corrupto y recuperar la credibilidad, sus legisladores federales apresuren las iniciativas que disminuyan los ingresos de diputados federales y senadores; que adelgacen la nómina de la burocracia del congreso federal y reduzcan el número de integrantes de la legislatura que tome protesta en el 2021 y 2024, respectivamente.

No existen motivos para postergar por cuestiones de prudencia política la reducción de miembros del poder legislativo federal, de tal suerte que los miles de millones de pesos que se ahorren de la eliminación de privilegios, prebendas y burocracia legislativa, se destinen íntegramente al aumento de becarios y becas del CONACYT y al desarrollo de tecnologías renovables.

Ya no hay pretextos para seguir manteniendo a tanto zángano legislativo, ni los mexicanos estamos dispuestos a tolerar otro pretexto políticamente correcto. Lo estamos observando.

P.D. Condenable en todos los sentidos  la represión ordenada por el titular del poder ejecutivo estatal de Chihuahua en contra de los ejidatarios de Sacramento el pasado viernes 6 de junio. Se repite la historia de los indígenas del ejido Monterde durante el gobierno 1992-98.